Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/05/07 00:00

Colombia contrata nueva firma para empujar TLC

La empresa The Fratelli Group será ahora la encargada de abogar ante el Congreso estadounidense para que apruebe el Tratado con Colombia y le pagarán 300 mil dólares al año.

Carolina Barco, embajadora de Colombia en Washington.

El viernes pasado, el gobierno colombiano seleccionó una nueva firma de relaciones públicas cuya tarea será abogar ante el Congreso de Estados Unidos para lograr la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC). La empresa escogida fue The Fratelli Group y reemplaza a Burson-Marsteller, cuyo contrato fue cancelado por el ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, a principios de abril luego de que el presidente de la compañía, Mark Penn, dijera públicamente que se arrepentía de haberse reunido con la embajadora de Colombia en Washington, Carolina Barco. 
 
Si bien la labor principal de The Fratelli Group será la de hacer el cabildeo para que el TLC sea aprobado por los congresistas estadounidenses, no es considerada técnicamente una firma de lobby, puesto que los lobbistas están registrados como tales ante el Congreso y actúan dentro de su perímetro.  Como su antecesor Burson-Marsteller, The Fratelli Group es una firma de relaciones púiblicas.

Mark Penn, quien además de ser ejecutivo en Burson-Marsteller, trabajaba como estratega político de la campaña presidencial de la senadora demócrata Hillary Clinton, quien había declarado en varias ocasiones su oposición al TLC. The Wall Street Journal filtró que Penn se había reunido con la embajadora colombiana en Washington, Carolina Barco, en su condición de lobbista contratado para conseguir el visto bueno al TLC con Colombia. Esto desató un monumental escándalo en la campaña presidencial, que le costó no sólo el puesto a Penn como asesor de Clinton, sino que también su firma perdió el contrato con el gobierno colombiano. 

“Nos parece que The Fratelli Group es una firma seria, de gran trayectoria y con mucha experiencia en lo que tiene que ver con tratados de libre comercio como el que firmaron Estados Unidos, México y Canadá (NAFTA por sus siglas inglesas) y el que suscribieron Estados Unidos y los países centroamericanos (CAFTA)”, le dijo a Semana.com la embajadora Barco.

La jefa de la misión diplomática colombiana, y otros miembros de su equipo, analizaron en los últimos días las distintas ofertas que más de 15 compañías le hicieron llegar a la embajada. Por los servicios de The Fratelli Group, el gobierno pagará la misma suma que le giraba a Burson-Marsteller: 300.000 dólares anuales.

Según su portal de Internet, The Fratelli Group tiene más de 20 años de historia y en materia comercial ha asesorado al Consejo de Comercio Internacional, a Hewlett-Packard y la IBM, así como a la Business Roundtable, que agrupa a los presidentes de las compañías más poderosas de Estados Unidos.

Aparte de la firma de relaciones públicas, la Embajada de Colombia recibe en Washington el apoyo de dos empresas  que sí son propiamente lobbistas: Johnson, Madigan, Peck, Boland & Stewart Inc., y el Glover Park Group.

Por ahora, la aprobación legislativa del TLC está en veremos. El presidente republicano George W. Bush lo presentó al Congreso a mediados de abril, pero la presidenta de la Cámara de Representantes, la líder demócrata Nancy Pelosi, consiguió que los congresistas aplazaran la votación sobre el tratado hasta nueva orden. No se sabe cuándo se fijará una nueva fecha.

Más que sobre los tratados comerciales con otros países, la política estadounidense se centra en la campaña presidencial con miras a las elecciones del 6 de noviembre. Los republicanos ya tienen candidato: John McCain, senador de Arizona.
 
Los demócratas siguen con la definición de la candidatura empantanada. Ayer el senador Barack Obama obtuvo un triunfo claro en las primarias de Carolina del Norte con 56 por ciento de los votos; y la senadora Hillary Clinton consiguió ganar por un pequeño margen en Indiana, con el 51 por ciento. Los resultados de ayer no definen aún la candidatura demócrata, aunque analistas pronostican que, al liderar a su contendora en número de delegados con 1840 contra 1.640 de Clinton, Obama tiene casi asegurada la nominación de su partido. En agosto será la convención demócrata que finalmente dirima la apretada competencia.
 
Los candidatos demócratas han declarado durante su campaña que están en contra del TLC, sobre todo porque argumentan que traerá como consecuencia pérdida de puestos de trabajo en Estados Unidos.



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