Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/01/08 00:00

Barack Obama y John McCain, favoritos para ganar hoy las primarias de New Hampshire

Las encuestas sostienen que el senador demócrata de Illinois hará trizas a la ex primera dama Hillary Clinton, con lo cual la dejaría muy mal parada en la carrera por la candidatura del partido a la Casa Blanca, mientras que el senador republicano de Arizona se meterá en la pelea por ser el aspirante oficial de los republicanos a los comicios presidenciales de noviembre.

Barack Obama y John McCain son los favoritos para ganar hoy las primarias de New Hamshire

Además de una humeante taza de café y unos ‘pancakes’ con sirope y mantequilla, miles de estadounidenses se desayunaron este martes con el resultado de dos encuestas de opinión según las cuales Barack Obama obtendrá aquí al caer la tarde una amplia victoria en las elecciones primarias del Estado de New Hampshire, con lo que pondrá en serios aprietos a su principal contrincante, Hillary Clinton, en la pugna por la candidatura del partido demócrata a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre.

Ambos sondeos, divulgados ayer, le dan una considerable ventaja al senador negro de Illinois sobre la ex primera dama y senadora de Nueva York. El primero de ellos, elaborado por la firma Gallup para el diario ‘USA Today’, sostiene que Obama logrará el 41% de los votos mientras que Hillary Clinton sólo alcanzará el 28%. La diferencia es tan grande que ‘The New York Times’ la califica “por fuera del margen de error” que siempre hay que tomar en cuenta en las encuestas.

El segundo sondeo, dado a conocer por la CNN y el canal de televisión WMUR, le atribuye a Obama un 39%, nueve puntos más de los que le asigna a la señora Clinton. John Edwards, el acaudalado ex senador de Carolina del Norte que figura en tercer lugar dentro de los opcionados para hacerse con la candidatura del partido demócrata, logra un 19% en esta última encuesta y un 19% en la del ‘USA Today’ y Gallup. Si no supera esos porcentajes esta noche, su continuidad en la campaña está en peligro.

Si Barack Obama tritura hoy aquí a Hillary Clinton se situará como el indiscutible favorito para la candidatura demócrata. Eso no parece improbable si se tiene en cuenta lo ocurrido ayer cuando cuando la propia senadora de Nueva York, que el jueves pasado en los ‘caucus’ de Iowa quedó de tercera detrás de Obama y de Edwards, anunció en la CBS que “pase lo que pase” esta tarde seguirá adelante. Y agregó: “Continuaremos hasta el final del proceso el 5 de febrero”.

Al citar esa fecha, Hillary se refería al llamado ‘Supermartes’ en el que 22 de los 50 estados del país celebrarán ‘caucus’ y elecciones primarias para elegir a los delegados de los partidos demócrata y republicano que escogerán a los candidatos en las convenciones nacionales de agosto y septiembre. En el ‘Supermartes’ votarán estados claves como Nueva York y Massachussets, así como el de mayor población y más injerencia a la hora de elegir presidente: California.

Un revés de Hillary esta tarde, y una victoria de Obama, pondría en apuros a la ex primera dama. Supondría que dos estados del norte mayoritariamente blancos, como Iowa y New Hampshire, respaldan ya a un candidato negro, algo nunca visto en los Estados Unidos. Y haría pensar, y en esa misma línea empiezan a difundirse encuestas, que en importantes estados sureños de alto porcentaje de población negra, como Carolina del Sur –donde habrá primarias el 19 de este mes–, Barack Obama barrerá literalmente.

El fantasma de una derrota en New Hampshire ha sumido la campaña de Hillary Clinton en un mar de nervios y a la propia candidata en el descontrol. Ayer, cuando en plena reunión con ciudadanos una mujer le preguntó cómo hacía para continuar en la lucha, la ex primera dama estuvo a punto de llorar. “No es fácil, no es fácil. No quiero que demos marcha atrás. No es personal. No es sólo público. Veo lo que está pasando. Tenemos que darle reversa”, contestó, húmedos los ojos y quebrada la voz.

Para algunos, todo eso fue un montaje con el fin de humanizar a la hasta ahora fría Hillary Clinton, que ha centrado su discurso en afirmar que al igual que Obama quiere el cambio, con la diferencia, eso sí, de que ella viene haciéndolo hace 35 años con su experiencia en la vida pública. Otros analistas, como David Gergen de la CNN, creen por contraste que los ojos húmedos de Hillary fueron sinceros. Obama, por su parte, no quiso pronunciarse sobre el episodio. Prosiguió con su mensaje y les advirtió a sus huestes: “Aún no hemos ganado nada”.

Mientras en el bando demócrata todo indica que la candidatura recaerá en Obama o en Hillary, en la orilla republicana la pelea está mucho más abierta. Tras el triunfo en Iowa de Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas, el sondeo del ‘USA Today’ y Gallup asegura que el vencedor en New Hampshire será John McCain, senador de Arizona, que recibirá el 34% de los votos. Detrás se situarían Mitt Romney, ex gobernador de Massachussets, con el 30%, Huckabee con el 13% y, mucho más abajo, el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani..

Si la encuesta no falla, el gran derrotado sería Romney, dirigente político mormón que ha invertido millones de dólares en la campaña y a quien no le quedaría bien perder en New Hampshire, estado vecino de Massachussets. La pelea empezarían a librarla entonces Huckabee, antiguo pastor baptista y que cuenta con votos en el sur, y McCain, veterano de la guerra de Vietnam que en el año 2000 superó a George W. Bush en las primarias de New Hampshire.

Todos los candidatos están aquí desde hace cuatro días y hablan de sol a sol en cuanto sitio público pueden. La razón es simple: luchan a brazo partido por el voto de los independientes, que en New Hampshire son más del 46% de los ciudadanos. De éstos depende el resultado de las primarias de hoy que, a diferencia de los ‘caucus’, son unas elecciones directas en las que los votantes, sin necesidad de haberse registrado ni de pertenecer a ningún partido, están autorizados para votar por el candidato que más les guste.

Los analistas opinan que la participación será alta. Se anticipa una presencia masiva de los jóvenes en las urnas. El clima ayuda. Los meteorólogos prevén temperaturas de entre ocho o diez grados centígrados, que para estas fechas –pleno invierno– y en estas latitudes –cierta proximidad al polo norte–, suenan a auténtico paraíso terrenal en la Mesopotamia. No hay que descartar sin embargo que en la noche, pese al clima templado, algunos candidatos perdedores pongan los pies sobre la tierra y anuncien su decisión de congelar inmediatamente la campaña.

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