Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/03/17 00:00

Comunidades indígenas en medio de fuego cruzado

El enfrentamiento entre militares y Farc al nororiente del Cauca le causó la muerte a un civil, dejó 13 heridos y destrozos en 32 viviendas. Las autoridades indígenas piden que se proteja a la población civil.

Este fue el agujero que quedó después de que explotó la casa en Tacueyó.

Desde las 10 de la mañana de este domingo, se sintieron las primeras explosiones que pusieron en alerta a la comunidad de Tacueyó en el municipio de Toribío al nororiente del Cauca, donde en las veredas El Damián y La María, se enfrentaban tropas del Batallón Pichincha adscrito a la Tercera Brigada del Ejercito con sede en Cali y el Sexto Frente de las Farc.

“Hace un año largo que no se presentaba un enfrentamiento como éste, aunque sí había hostigamientos y uno que otro enfrentamiento menor, pero no uno como el que se está viviendo ahora, de tan graves consecuencias para nuestra comunidad indígena”, afirmó Germán Valencia encargado de Derechos Humanos y de Familia de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN, quien visitó la zona y acompañó a los consejeros indígenas a evaluar la situación.
 
Según el Comandante de la Tercera Brigada, General Jaime Esguerra, sus hombres tiene presencia en esa zona desde hace un año en operaciones que hacen parte del Plan Consolidación, que busca principalmente desestabilizar económicamente a las Farc a través del control de los corredores del narcotráfico que existirían en el sector.

Como resultado de la explosión de un artefacto de fabricación hechiza al parecer lanzado por las Farc que cayó en una vivienda donde se refugiaba la comunidad, murió Lourdes Escué, de 43 años y quedaron heridas por lo menos 13 personas, cuatro de las cuales aún se encuentran hospitalizadas.

Un segundo hecho también dejó atónitos a los pobladores, aunque no dejó víctimas pues las familias ya habían sido evacuadas del lugar. A las 5 de la tarde de hoy explotó una casa donde, según fuentes del Ejército, la guerrilla tenía una caleta de material explosivo. El Ejército responsabilizó del hecho a la guerrilla, sin embargo, entre la comunidad se escucharon otras versiones.

La versión oficial no confirma el uso de helicópteros en esta acción, pero varios pobladores consultados por las autoridades indígenas afirmaron que escucharon los aparatos..

El alcalde de Toribío, Carlos Alberto Banguero en diálogo con Semana.com afirmó que aunque no se confirma que el Ejército haya disparado desde el aire contra la casa, según sus primeras indagaciones con la comunidad, la explosión se produjo luego de que los miembros del Ejército, aduciendo que había marihuana en ese lugar, allanaron y quemaron la casa. Como la casa estaba llena de explosivos estallódestruyendo 12 casas y dejando otras 20 averiadas.
 
El General Esguerra, quien está al frente de las operaciones en esa zona, afirmó que “al parecer los guerrilleros estaban sacando material explosivo de esa casa para lanzarle a la tropa y fue en ese momento cuando se produjo el incendio. Eso quiere decir que realmente la tropa no estaba cerca cuando estalló la casa porque de lo contrario, habría soldados heridos. Nosotros estábamos a kilómetro y medio cuando estalló”.

Sin embargo, los miembros de la Guardia Indígena, encargada de verificar los hechos, afirmaron a Semana.com que hay testigos que cuentan cómo los miembros del ejercito les indicaron a los que merodeaban la casa antes de la explosión, que se fueran del lugar debido a que iba a explotar, dando a entender que sabían lo que había dentro y lo que iba a suceder.
 
De comprobarse esta versión, las acciones de los miembros del Ejército tendrían que ser evaluadas para establecer si rompieron alguna de las normas de confrontación de guerra contempladas en la nueva política de Derechos Humanos de la institución recientemente lanzada por el Ministerio de Defensa.

Las comunidades, que desde las horas de la mañana habían empezado a reunirse en asamblea permanente como suelen hacer cuando se encuentran en situación de riesgo, designaron la escuela pública de la vereda El Damián como lugar para permanecer mientras vuelve la calma. Hoy lunes 17 se preparan para pasar la noche allí, 427 personas de las 1000 que conforman la población de ese sector. Se espera que aumente este número en las próximas horas, dado que los enfrentamientos continúan.

Según el encargado de derechos humanos Valencia, no se trata de un desplazamiento masivo, puesto que las familias se trasladaron a un lugar en el mismo municipio y permanecen en comunidad a la espera de volver a sus hogares. Sin embargo, las 32 familias cuyas viviendas se vieron averiadas a por la explosión no podrán retornar, una vez pase el enfrentamiento. La explosión dejó un cráter de unos 20 metros de diámetro por 5 de profundidad. “El ejército explotó una bomba, eso fue a las cinco de la tarde y nos quemaron la casa. Yo vivía a doscientos metros y mi casa fue afectada”, dijo uno de los indígenas que permanece con los demás en la escuela del Damián.

Las comunidades indígenas que han insistido en que se respete su condición de civiles, solicitaron desde las primeras horas del lunes al Ejército nacional cesar las operaciones que se realizaban muy cerca de la población civil. “Ayer cuando el Ejército estaba a unos cien metros de la asamblea permanente, les pedimos que se retiraran, pero su respuesta fue negativa. Hubo fuego cruzado y quedaron dos civiles en la mitad”, afirmó Valencia de la ACIN. 
 
Por el contrario, el general Esguerra insiste en que si continúan en la zona es para proteger a la comunidad y sacar los artefactos explosivos que, ellos saben, la guerrilla deja en las casas de los indígenas. Además asegura que si el gobierno no les ordena lo contrario, “la misión institucional nuestra es derrotar militarmente a los violentos y proteger a la población civil”.
 
El Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, confirmó a través de un comunicado público, que además “se ha conocido que en la región del Naya la comunidad también ha debido desplazarse ante los enfrentamientos entre la guerrilla y fuerzas del Estado colombiano que incluyen ataques aéreos. No se ha informado sobre víctimas fatales pero si se advierte que hay zozobra en la región, pues no se observa garantía de los derechos fundamentales para los pobladores”.

Por este motivo las autoridades indígenas del norte del Cauca y el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC han solicitado la presencia y ayuda humanitaria para atender la crisis social que enfrentan por estar nuevamente en el fuego cruzado, en plena ofensiva militar contra las Farc.

Así mismo anunciaron pronunciamientos y marchas denunciando la situación y reiterando sus derechos y la necesidad de garantía por parte del gobierno nacional y departamental de no involucrar a las comunidades indígenas y demás civiles en el conflicto y respeto a la autonomía territorial de los pueblos.


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