Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/04/27 00:00

A la caza de los responsables

Liliana Gaviria Trujillo murió de un disparo en el abdomen que le propinó alguno de los sicarios que todavía no han sido encontrados por las autoridades. Familiares de la víctima dicen que su seguridad era mínima.

Estos son los uniformados de la Policía Judicial, Dijin, que fallecieron en Jamundí por fuego amigo.

Con mil millones de pesos de recompensa y un significativo grupo conformado por el DAS, la Policía y el Ejército, las autoridades buscan dar con los responsables del asesinato de Liliana Gaviria Trujillo, hermana del ex presidente de la República y director del Partido Liberal, César Gaviria, acribillada en la noche de este jueves en Pereira junto con su escolta, José Fernando Vélez (ver perfil).

Por la gravedad de los hechos, a la capital risaraldense llegó este viernes el presidente Álvaro Uribe, quien de inmediato, bajo el ala del avión FAC 001 que lo llevó hasta esta ciudad, realizó un consejo de seguridad con los comandantes de las Fuerzas Militares, su Ministro de Defensa y el director del DAS, pues se trata de un crimen que afecta a uno de los opositores más férreos del Gobierno, y un homicidio que ocurre un mes antes de las elecciones presidenciales.

Concluida la reunión y minutos antes de las exequias, el primer mandatario admitió que la seguridad de la señora Gaviria no tenía las máximas garantías. “Se movía en un carrito de la fuerza pública, sin blindaje. Tenía un agente de policía y otro que cuidaba su casa en la noche”, precisó Uribe.

De acuerdo con sus familiares, la seguridad de los Gaviria Trujillo se vino a menos cuando el ex presidente asumió como jefe del Partido Liberal. “(Su seguridad) estaba representada en varios escoltas y un vehículo blindado, e incluso, se supo que el Centro de Atención Inmediata que estaba ubicado cerca al condominio Gaviria, fue desinstalado”, señala el diario La Tarde de Pereira, al que la hermana del dirigente pertenecía como miembro de la junta directiva. A pesar de que ella jamás habló de amenazas contra su vida, el hecho de ser la única de la familia en Pereira la hacía más vulnerable.

Los hechos

El cuerpo de Liliana Gaviria, dedicada al negocio de finca raíz en Pereira, fue encontrado al filo de las 8 de la noche cerca al Parque Industrial en la vía conocida como Pedregales, minutos después de que fuera secuestrada en cercanías de su residencia en la zona conocida como La Badea. Su vehículo fue interceptado por un comando de hombres armados que, a sangre fría, mataron al conductor poco antes de las 7 de la noche, cuando la señora Gaviria estaba a punto de llegar a su casa. Aunque todavía no hay pistas claras sobre el paradero de los homicidas, se sabe que son ocho personas y que uno de ellas, al parecer, quedó herido, pero no lo pudieron capturar.

De acuerdo con el vicefiscal, Jorge Armando Otálora, cinco de los criminales ejecutaron la acción y los otros dos colaboraron. “El escolta no alcanzó a reaccionar porque fue sorprendido y su arma tenía toda la munición completa. Por eso creemos que no hubo intercambio de disparos”, sostuvo el funcionario, desmintiendo versiones iniciales de la Policía local dadas el jueves minutos después del crimen.


Esta no es la primera vez que la familia Gaviria Trujillo sufre el flagelo del secuestro: el 2 de abril de 1996, Juan Carlos Gaviria, otro hermano del ex presidente, también fue secuestrado. El constructor fue plagiado por el hasta entonces desconocido grupo Jorge Eliécer Gaitán, Jega. Varios meses después de un cruel cautiverio, se logró su liberación.

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