Domingo, 22 de enero de 2017

| 2007/12/31 00:00

Con la ilusión que Emmanuel sea el niño que se encuentra libre en un hogar del ICBF, Colombia recibe el año 2008

La esperada liberación de la ex parlamentaria Consuelo González de Perdomo, Clara Rojas y su hijo Emmanuel –nacido en cautiverio- dio un giro sorprendente tras el anuncio del presidente Uribe: “Las Farc no los soltaron porque no tienen en su poder al niño”. En Bogotá hay un pequeño al que se le realizan pruebas de ADN para establecer su identidad y corroborar sí se trata de Emmanuel. Se llama Juan David Gómez Tapiero.

El presidente Álvaro Uribe Vélez en el momento de anunciar –en la tarde del 31 de diciembre de 2007-, en Villavicencio que posiblemente el niño Emmanuel esté en Bogotá en un hogar del ICBF. Por eso, las Farc habrían dilatado su entrega. FOTO: AFP

Colombia inicia el año 2008 con un conjunto de sentimientos encontrados: la desazón por la fallida liberación de Clara Rojas, su hijo Emmanuel –nacido en cautiverio- y la ex congresista Consuelo González de Perdomo; y la esperanza de que el pequeño sea un niño que se encuentra libre en un hogar del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar, ICBF y cuyo nombre es Juan David Gómez Tapiero. El proceso entró en esta situación a pocas horas de concluir 2007. Cuando millones de personas hacían votos para que se produjera la ansiada liberación tal como la había anunciado el presidente Hugo Chávez, Uribe informó al país que las Farc estaban dilatando la entrega porque no tenían al niño. Después de tan sorprendente anunció dio cuenta de la hipótesis. Emmanuel sería un niño –golpeado, desnutrido y víctima de enfermedades tropicales- traído desde la selva hace un tiempo y quien ahora está bajo la custodia del Estado. Para corroborar su identidad se están realizando todas las pruebas de ADN necesarias.
 
Minutos después- también en la tarde del 31 de diciembre- el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que la guerrilla de las Farc le comunicó en un mensaje que las “operaciones militares de las autoridades colombianas impidieron la liberación de los tres rehenes” que ofrecían entregar, lo que de inmediato fue rechazado por Uribe.

Leyendo una carta que le habría enviado el Secretariado de las FARC, Chávez dijo en la televisión estatal de Venezuela que los guerrilleros argumentaron que “los intensos operativos militares en la zona (donde serían liberados) nos impiden por ahora entregar a usted a como era nuestro deseo” a los cautivos. Uribe dijo que esta era una mentira más de las Farc porque “en este momento no hay operaciones militares” en la parte del país en donde se iba a realizar la hipotética liberación. Y para demostrar que las Farc mentían, Uribe anunció que sí las Farc dicen donde van a entregar a los secuestrados, él ordena en el acto abrir “un corredor terrestre” para que los entreguen.
 
Frustrada liberación
 
De cualquier manera, así quedó frustrada la esperada liberación de Consuelo González, Clara Rojas y Emmanuel, de tres años, prometida por las FARC al presidente venezolano o un representante suyo en un “acto desagravio” porque Uribe les había puesto fin a su trabajo de facilitadores en la búsqueda de un intercambio humanitario.

“Estamos seguros que tanto usted y los comisionados interesados (en la entrega de los rehenes) entenderán está situación... insistir en ello en estás condiciones sería poner en riesgo” la vida de los rehenes añadió cínicamente la misiva leída por Chávez y supuestamente entregada por las Farc.

Sorprende la rápida reacción de las Farc para entregarle una carta a Chávez y la pronta lectura de éste en comparación con los seis largos días en que tuvieron a dos países y los delegados de seis naciones, más los miembros del Comité Internacional de la Cruz esperando las coordenadas para que los helicópteros fueran a recogerlos y que, al final, jamás llegaron.

Al respecto Chávez optó por guardar silencio y sólo comentó que no se va a “abortar la misión”.

“Lo que pudiera cambiar es la modalidad. El operativo que hemos estado desarrollando pudiera pasar o transfigurarse en otra opción, en opciones clandestinas, que son sumamente riesgosas”, afirmó.

El presidente Uribe sostuvo en una conferencia de prensa que las autoridades militares “han explicado a los delegados humanitarios, al canciller Nicolás Maduro de Venezuela que aquí no han habido combates”.

“Desconocemos el área (de entrega), tenemos la noción general de la geografía... (y) en esa área general no ha habido combate”, afirmó Uribe.
 
No hay disculpas
 
“No tiene disculpas el grupo terrorista de las FARC” por la demora, “quieren engañar a la comunidad internacional... mienten”, destacó el presidente colombiano en un discurso transmitido al país en directo por radio y televisión.

Después de calificar como terroristas y mentirosos a los miembros de las Farc, Uribe hizo tan sorprendente anuncio lo que le da un giró aún más dramático a esta historia. Uribe aseguró que las FARC no cumplieron el compromiso “porque no tiene en su poder al niño Emmanuel”, quien se encontraría en Bogotá bajo tutela de una institución gubernamental.

El mandatario solicitó a la abuela y tíos del niño que se practiquen un examen para comparar su ADN con el de un niño que está en manos de Instituto de Bienestar Familiar “para saber la realidad sobre esta hipótesis”.

Minutos después, Chávez expresó su desconfianza sobre lo revelado por Uribe sobre el niño y afirmó que su colega solo quiso desmontar el operativo humanitario. Tras una semana en la que Chávez le había bajado el tono a los insultos contra los miembros del Gobierno colombiano, los volvió a reciclar: “Conozco ese equipo (de asesores y funcionarios colombianos), inventan cosas... tengo personalmente razones para dudar, ¿por qué hoy precisamente en Villavicencio, el presidente hace pública una hipótesis de que las FARC no tienen a Emmanuel?”, se preguntó Chávez.

Sin embargo, Chávez aceptó la gravedad del asunto para él y la guerrilla en caso de que la hipótesis del presidente Uribe se haga realidad. “Ojalá fuera cierta la hipótesis de Uribe, quedarían muy mal las FARC ante el mundo, una mentira”, dijo a la televisora estatal. Sin embargo, se mostró escéptico ante esta posibilidad y opinó que su par se dedicó a “dinamitar todo ese proceso con una cortina de humo”.

Una semana de espera
 
El anuncio de Chávez se produjo luego de esperar casi una semana que las Farc revelasen las coordenadas para desplegar una misión humanitaria, integrada por delegados de siete países, que permanecía congregada en Villavicencio.

A pesar de que las Farc no le cumplieron a Chávez, el gobernante venezolano dijo “dudar” de la palabra del gobierno colombiano.

Y explicó que le pareció “un poco cínica, así me parece la declaración del comisionado de paz (de Colombia Luis Carlos Restrepo). Yo lo conozco bien, medias verdades, algunas manipulaciones, tengo razones para dudar de la palabra del gobierno de Colombia” respecto a la liberación de los rehenes, manifestó Chávez.

Horas antes en una conferencia de prensa en Villavicencio –también el 31 de diciembre-, Restrepo expresó que “estamos acostumbrados a los engaños” de las Farc.

Las “Farc le mienten al país. Nosotros los conocemos desde hace 40 años... le faltan el respeto a todo el mundo”, manifestó el comisionado, molesto por el retraso de la gestión humanitaria.

Desde el viernes pasado, cuando Chávez envió los primeros dos de cuatro helicópteros a Villavicencio, no hubo ninguna otra novedad, salvo la llegada del cineasta estadounidense Oliver Stone, quien fue la única persona autorizada por Chávez para que hiciera una filmación de la entrega de los rehenes. Con el proceso roto, el afamado director también decidió irse.

En un país acostumbrado a las más dramáticas historias, ni siquiera el más truculento de los guionistas hubiera podido imaginarse un final de año de esta manera.

Después de que la gente se fue a despedir 2007, los colombianos saludaron 2008 con la esperanza de que entre todo esto exista una buena noticia y es que Emmanuel ya esté libre. Las pruebas de ADN lo dirán.

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