Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

¿Qué se esta cocinando en Colombia?

Cuando terminó de ver "Qué está cocinando D´artagnan", Jairo Castillo quedó perplejo. Los comentarios de las congresistas Eleonora Pineda y Rocío Arias, dice él, no daban para menos.

¿Qué se esta cocinando en Colombia?

El set era el mismo, el presentador y entrevistador también, pero algo no cuadraba, algo infundía confusión y más que confusión temor. D´artagnan preparaba un pavo asado con su habitual estilo desabrochado, espontáneo y poco profundo pero agradable. Las entrevistadas en un ambiente navideño eran dos damas si bien no lindas tampoco feas.

El temor provenía de lo que ellas decían y desde la posición que lo decían. Ellas eran Rocío Arias y Eleonora Pineda , representantes a la Cámara por el departamento de Córdoba. Con sendos vasos de vino, mientras sonreían a las cámaras, nos contaban a los televidentes de la cercana amistad que las unía a cada una de ellas con lo señores Salvatore Mancuso, Ernesto Báez y Carlos Castaño, cosa nada rara , pues cada quien tiene derecho a ser amigo de cada cual.

Mi temor, que de verdad no pude apaciguar en toda lo noche, sobrevino cuando sostenían con férrea firmeza que cada uno de ellos siempre ha sido un prohombre que ha luchado por la paz de su región y que lejos de ser culpables de los delitos que se les endilga, son víctimas de habladurías y malas interpretaciones de quienes con denuedo los atacan, y que si alguna vez cometieron algún acto reprochable, este se justifica por la guerra  ( si alguien grabó el programa no me dejara mentir).

Y no piensen que por eso soy un hombre asustadizo, es que el susto vino cuando reflexioné que estas personas son parte de la estructura que dio a luz a esa criatura llamada Ley de Justicia y Paz, por medio de la cual sus amigos se acogen a la justicia bajo ciertos presupuestos que yo aún no entiendo y que anoche se me trastocaron más. Claro, si son inocentes, ¿por qué deben acogerse a una ley especial hechas en parte por sus amigos y amigas que juzgue de manera especial sus delitos nunca cometidos?

Piensen, y no es por meterles miedo (con el mío tengo), que es con estos argumentos y estos fundamentos de hecho y de derecho y estas personas, con los cuales se hacen las leyes que ustedes y yo debemos acatar.

¿Qué pasaría la noche en la cual el culinario entrevistador le pregunte a fulanito o zutanito, Representante a la Cámara por cualquier región de Colombia por la gran amistad que lo une o ya con Manuel Marulanda Vélez, o el Mono jojoy, o Romaña o qué sé yo?, y él o ella respondan con un vaso de vino en la mano y sonriendo a las cámaras que sí, que de verdad son grandes amigos y qué tal y cómo lo dijo la Representante Pineda respecto de su amigo mancuso, él o ella también cargaron el bebé del 'Mono Jojoy' o de 'Tirofijo' (si es que los tienen, y no es que diga yo que cargar un bebé es delito), y que no sólamente son dilectos amigos, sino que además están plenamente convencidos o convencidas de que lo que de ellos se dice son puras habladurías de los que los atacan, y que por el contrario son prohombres que siempre han luchado por la paz de su región.

¿Qué hace tan diferente a los paramilitares de los guerrillos que de los primeros se pueda hacer apología en televisión y no así de los segundos?. ¿En qué radica la diferencia de sus masacres secuestros, y extorsiones y demás delitos de lesa humanidad?

Y es que ahí no para el asunto, porque fíjense ustedes (si no vieron el programa) que la señora Arias también nos contó que algunos compatriotas suyos le habían abierto una sede en Miami, cosa nada rara, cada quien le abre sedes a cada cual, las preguntas que se me vinieron a la mente en seguida fueron: ¿qué pasaría si a un Representante a la Cámara, por cualquier región de Colombia, que ha declarado públicamente ser amigo de Manuel Marulanda Vélez le intentan abrir una sede política en Miami?, ¿qué diferencia a Marulanda de Mancuso?, ¿por qué no da temor reafirmar en televisión la amistad que integrantes del gobierno tienen con los paramilitares, pero sí da temor reafirmar la amistad con los guerrilleros?. ¿Por qué a los simpatizantes de unos se les puede abrir sede política en la voluble Norteamérica, y no a los simpatizantes de otros?

No tengo amistad ni simpatizo con ninguno de ellos, pues no tengo el poder de hacerlo y si lo tuviera no lo haría, pero sí soy un creyente del Estado Social de Derecho tal y como nació en la Constitución, pero no tal y como lo concibe y desarrolla el Congreso y demás estructuras del poder, a las cuales ustedes y yo debemos obedecer.     

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