Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2008/06/09 00:00

Chicó aguó el sueño rojo

Después de la tempestad llegó la calma para Boyacá Chicó que, ante las adversidades del campo en el primer tiempo y un jugador menos en el segundo, supo reponerse para terminar uno a uno y quedar como lider del grupo B.

Chicó aguó el sueño rojo

Bajo un clima fresco de sábado comenzaron los primeros minutos un poco cortados por la presión de ambas escuadras, sobre todo por la del visitante que originó el primer tiro libre con el que Ormedis Madera empezaba a probar. Después del cobro, el balón rebotaría ocasionando el tiro de esquina donde Ómar Pérez daba muestras de su intención por marcar un gol olímpico, que esta vez lograba sacar ´Prono’, siempre atento a la jugada. ( Ver galería)

A cuentagotas, el equipo visitante iría imponiendo su ritmo al toque de Caneo quien al minuto 15 se aprovechaba de los pocos espacios que dejaba una pasiva defensa local y lanzaba un disparo que hacía volar a Bobadilla, quien 3 minutos más tarde debía estirarse abajo para atajar el tiro del juvenil Pérez, nuevamente para la foto pues era fuera de lugar. Esto pudo haber influido para que Arboleda, sub 19 del otro equipo, dejara la cancha a pesar de su iniciativa y le diera paso al boyacense Iván Corredor, desde el 2.001 en las filas rojas.

Las primeras gotas de lluvia aparecían cuando el conjunto de Gamero se presentaba como el más preciso y anticipaba el juego rival, tanto así que luego de un centro desde la derecha Caneo remataba un balón que se estrellaba en el horizontal y estremecía a los más de 32.000 espectadores de esa noche. Medellín, que ya había avisado con un nuevo tiro de Madera que atrapaba seguro Velásquez, volvería a probar con Ortiz quien en dos ocasiones forzaba la acción del guardameta ajedrezado.

Minutos después de un contraataque ineficaz de Chicó, entorpecido por la dura cancha y la poca visión de Mahecha (para no devolver el balón a Pérez quien emprendía la jugada de 4 contra 1 inicialmente), el argentino Ómar Pérez después de un flojo despeje por parte del visitante se la cede a Madera que dispara potente de media distancia, el portero, ex compañero suyo en Nacional, deja el rebote que al instante aprovecha Corredor para marcar el 1-0 parcial con el que se acostaría Medellín. Después de una hora y cuarenta minutos la lluvia no cesó y el árbitro Parra decretó el terreno como no apto y alargó el entretiempo hasta el otro día. La gente salió contrariada en medio de réplicas al juez y el cuerpo técnico de Boyacá Chicó, pero el hecho bochornoso fue el robo de algunos implementos deportivos hacia esta institución, que estrenaba nuevo patrocinador.

A las 3:30 de la tarde del domingo comenzaba otro tiempo muy distinto. Imprecisiones en principio nuevamente para los dos y muchas más faltas. En una de ellas Oviedo fue expulsado ante el delirio de los aproximadamente 25.000 asistentes esa una soleada. Pero Chicó siguió buscando con el desequilibrio de Caneo (quien terminaría con un fuerte golpe en los meniscos) hasta que encontraría, en una pelota quieta cobrada por Mahecha un fuerte cabezazo de Salazar (sustituido al final) quien recién había ingresado y mandaba a callar al estadio.
 
Medellín quedaba frío después del gol, revelaba cierta ansiedad en todas sus líneas, más inseguras atrás donde los pocos hombres de adelante del elenco boyacense hacían estragos tocando y moviéndose efectivamente con mayor ahínco hasta devenir en un gol anulado por fuera de juego a Jhony Ramírez.

Los dirigidos por Juan José Peláez arriesgaron, impotentes, ante el cerco boyacense, que para el próximo encuentro ,dentro de dos semanas, tendrá el regreso de figuras clave, donde se decidirá quién es el más grande para arremeter en una soñada final.

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