Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2006/09/20 00:00

¿Cuál es el secreto de Sergio Fajardo para obtener un 90 por ciento de aprobación a su gestión?

El alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, logró el sueño de cualquier político: hacer que todos sus gobernados lo quieran. Bueno, o casi todos. Según el último Gallup Pool, tiene una aprobación del 90 por ciento. SEMANA.COM analiza el porqué de este fenómeno.

El alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, con su ciudad. Foto: Foto: Natalia Botero

Hay resultados de encuestas que no toman a nadie por sorpresa. Cada vez que sale una nueva cifra de popularidad del Alcalde de Medellín, muy pocos se sorprenden. Los paisas están acostumbrados a que su gobernante de turno ocupe las primeras posiciones en aceptación del país. Sin embargo, en la medición de la encuesta Gallup Colombia, revelada la semana pasada, Sergio Fajardo tiene un redondo 90 por ciento de aprobación de su gestión. Cifra récord que tiene a más de uno preguntándose: ¿qué será lo que tiene Fajardo?

Y pueden esbozarse varias respuestas. En primer lugar, para nadie es un secreto que el chauvinismo es una de las más sinceras pasiones antioqueñas y, en parte, es por ello que difícilmente se verá a un alcalde de Medellín salir mal librado en alguna encuesta. Desde la primera alcaldía elegida por voto popular en 1988 (Juan Gómez Martínez), los niveles de aprobación de los paisas han estado por encima del promedio nacional. El histórico más alto lo tiene Luis Alfredo Ramos, que en la medición de agosto de 1994, llegó al 95 por ciento. Y en julio de 2003, Luis Pérez, obtenía el 71 por ciento de aprobación a pesar de que en ese momento era una de las administraciones más cuestionadas en el país. Sin embargo, algunos analistas como Álex Reina, del Instituto Popular de Capacitación (IPC), consideran que la cifra del 90 por ciento obtenida por Fajardo es tan alta que el regionalismo paisa no puede ser el único motivo.

Coincide con esa apreciación el director de Invamer Gallup, Jorge Londoño, y agrega que si bien los alcaldes de Medellín tienden a salir bien evaluados en las encuestas, el 90 por ciento logrado por Fajardo está muy por encima de lo normal y eso debe entenderse como la suma de varias circunstancias. Londoño hace especial énfasis en los beneficios que ha obtenido Sergio Fajardo gracias al período presidencial de Álvaro Uribe -también paisa y con gran popularidad- quien ha apoyado el proceso de reinserción con los paramilitares en Medellín, un proceso que ha hecho a la ciudad, un modelo nacional.
Se le suma, además, el buen desempeño de la economía de los últimos dos años (por encima del 4 por ciento). Y también, claro, lo que representa tener a las Empresas Públicas de Medellín (EPM), la joya de la corona. Ningún alcalde de Colombia tiene los ingresos que genera EPM. Ingresos que le permiten, a las administraciones de turno, invertir en proyectos sociales y mejorar la calidad de vida de los habitantes.

En el caso de Sergio Fajardo, gran parte de la inversión se ha volcado en proyectos con la educación y el mejoramiento del espacio público. Hoy se están construyendo 10 sofisticados colegios en los barrios más marginales de la ciudad, parques de emprendimiento empresarial, de conocimiento científico, de entrenamiento tecnológico, centros de desarrollo zonal empresarial, se están adecuando escenarios deportivos y se levantan cinco parques bibliotecas en las periferias de Medellín. Son obras para la gente que ayudan a que los niveles de aprobación alcancen cifras envidiables.

Por otro lado, Sergio Fajardo ha representado una ruptura frente al bipartidismo que hasta la administración de Luis Pérez había imperado en la ciudad. Es una ruptura frente a la vieja forma de hacer política motivada por dos características: la imagen fresca ante los medios de comunicación y la forma transparente como, hasta ahora, ha gestionado sus políticas.

Por los corrillos de La Alpujarra, edificación en donde está ubicada la sede de la Alcaldía, es raro ver a los secretarios y demás empleados de esta administración con traje elegante, corbata y zapatos de charol. La informalidad de los yines y las camisas ha roto con el mito del ‘político-doctor’ de otrora.

Además, ninguno de los analistas consultados por SEMANA niega la importancia, a la hora de sumar popularidad, el hecho de que el Alcalde figure en las revistas de farándula como uno de los hombres más sexys de Colombia. “Por muy banal que eso pueda parecernos, la pinta ayuda en las encuestas”, dice Gonzalo Medina, investigador y comunicador de la Universidad de Antioquia.

Por esa misma línea, desde que comenzó la campaña para la Alcaldía, Sergio Fajardo ha procurado acercarse a la comunidad de una manera diferente a las demás campañas. Vendió su programa de gobierno desde los semáforos, montado en los buses y recorriendo los barrios con algunos de sus colaboradores. Ese estilo ‘cara a cara’ se ha mantenido en estos dos años de gestión y cada semana él o sus secretarios programa visitas a las comunas para conversar con la gente.

A esto se le suma, la actitud de ‘cero corrupción’ lograda en su administración gracias a dos aspectos importantes. Primero, esta alcaldía no ha tenido, hasta el momento, ningún escándalo por corrupción (hay que tener en cuenta que Medellín venía de una alcaldía bastante cuestionada por el mal manejo de los recursos). Y segundo, escenarios de participación ciudadana como el Presupuesto Participativo, en el cual la comunidad decide cómo invertir un porcentaje de lo ingresos del municipio, ha hecho que la actitud de transparencia sea una constante para esta alcaldía.

También es importante destacar la estrategia mediática de esta administración. El dramaturgo inglés, Noel Cowarl, decía, a propósito de la popularidad de los políticos, que la televisión es para aparecer en ella y no para mirarla. Y, en ese sentido, Sergio Fajardo ha seguido la regla. El canal institucional Telemedellín, por ejemplo, todos los días transmite programas que muestran qué está haciendo el Alcalde y cada uno de sus secretarios. Incluso, los jueves y los domingos, en el programa Con el Alcalde, los televidentes pueden comunicarse con él, en vivo y en directo, para aclarar dudas o para quejarse. Una mezcla entre los Consejos Comunitarios de Álvaro Uribe y los Aló Presidente de Hugo Chávez.

A esta estrategia en comunicaciones hay que agregarle el trato que los medios nacionales y locales hacen de su gestión. “Los medios le tiran pasito a Fajardo, no ha habido escándalos y cuando algo anda regular, él sale a explicar y saca a relucir sus dotes de orador”, dice Álex Reina del IPC. No se puede olvidar que Sergio Fajardo es matemático de profesión y antes de ser alcalde fue académico, profesor universitario y mantenía relación con los medios de comunicación a través de columnas de opinión en el periódico El Colombiano. Es claro, entonces, que no desconoce el manejo con la prensa y mucho menos ha olvidado el espíritu pragmático heredado de las matemáticas.

Todas estas razones demuestran porqué Sergio Fajardo, después de dos años de gestión en la segunda alcaldía más importante del país, sigue mostrando tan altos niveles de aprobación. No obstante, siempre van a existir riesgos cuando una sola figura concentra tanto poder y tiene el aval de casi todos sus gobernados. El más peligroso de todos tiene que ver con los mecanismos de control y auditoria. Éstos no pueden bajar la guardia por el hecho de que las encuestas demuestren que la población está satisfecha. Las encuestas son sólo un estado de ánimo en determinado momento y no significan, necesariamente, que los problemas estén resueltos.

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