Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2008/03/10 00:00

Comisión de la OEA inspeccionó el lugar donde cayó Reyes

El secretario general de la OEA y nueve delegados recabaron información en la frontera sobre el operativo militar colombiano que generó la crisis diplomática.

Una delegación presidida por el secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, visitó la frontera de Ecuador con Colombia para verificar lo que ocurrió en la incursión militar de agentes colombianos que dieron de baja al guerrilero Raúl Reyes. Foto: AFP

 El lunes, una comisión de la OEA visitó la zona dónde limita Ecuador con Colombia, en el sitio donde cayó abatido por el Ejército colombiano, el miembro del secretariado de las Farc, Raúl Reyes. La comisión encabezada por el Secretario General del organismo multilateral, José Miguel Insulza, tenía por objetivo verificar lo ocurrido el 1 de marzo, día en que se produjo la incursión militar que generó una difícil crisis diplomática en la región.

La Comisión partió en helicóptero, en las horas de la mañana de la Base Aérea de Quito, en dirección al sitio llamado Angostura en la selva amazónica de Ecuador. En palabras de Insulza, lo que se busca "esclarecer los hechos”.

Pese a que en la Cumbre del Grupo de Río los presidentes de Colombia y Ecuador expresaron su intención de distensionar las relaciones que se habían roto, todavía no se puede afirmar que han llegado a su normalidad. El presidente de Ecuador Rafael Correa dijo el domingo que el restablecimiento de las relaciones tomaría tiempo. Para él hace falta la verificación de si hubo abusos de las Fuerzas Militares colombianas, si hubo colaboración de otro país y qué tipo de tecnología se utilizó en la operación.

Así mismo Insulza dijo a su llegada a Quito que “todavía es necesario hacer una cantidad de gestiones y cerrar bien este proceso”. El objetivo final de la Comisión es lograr que no se vuelvan a presentar impasses como éste.

La comisión también deberá visitar Colombia. Estará en sitios donde las Farc han atacado a miembros de las Fuerza Pública y población civil desde territorio ecuatoriano, según informó el canciller colombiano, Fernando Araújo. Una vez efectuadas las inspecciones, la información recogida será analizada por los cancilleres de ambos países el lunes 17 de marzo cuando la comisión deberá tener listo su informe.

Los delegados que viajaron a Ecuador fueron: Cornelius A. Smith, embajador de Bahamas en la OEA; Arístides Royo, de Panamá; Rodolfo Hugo Gil, de Argentina; María Zavala Valladares, de Perú; Osmar Chohfi, de Brasil; Jean Michel Arrigí, secretario de Asuntos Legales; Víctor Rico, director de Sustentabilidad Democrática, de Bolivia; y el embajador del Ecuador ante ese organismo, Efrén Cocíos. También los acompañaron los ministros ecuatorianos del Interior, Fernando Bustamante; de Defensa, Wellington Sandoval, y del viceministro de Relaciones Exteriores, José Valencia.

Uno de los temas en los que hay discrepancias es en la cantidad de guerrilleros muertos que produjo el ataque. Según fuentes militares ecuatorianas son 27 los cadáveres: 23 recogidos por autoridades ecuatorianas en primera instancia, otro que se encontró después y que tuvo que ser enterrado en la zona el jueves y tres, incluido el de Reyes, que fueron llevados a Colombia por sus tropas.

Sin embargo, el gobierno colombiano sólo ha admitido que se trajeron los cadáveres de Reyes y de un guerrillero no identificado. Hasta ahora ninguna autoridad colombiana ha dado una cifra oficial del total de muertos.

‘Después de la tempestad viene la calma’ reza un adagio de la sabiduría popular, aunque en este caso demorará otro tanto. Tras la crisis que mantuvo en vilo a las dos naciones, y metió a otras dos en la disputa diplomática, y que motivó una sesión extraordinaria en la OEA e impuso la agenda de la XX Cumbre del Grupo de Río, vinieron los abrazos entre los presidentes.

Pero quedó un sabor agridulce en el ambiente. Aunque el presidente Álvaro Uribe se comprometió a que una operación militar fuera de las fronteras colombianas no volvería a ocurrir, el ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea pidió que se creara un mecanismo de protección de la frontera con participación internacional y sugirió que podría ser la intervención de los cascos azules de la ONU.
 
Mientras la comisión visitaba el lugar de los hechos, Larrea dijo que el mecanismo diplomático binacional que funcionaba antes de la crisis debería cambiar por uno nuevo: "Va a ser absolutamente necesario un mecanismo de esta naturaleza, pero con diferencias básicas: Un mecanismo creíble, con resultados concretos y no un mecanismo inútil".

Mientras tanto, Insulza respondió a la petición de un ejército internacional para custodiar la frontera que era “muy difícil, controlar una frontera como esta, como también es difícil realmente que otros países que no son de la región contribuyan con muchas fuerzas militares”. y agregó que "la OEA ya tuvo una experiencia y formó una fuerza multinacional (República Dominicana en los años 60) que fracasó. Yo tengo alergia a esto".

En Colombia hay expectativa por lo que puede resultar de la verificación y los delegados de la OEA ya están en Bogotá. En su arrivo a la capital colombiana Insulza dijo que en principio lo que pudo observar es que el campamento de Reyes, en territorio ecuatoriano, no era provisional sino estacionario.
 
El gobierno colombiano ha pedido disculpas por la intervención militar que revirtió en una resolución que expresa que ''el territorio de un estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro estado". Pero las comunicaciones entre Bogotá y Quito no se han restablecido. El gobierno ecuatoriano pidió al gobierno argentino que lo representara y por esa vía se van a mantener informados.





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