Domingo, 22 de enero de 2017

| 2004/04/25 00:00

Carta del ex presdiente Andrés Pastrana al Partido Conservador

Carta del ex presdiente Andrés Pastrana al Partido Conservador

Madrid, 22 de abril de 2004
Doctor
Carlos Holguín Sardi
Presidente
Directorio Nacional - Partido Conservador
Bogotá

Apreciado Doctor Holguín:

Quiero agradecerle por intermedio suyo a la junta de parlamentarios conservadores la declaración emitida el pasado martes con ocasión de las declaraciones del señor presidente Uribe.

Lamento que el Presidente haya indicado que mi criterio sobre el tema sea fruto de una animadversión personal. Nada más alejado de la realidad. Nunca he tomado decisiones que puedan comprometer la suerte de mi país o de mi partido con criterios personalistas. Ese nunca ha sido y no es mi estilo.

A pesar de estar alejado de la actividad pública, en los últimos meses he dado muestras exactamente de lo contrario. Mi único interés es que el gobierno sea exitoso en su gestión porque de ello depende, en buena parte, la suerte del país.

Así se lo he expresado al Doctor Uribe en las diferentes conversaciones que con él he sostenido en los meses recientes sobre diferentes temas, incluido el acuerdo sobre la agenda legislativa, que apoyé como usted bien sabe. Así mismo tomé la decisión de aceptar la invitación para acompañarlo en su viaje a Europa y realizar varias gestiones de carácter internacional con total desinterés. Más aún, a pesar de la critica de algunas personas, acepté ser designado Embajador en misión especial, por supuesto sin remuneración alguna, para continuar apoyando al presidente en la política internacional.

Seguiré manteniendo esta actitud si el gobierno lo considera oportuno, convencido de la necesidad de presentar un frente sólido ante el mundo para que entienda la magnitud de los desafíos que enfrentamos.

Por otra parte, comparto la iniciativa de quienes ven la necesidad de lograr un gran acuerdo nacional que garantice la continuidad de las políticas de largo plazo en el que acertadamente está empeñado el Gobierno, las cuales, cuando ha sido necesario, he apoyado con desinterés y convicción.

No hay por lo tanto animadversión personal alguna. Supongo que está mal informado o que fue un "lapsus" en los que muchas veces incurrimos los gobernantes por la presión y circunstancias del momento.

Asunto bien distinto es que no coincida con los términos en que el Gobierno ha propuesto la reelección presidencial.

Mi posición frente al tema está sustentada exclusivamente en principios y tiene como único propósito afianzar el Estado de Derecho y fortalecer la participación democrática. No me parece sano para la democracia colombiana alterar las reglas del juego político antes de la mitad del periodo presidencial y en claro beneficio del gobernante de turno. Creo que no contribuye a la renovación de los liderazgos en los partidos y debilita aun más sus estructuras. Centra el debate político en la reelección como en efecto ya ocurrió, en desmedro de la agenda legislativa y de los grandes temas nacionales, polariza al país y lamento decirlo divide a los partidos.

Esta posición nada tiene que ver con personalismos. Así se lo expresé al doctor Sabas Pretel, Ministro del Interior y Justicia , desde el pasado mes de enero a raíz de nuestro encuentro de Miami y en conversaciones posteriores.

Hace tan solo unos días en llamada cordial que me hiciera el Presidente Uribe, tuve oportunidad de señalarle con claridad y franqueza mis puntos de vista sobre el tema. Por estas razones puedo afirmar que mi postura ha sido ampliamente conocida por el gobierno desde el comienzo de este debate.

Lo que si considero grave para la democracia es que disentir en un tema, de por sí controversial, pueda convertirse en un agravio personal, y sea interpretado y expresado de ese modo por el propio Jefe del Estado.

No me opongo a la reelección, es mas, creo en ella como parte de la democracia y por las razones antes expuestas le propuse al presidente que presentáramos un proyecto para que esta se aplicara a partir del próximo periodo presidencial, despersonalizando así la reforma constitucional que hoy se debate.

Debo recordar que al final de mi mandato dejé un Partido unido y con una amplia representación e influencia en el Congreso, que le ha permitido a este gobierno obtener las mayorías necesarias para la aprobación de importantes proyectos de ley de claro interés nacional.

Por lo anterior, con el ánimo de evitar una polarización aún mayor en el tema de la reelección y con el fin de evitar que el partido Conservador vea fracturada su unidad como consecuencia de una mala interpretación de mis convicciones, he tomado la decisión de hacerme a un lado de este debate. Le corresponde entonces a los congresistas de la colectividad adoptar, en conciencia, las posiciones que consideren más adecuadas a los intereses de la Nación y del Partido.

Quiero eso si insistir en la enorme responsabilidad que tiene el Conservatismo de tomar una decisión ilustrada, coherente, acorde a los principios que han guiado su actuar y, por supuesto, sin atender criterios oportunistas y coyunturales. Es demasiado lo que está en juego en una decisión de esta naturaleza.

No me cabe duda del liderazgo que le corresponde ejercer al partido Conservador para llevar a feliz término el gran acuerdo nacional que está en discusión sobre la base de principios de transparencia y amplia participación, sin olvidar los tema sociales en los que históricamente ha estado comprometida nuestra colectividad.

Seguro de que bajo su orientación el Partido habrá de tomar las decisiones más acertadas y oportunas para el bien de Colombia, le ruego dar a conocer los términos de esta comunicación a la Junta de Parlamentarios.

Cordialmente,
Andrés Pastrana Arango
Ex Presidente de Colombia

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