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| 3/3/2006 12:00:00 AM

Cazadores de votos perdidos

El liberalismo intenta recuperar en Córdoba los fortines políticos que le arrebataron los paramilitares. La presión armada no cede.

La recuperación de fortines electorales que les fueron arrebatados en la Costa por los paramilitares se convirtió en una obsesión para las directivas del Partido Liberal. Por eso lanzaron en Valencia y Tierralta una campaña de “reconquista electoral del alto Sinú”, tras ocho años de ausencia de la zona por presiones de los armados.

El jefe liberal, César Gaviria, el ex presidente Alfonso López y los precandidatos Horacio Serpa y Rodrigo Rivera encabezaron esta semana las manifestaciones de respaldo a los candidatos del partido en la zona y, seguros de que los estaban oyendo, desafiaron desde la tarima a los jefes paramilitares para que no presionen más a los electores en la región.

Ambos municipios han sido liberales por tradición. Pero desde hace ocho años el poder de ese partido fue paulatinamente desplazado por el de las autodefensas, que encontraron allí el escenario perfecto para su expansión: cierta identidad ideológica y respaldo por parte de influyentes clases ganaderas locales, desidia estatal para controlar la violencia, corredores para la exportación de droga a través del Mar Caribe, retaguardia en las serranías, amplio poder de presión económica y política sobre las autoridades locales (el presupuesto de los dos municipios suma $23.000 millones de pesos, de los cuales las AUC cobran un porcentaje a los alcaldes) y un botín electoral de 45.000 personas aptas para sufragar, con las cuales es suficiente para elegir un senador y por lo menos un representante a la Cámara.

Precisamente Valencia y Tierralta fueron dos de los municipios en los que hubo votación atípica durante las elecciones de 2002. Dicha concentración favoreció al senador Miguel De la Espriella, denunciado por el Presidente Uribe ante la Fiscalía por presuntos vínculos con los paras, y a la representante Eleonora Pineda, quien pasó de ser concejal de Tierralta con 748 votos a representante a la Cámara con 82.000, lo cual representa un inusitado crecimiento electoral de 2.170%.

Para esta ocasión la torta es aún más tentadora, pues además de las elecciones de Congreso, los cordobeses votarán para gobernador el nueve de abril y los paramilitares desmovilizados no dejan de hacer activismo a favor de uno u otro candidato. Varios desmovilizados de la zona de Valencia y Tierralta le dijeron a Semana.com que los habitantes de la zona no votarán por el liberal Jaime Torralva (a quien fueron a respaldar Gaviria y López) sino por Mario Prada, ex alcalde de Valencia y candidato por Colombia Democrática. “Él es un hombre del pueblo y va a ganar las elecciones con la ayuda de todos”, enfatizó un reinsertado de los Héroes de Tolová. Según los habitantes del Alto Sinú, la presión ya no lo hacen con fusiles. Sólo envían razones amistosas a los habitantes, quienes comprenden de inmediato a quién hay que apoyar.

Por eso no importa que a las manifestaciones de los liberales hayan salido más de 2.000 personas en cada pueblo. Muchos de los que avivaron con trapo rojo a los jefes liberales confesaron que votarán por las listas de Colombia Democrática y Convergencia Ciudadana. En esta región el despliegue de afiches con las caras de Mario Uribe, Pineda y de la Espriella es muy superior y hasta le arrebata espacio en los murales callejeros a los avisos gubernamentales sobre estrategias para prevenir la diarrea.

Mientras Gaviria y López arengaban contra los paras y el uribismo desde el polideportivo de Valencia, un grupo de reinsertados ubicados a solo una cuadra del lugar lo hacía contra la dirigencia liberal y vaticinaba una nueva barrida de las listas apoyadas por las autodefensas. Del Polo Democrático y el Partido Conservador nadie habla en la región.

A solo una semana de las elecciones de Congreso, las cartas parecen echadas en la cuna del paramilitarismo y la población, en silencio, no puede más que hacer caso a los designios de quienes supuestamente ya están desarmados y resocializados.
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