Martes, 24 de enero de 2017

| 2007/08/07 00:00

‘Chupeta’, el dueño de las millonarias caletas de dólares, será extraditado a Estados Unidos tras su captura en Brasil

Juan Carlos Ramírez Abadía, quien según las autoridades era el dueño de 80 millones de dólares sepultados en casas de Cali, fue detenido en Brasil. El Ministro de Defensa afirma que muy seguramente se enviará en un vuelo directo a EE. UU para que responda por los delitos de narcotráfico. ‘Chupeta’, de 44 años, se había sometido a una cirugía plástica para ocultar su identidad.

‘Chupeta’, el dueño de las millonarias caletas de dólares, será extraditado a Estados Unidos tras su captura en Brasil

La captura de Juan Carlos Ramírez Abadía, alias ‘Chupeta’, es fundamental por tres cosas: es un golpe demoledor a las estructuras mafiosas en Colombia; es un obstáculo inmenso al circuito del tráfico de drogas entre América Latina, Estados Unidos y Europa; y, finalmente, es una pieza clave para desenredar la mítica historia de los 80 millones de dólares sepultados en casas de Cali pues, según todas las investigaciones, él fue su feliz propietario.

De ahí, la satisfacción del director de la Policía Nacional, general Óscar Naranjo, al informar de la captura del capo de la droga, que se produjo el lunes en la noche en la ciudad brasileña de Sao Paulo. Y es que Ramírez Abadía es uno de los hombres con mayor experiencia acumulada en la ilícita actividad: Con más de 20 años en el negocio del narcotráfico, era el hombre que más conocía las rutas ilegales del tráfico de estupefacientes al Viejo Continente. “Su información es determinante para lograr el desmantelamiento de los principales carteles de la droga de México e Italia, principalmente”, informó el general Naranjo.

Era tal la importancia de ‘Chupeta’ que, según el diario O Globo de Brasil, su captura por parte de la policía federal de Brasil fue el resultado de una acción conjunta de cuerpos de investigación de Estados Unidos, Argentina, España y Uruguay.

Según el influyente periódico brasileño, hubo intercambio de información reservada entre los organismos de inteligencia de esos países con base en seguimientos adelantados a varias estructuras delictivas dedicadas al lavado de dinero.

Esta información fue ratificada en Colombia por el general Óscar Naranjo, quien reveló que la investigación a la organización de lavado de activos había comenzado hace aproximadamente cinco meses.

Decía ser argentino

Naranjo también reveló que la DEA fue determinante al actuar como interlocutor entre los organismos de inteligencia y policía de América Latina para coordinar las pesquisas que culminaron con la captura de Ramírez Abadía y que podría desencadenar otras importantes detenciones.

El multimillonario narco fue capturado en su mansión Morada dos Lagos en Aldeia da Serra zona de Grande Sao Paulo. Se hacía pasar como ciudadano argentino y su identidad ficticia era Marcelo Javier Unzue, según confirmó el Director de la Policía de Colombia. En su poder se encontraron 300 mil dólares en efectivo.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, también se mostró satisfecho por el resultado de la operación y pronosticó que “muy seguramente”, ‘Chupeta’ será puesto en un avión desde Brasil directo a Estados Unidos para que responda por los delitos de narcotráfico y lavado de activos.

¿Quién es ‘Chupeta’?

A Juan Carlos Ramírez Abadía poco le gusta discutir. Él prefiere resolver las diferencias eliminando a su interlocutor con un arma que él mismo dispara. “Es extremadamente violento”, sentencia un informe de la DEA. Esa manera de ser le permitió mantener un ascenso permanente y sostenido desde cuando años atrás se vinculó al Cartel de Cali. “Me mató a toda la familia”, señala una testigo al recordar que él fue el hombre que asesinó a 35 miembros de la familia de Víctor Patiño Fómeque.

Ramírez Abadía empezó a ser conocido a sus 20 años. Por aquel entonces había dejado sus estudios universitarios -aunque alcanzó a graduarse como economista en una prestigiosa universidad de Bogotá, su pudiente familia esperaba que hiciera un doctorado en finanzas pero él optó por otro camino-. En esa época, sin embargo, entre su círculo de amistades sabían que él dedicaba las mejores horas del día a rendirle un culto especial a la plata.

Criado en el mundo de la mafia bajo el brazo de los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, sus cómplices de andanzas auguraban que algún día tendría mucha plata. Entonces trabó amistad con Juan Carlos Ortiz, ‘Cuchilla’ otro hombre que también llegó a ser un poderoso narco pero que fue asesinado.

Su caja menor

Los pronósticos no se equivocaron. Aunque su nombre se disipó durante un tiempo porque no se volvió a saber de él, hace unos meses fue noticia mundial. En un solo golpe perdió 80 millones de dólares que le incautó la Dijín en Cali. Para el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, no hay dudas de que la plata era de “este sujeto”. Algunos investigadores coinciden en señalar que él la había guardado allí como hombre previsivo que siempre ha sido para tenerla en calidad de caja menor en el futuro.
 
Aunque nació en la cálida ciudad de Palmira el 19 de febrero de 1963, su carácter siempre ha sido el de un hombre frío que calculaba cada movimiento.

Conocido con los alias de ‘Chupeta’, ‘Augusto’, ‘El Patrón’, de mediana estatura, de 165 libras de peso, con ojos y pelo color marrón, se trasladó a Cali, en donde comenzó sus actividades ilícitas. A pesar de sus maneras finas y su cuidada elegancia, solía expresarse poco.

Fue uno de los primeros narcotraficantes en no sentirse a gusto sólo con el tráfico de cocaína, sino que buscó trazar rutas para el transporte de la heroína. Tan pronto empezó hizo su primer millón de dólares, lo que provocó envidia entre sus colegas.
 
Aunque el sentimiento no era tanto de recelo, sino de temor porque empezaron a darse cuenta de que disparaba sin mediar palabra.
Entre la organización se le acusa de realizar directamente los homicidios de varios traficantes. Simultáneamente, al establecer las rutas de su propiedad tomó la de Cali-Buenaventura; pera eso sí, sin ir a contrariar a los hermanos Rodríguez Orejuela. En el puerto empezó a ver el horizonte del Pacífico, que le abría unas posibilidades inmensas de ampliar el negocio. Entonces diseñó rutas de contrabando hasta Los Ángeles con escala en la costa mexicana. Por eso, en ambos países es ampliamente conocido por parte las autoridades policiales.

Visa USA

Desde Los Ángeles se lanzó al control de la distribución de los narcóticos en la otra costa: Tomó Nueva York, en donde fue uno de sus reyes. Eso le permitió unos ingresos millonarios que él mismo lavaba y que, posteriormente se descubrió, escondía en bolsas plásticas. Dinero empacada al vacío para que no sufriera ningún deterioro.

La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (Ofac, por su sigla en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos no tiene dudas a la hora de evaluar el poder de este narco. “Ramírez Abadía ha sido uno de los más poderos y evasivos narcotraficantes en Colombia”, sentencia Adam J. Szubin, director de Ofac. “Hoy por primera vez estamos presentando y tomando acciones contra los bienes de su red financiera, las cuales incluyen compañías aparentemente legales construidas a partir de ingresos provenientes del narcotráfico”, dijo en una rueda de prensa el año pasado, cuando se recordó que tenía testaferros que manejan una compañía de distribución de medicamentos, Disdrogas Ltda., para el blanqueo de dinero.

La Ofac recordó que Ramírez Abadía inició su carrera ilegal en el narcotráfico con el cartel de Cali. En el caso en mención, fundó la compañía Ramírez y Cía. Ltda. a finales de 1980, al inicio de su carrera como narcotraficante. Luego cambió el nombre de la compañía por el de Disdrogas Ltda. y pasó la propiedad y la administración de la empresa a manos de personas de su confianza que pudiesen proteger sus bienes. Esas personas incluyen a sus padres, Omar Ramírez Ponce y Carmen Alicia Abadía Bastidas, y sus asociados de negocios, Jorge Rodrigo Salinas Cuevas y Edgar Marino Otálora Restrepo, todos los cuales fueron nombrados por la Ofac.

Un hombre de suerte

Hasta su captura en Brasil, Ramírez Abadía era considerado como un hombre de suerte pues aunque había sido arrestado recuperó sigilosamente la libertad. En efecto, fue detenido una vez en Colombia. Entonces optó por bajar el perfil, aunque las autoridades aseguran que desde las cárceles continuaba dirigiendo el tráfico de las drogas. Salió en libertad porque no tenía orden de extradición. El ya sabía lo que era la prisión pues durante los tiempos del sometimiento a la justicia fue uno de los primeros en hacerlo. Pagó siete años en la cárcel de Villahermosa en Cali.

Al comenzar la década de los 90 y con los golpes al Cartel de Cali, también le llegó el procesamiento por el Distrito de Colorado en noviembre de 1994. También lo procesaron en el Distrito del este de Nueva York en 1994 y 1996. En marzo de 2004, un jurado federal en Washington hizo lo mismo por tráficos de droga.

Para entonces ya se le tenían registros de que había acumulado 10 millones de dólares, por lo que las autoridades empezaron e publicar los afiches en donde se ofrece por él 5 millones de dólares.

Un informe de la Policía dice que ‘Chupeta’ es considerado uno de los traficantes más importantes en Colombia, y tenía “su centro de operaciones en la ciudad de Cali, desde donde ha liderado su propia red criminal, utilizando personas para ocultar su emporio financiero, muchas de ellas familiares y parientes cercanos, quienes no lograron justificar la adquisición de sus bienes”.

Viaje final

Alias ‘Chupeta’ había estado en la mira de las autoridades de los Estados Unidos desde hace varios años, por lo que decidieron decretar una serie de sanciones económicas a sus propiedades y dictarle orden de captura con fines de extradición hacia ese país.
 
Las autoridades colombianas también habían lanzado grandes ofensivas para atacar las estructuras de los principales carteles de la droga en Colombia, entre las cuales están varias ocupaciones a propiedades de Ramírez-Abadía en el año de 1997 que ascienden a varios miles de millones de pesos.
 
Todos los estimativos se quedaron cortos pues solo en efectivo se dio el gusto de guardar entre las paredes 80 millones de dólares. Ahora, su extradición a Estados Unidos es inminente. Viajará encadenado. Porque las autoridades le ha decomisado su millones de dólares en efectivo y sus lingotes de oro. Eso sí, quienes creyeron que tenía buen olfato para hacer dinero no se equivocaron.

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