Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/4/2006 12:00:00 AM

Adiós a la belleza por la belleza

Luego del Círculo de la Moda en Bogotá, arranca el 12 de julio Colombiamoda en Medellín. La diseñadora barranquillera Lina Cantillo habló con Semana.com sobre la colección que presentará allí, así como de la moda en el país y su trabajo creativo.

“El hombre metrosexual ya no existe”. La afirmación proviene de Lina Cantillo y dicha por ella pareciera tener especial validez. No sólo por ser una de las diseñadoras de ropa masculina más exitosas a nivel nacional, sino porque durante nueve años ha dedicado su vida a conocer a fondo aquellos para los que crea.

Quizá por eso, y después de atravesar con ellos varias etapas, para Cantillo la idea de los hombres que se cuidan y permanecen atentos a la estética por la estética es sólo una faceta o un período ya superado. “Yo he visto su evolución. Cuando empecé, los hombres en Latinoamérica eran muy cerrados y se vestían muy mal. Después empezaron a informarse sobre moda y a cuidarse. Pero ya los hombres no son sólo eso, son mucho más. De tanto conocer hombres distintos en mi carrera, yo misma he empezado a encontrar esa belleza interna que los hace lindos también por fuera. Ya no se trata de comprar una camisa porque lo hacer ver bien, sino porque lo hace sentir bien y esa es otra experiencia”.

En ese sentido, la más reciente colección de la diseñadora barranquillera, la cual presentará en la próxima versión de Colombiamoda, precisamente supera como punto de partida el tema de la belleza externa. “Vamos a Medellín este año con ‘Tailandia’. En ella dejamos atrás a los hombres sensuales, mediterráneos y bronceados, y nos enfocamos en el yo, en el espíritu, en lo que es el antiguo Siam”.

Así quienes asistan al único desfile en que podrán verse las piezas de Cantillo durante la feria, podrán observar una colección que por calendario de la moda mundial estará atada al concepto de primavera-verano y en la que priman los detalles: mucha sastrería, mucha mano, mucha definición y mucha limpieza. Además, “Tiene esa mezcla entre lo comercial y el toque de la inspiración en cuanto colores y algunas siluetas. Por ejemplo, si interpretamos una prenda tan original como un sarong, en nuestra vida de hoy puede ser un pareo muy especial para ir a una playa”, comenta Lina.

A ello se suma el empleo de materiales como algodón, seda, lana, lycra y suplex. Este último se emplea en las camisetas, pues a la barranquillera le gusta emplear telas de alta tecnología porque son frescas, delgadas y livianas. En esa misma dirección apunta la selección de las texturas y el empleo de tejido de punto, por ejemplo. “Aunque es una colección primavera-verano empleamos lana, pues en primavera todavía se usa y la incluimos de manera muy liviana”.

Pese a esa nueva perspectiva para abordar su producción, en la nueva propuesta de Cantillo son reconocibles algunos de los rasgos que han convertido a sus prendas en piezas con una personalidad particular. En “Tailandia” sigue vigente el concepto las figuras muy limpias, ajustadas sin que ello implique incomodidad, simplemente, como ella lo describe, “silueteando y haciendo como el figurín del cuerpo masculino”.

Piezas de ayer y hoy

Mantener una línea característica durante todo su trabajo tiene sentido en la propuesta de Lina Cantillo. De hecho al hablar de tendencias, lo que se ve y se verá, es claro que las estéticas vintage y retro seguirán predominando por un tiempo en las calles y las pasarelas.

“Van a seguir durante muchos años porque en este momento yo no diría que nos inspiramos en alguien o hacemos algo para alguien, sino es muy personal. Y la gente que sabe de moda es la que hace la tendencia, así sea de la calle. Lo vintage permanecerá porque todo está hecho y sólo retomamos ideas, las rediseñamos, las rehacemos y reinterpretamos”.

De hecho, la misma diseñadora establece una dinámica constante con varias de las prendas que diseñó en el pasado y le resulta muy interesante retomar creaciones de colecciones anteriores y reinterpretarlas. “Para mi es supremamente importante el vintage porque valoro mucho cada una de las piezas que hago. Ni siquiera las llamo la camisa o el pantalón, sino piezas porque así se trate de unos jeans le metemos la mano y le dedicamos trabajo y tiempo”.

Por eso, sus prendas nunca mueren. Si quisiera podría hacer un museo personal en el que incluir prendas de cada período de su trabajo, ya que guarda en cajas las que más le gustan de cada colección. Lo hace porque le gusta retomar detalles, madurar ideas y mejorar lo que hizo antes.

Además de esa constante revisión que permite crecer profesionalmente, la propuesta de Cantillo se caracteriza por ser universal y ser usable en cualquier ciudad del mundo. Un detalle que le sirvió para bautizar una de sus colecciones. “Hace dos colecciones presenté ‘Mi propio universo’ y la llamé así porque me apasiona lo que hago, este no es un trabajo, es mi vida. Uno, entonces, crea ese mundo propio en su cabeza y eso hace que se vea universal. Tengo piezas que las usan acá y en Europa. Acabo, por ejemplo, de llegar de Italia e hice el ejercicio de tener allí a alguien vestido por Lina Cantillo y tuvo éxito. Mi ropa no es comercial y opaca, es una mezcla de muchas características que hacen que te la puedes poner y no estés ridículo”.

De la pasarela a la realidad

El trabajo creativo le lleva a Cantillo poco tiempo. Generalmente le viene una idea en pocos segundos y luego de ello se dedica a escribir todo lo que se le ocurrió y empieza a diseñar. Las dudas vienen después, como ahora, cuando está a punto de presentar en público sus creaciones.

“En este momento, por ejemplo, estoy muy nerviosa. Veo la colección y me parece horrible. Hace una semana me parecía divina, estaba en Italia feliz porque las propuestas de primavera verano 2007 que veía allá me hacían sentir que iba muy bien. Pero ahora estoy en ese momento en el que uno se bloquea y dice: ‘esto no es’, y empieza a preguntarse si la propuesta es lo suficientemente buena y creativa para ir a la Feria de Iguedo”. El evento a que hace referencia Lina se realizará en Alemania el próximo mes y ella participará con la misma colección que se apreciará en Inexmoda. Este será su primer acercamiento al mercado en Europa, pues hasta ahora su único punto de venta fuera del país se ubica en South Beach (Florida – USA).

Más allá de eso, juzga como positivo lo que está pasando actualmente con los diseñadores en el país. Según ella, es importante que mucha gente en el exterior tenga el ojo puesto en Colombia, Brasil y Perú, “sobre todo en cuanto a necesidades de inspiración. Es muy bueno lo que pasó con Artesanías de Colombia. Yo, al menos, estoy muy contenta de haber sido parte del primer grupo que fue a Milano. La gente quedó muy impresionada con lo que se presentó”, dice Cantillo. Obviamente, aclara que falta más apoyo, porque la idea es pensar en grande y no tener como objetivo sólo montar una tienda y vender. “Se trata de salir y de llegar al nivel de los italianos, cuyos nombres son reconocidos en cualquier lugar del mundo”.

Desde la perspectiva de esta diseñadora, cuya ropa excepcionalmente llega a vestir a alguna mujer (“No estoy preparada para hacerle la ropa a las mujeres. A veces me da pena decirle que no a algunas y entonces he adaptado lo que está hecho de hombre a cuerpos femeninos, sobre todo jeans, pero no más”), en el panorama nacional cabe destacar también el trabajo de dos diseñadoras colombianas que se dedican al público femenino. “Admiro mucho y soy cliente de Amelia Toro y Olga Piedrahita porque siento que han avanzado. Siempre están dando el paso adelante, están como creando un laboratorio, investigando para hacer las cosas”.

Mientras, y viendo que el eclecticismo sigue presente en las calles, Cantillo asegura que no soportaría que mezclaran una pieza suya con un pantalón de prenses o que se pongan una de sus guayaberas con un pantalón caqui, retoma su relación con el evento que arranca el 12 de julio en Medellín. “Yo soy de Barranquilla y mi ciudad favorita es Bogotá, pero Medellín tiene algo especial y es que hice mi primera pasarela allá. Entonces, venda o no venda, para mí es mágica. Este año voy con toda, voy a tratar de mostrar que el hombre es capaz de vender en una pasarela”.

Aparte de esas razones emotivas, destaca a la capital de Antioquia como por su importancia en el panorama de la moda en Latinoamérica.”Inexmoda es un esfuerzo muy grande de una cantidad de gente y una reunión de un grupo muy amplio de textileros, modelos, diseñadores e industriales, entre otros. Incluso para los diseñadores que no manejamos grandes volúmenes es importante estar porque siempre tenemos una propuesta que mostrar”.

Sin embargo, a la hora de hablar de las ciudades colombianas donde mejor se visten los hombres que la han inspirado por nueve años, Lina Cantillo retoma a su ciudad favorita. “El hombre barranquillero tiene buen gusto pero no se sabe vestir. El que mejor se viste es el de Bogotá, eso tiene que ver un poco con el clima, pues el cálido no ayuda. En cambio en Bogotá los hombres pueden mezclar texturas, telas, colores, salir al fin del azul y el gris”.

Por último, Lina deja claro que las pasarelas sin la calle no existen. “La calle aprende de las pasarelas y viceversa. Pero es más importante la calle porque retomamos de allí muchos temas y vivencias. No podemos montar en una pasarela algo que no existe en la calle”.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1838

PORTADA

Maduro: ¡Atrincherado!

Con 100 muertos en la calle y la comunidad internacional en contra, Maduro desafía al mundo con la constituyente. Su futuro depende de los militares y de sus propias disidencias.