Sin solución paro de funcionarios de la Rama Judicial
Las negociaciones con Asonal Judicial están suspendidas después de 22 días de paro. La reunión de hoy para resolver el tema se aplazó mientras el represamiento de casos está llegando a un nivel insostenible.
El paro de los funcionarios de la Rama Judicial está cada vez más enrredado y a veces por detalles que parecen increibles. La última noticia que se conoció al respecto es que por una supuesta confusión no se pudieron reunir este martes los dirigentes de Asonal Judicial con el presidente de la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, Jesael Giraldo. Mientras tanto los casos represados crecen sin parar.

Siguen estancadas las negociaciones por un hecho absurdo. Fabio Hernández, presidente de Asonal Judicial, dijo que tenían una cita por la mañana y que cuando llegó a la oficina del Magistrado, no lo quisieron atender. El funcionario respondió que se le había presentado una reunión urgente en el Congreso y que había pedido que se aplazara la cita para las 2:30 de la tarde, pero que el dirigente sindical jamás llegó.

“Mientras el Consejo Superior no se convierta en un puente de distensión del conflicto, sino que lo esté agudizando, sinceramente no habrá posibilidad de resolver la situación y los trabajadores no se van a dejar amedrentar”, dijo Hernández.

Y el magistrado Giraldo tampoco bajó los ánimos y, al contrario, insistió en que no se les pagarán los días que no trabajen los funcionarios que se están manifestando. “La ley no exige que para descontar los salarios de los trabajadores que no prestan el servicio se requiera la declaración de ilegalidad, basta con que no se preste el servicio para que no se pague el salario”, declaró. Como consecuencia, sigue el paro.

Pero además de este agarrón por una minucia, no hay decisiones concretas. Sigue en firme la propuesta del gobierno de destinar 66 mil millones de pesos para que en los próximos dos años los funcionarios de la rama judicial reciban aumentos. Y continúa el rechazo de Asonal, que dice que dicho dinero daría para un incremento mínimo que si acaso llega a los 600 pesos diarios para cada uno de los 40 mil funcionarios que están reclamando nivelación salarial.

El ministro del Interior y de Justicia, Fabio Valencia Cossio dijo que su oferta está basada en la capacidad económica del Estado. "Es que nosotros estamos hablando de una nivelación gradual y les hemos dicho claramente que si bien es cierto que esto no llena las expectativas, si corresponde a la realidad fiscal de Colombia y que esto sería un paso importante", declaró el Ministro, y llamó a Asonal a suspender el paro.

Lo más grave es que cada vez quedan libres más personas que no deberían estarlo por haber presuntamente cometido faltas. Según los datos recientes de la Policía de Bogotá, durante los 22 días de paro de los funcionarios de la Rama Judicial, han quedado libres 224 personas sólo en la capital. Generalmente, quedan libres personas que están sindicadas de cometer delitos como porte de estupefacientes, porte ilegal de armas y violencia intrafamiliar, toda vez que no hay jueces de control garantías que definan la legalidad de los casos.

Además, no se ha garantizado a los ciudadanos el acceso a la administración de justicia. Sólo en Bogotá hay más de 14 mil procesos que se encuentran paralizados. No se han podido realizar audiencias de juicio oral, preparatorias, aprobación de preacuerdos, lectura de fallos ni diligencias ante jueces de ejecución de penas.

Sí se han hecho esfuerzos para evitar un colapso de la justicia, pero no han sido tan eficientes como se desearía.

El Consejo Superior de la Judicatura creó cargos para 22 jueces provisionales de emergencia en Bogotá, Tunja, Cartagena, Bucaramanga y Barranquilla. Ellos deben atender las solicitudes urgentes de los ciudadanos, especialmente las que tienen que ver con legalización de capturas o imputaciones, con el fin de impedir que personas que han cometido delitos vuelvan a la libertad.

Por su parte, la Corte Suprema de Justicia determinó que tramitará y asumirá las acciones de tutela sobre temas de salud que se consideren urgentes, mientras termina el paro de los funcionarios de la Rama Judicial.

Además, la Policía sacó el pasado viernes los expedientes de las Unidades de Reacción Inmediata de Usaquén, Negativa, Kennedy, Ciudad Bolívary Paloquemao, en Bogotá. La intención era que las diligencias judiciales se hicieran en estaciones de Policía con los jueces provisionales.

Sobre este tema, el presidente de Asonal comentó que cualquier cosa que les suceda a los procesos, era responsabilidad del gobierno por haberlos retirado de los despachos y advirtió que denunciaría ante la Organización Internacional del Trabajo la entrada de los policías a los despachos judiciales.

Mientras tanto, el Consejo Superior de la Judicatura ha insistido en no pagarles salarios a los funcionarios que se están manifestando, a lo que Hernández, de Asonal, responde que “no pueden hacerlo porque se incurriría en una retención indebida de salarios”.

¿Qué piden los funcionarios?

Como se ve, no es menor el lío con la suspensión de las labores por parte de los funcionarios. Pero discusiones vagas están alargando la situación y están haciendo que se deje de lado el tema central de la protesta: las mejoras en las condiciones salariales y laborales de los funcionarios.

La razón inicial de la manifestación es que son abismales las diferencias entre los salarios de los funcionarios de la Rama Judicial. Mientras un magistrado o delegado ante las Cortes y Tribunales recibe mensualmente unos 14 millones de pesos, los jueces de circuito y fiscales delgados ganan 4 millones y los jueces municipales, 3 millones de pesos, siendo los que más carga laboral tienen porque son los que toman decisiones de primera instancia.

Los dirigentes del sindicato aseguran que para los empleados de los despachos la situación salarial es peor, porque por ejemplo un secretario devenga un sueldo de 1,2 millones de pesos, algo que consideran poco digno, pues su cargo exige que quien lo ejerza sea un abogado titulado.

Todo esto se está dejando de lado porque el bloqueo en las negociaciones está desviando la atención hacia temas menores.