Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2003/08/03 00:00

Eduardo Pizano

Eduardo Pizano

Finanzas

Semana.com:¿Cuál sería su estrategia financiera frente a la construcción y mantenimiento de obras que requiere la ciudad?

Eduardo Pizano: Mi programa está centrado en apoyar al sector privado para que crezca, generando empleo e ingresos estables para los bogotanos; si la economía bogotana se dinamiza y crece, los ingresos de la ciudad se incrementarán, sin necesidad de crear más impuestos o subir las tasas de los ya existentes. Se ha comprobado que impuestos demasiado altos conducen a desincentivar la producción con efectos en el empleo y la generación de riqueza y por tanto en el nivel de recaudo de ingresos para la ciudad.

Con respecto a las obras que requiere la ciudad, en el corto plazo, éstas serán previamente consultadas con las comunidades que puedan llegar a ser afectadas por una eventual valorización. De todas maneras, la valorización solo podrá aplicarse a aquellos propietarios de predios que estén recibiendo el beneficio directo de una obra.

En el mediano plazo, para empezar a garantizar los recursos necesarios para construir y mantener las obras del Distrito, mi estrategia de construcción de vivienda social, con servicios públicos por 8.500.000 pesos, contribuirá, en primer lugar, a que familias humildes de la capital accedan a una casa propia, sin tener que acudir al mercado informal o de urbanizadores piratas en el cual con posterioridad el Distrito tiene que entrar a normalizar dichos barrios a un costo elevadísimo para el IDU y las empresas de servicios públicos. Esta estrategia de vivienda y de ordenamiento urbano, garantizará una planificación presupuestal y liberará recursos para la construcción de otras obras que sean prioritarias para la ciudad y para su mantenimiento, por ejemplo para la conservación de la malla vial que es un tema prioritario. En segundo lugar, la estrategia de racionalizar los gastos de las empresas de servicios públicos, haciéndolas más eficientes y bajando sus costos operacionales y administrativos y disminuyendo, por ejemplo en el caso de El Acueducto de Bogotá, los índices de agua no contabilizada, liberará recursos que permitan aumentar la capacidad de inversión del Distrito y evitará el encarecimiento excesivo de las tarifas de servicios públicos que no pueden seguir aumentando al ritmo que lo vienen haciendo en los últimos años. Cualquier ganancia en eficiencia en la operación de las empresas de servicios públicos, redundará en disminuir el crecimiento de las tarifas que hay que frenar para el beneficio de los bogotanos.

Semana.com: ¿Cómo manejaría el tema del "maltrato fiscal" que está sufriendo la ciudad ante la actitud de las autoridades nacionales?

E.P.: La ciudad tiene derecho a las transferencias ordenadas por la Constitución Nacional y la ley, de acuerdo con la población, los niveles de pobreza y de necesidades básicas insatisfechas. En el año 2002, se había logrado recuperar el nivel del 9% en las transferencias para Bogotá, el cual se redujo para el año 2003 al 8,7%.

Los Congresistas por Bogotá, en asocio con el Alcalde Mayor, tienen una responsabilidad en no permitir el maltrato de las finanzas de la ciudad con respecto a las transferencias del Presupuesto de la Nación, y no deben minimizar esfuerzos en conseguir recursos adicionales para la ciudad. Así lo hice como Senador de la República, cuando presenté a consideración del Congreso, la hoy Ley 310 de 1996, que permitió que la Nación cofinanciara la construcción de Transmilenio con dos terceras partes de su costo, aportando la Nación la suma de 1.200 millones de dólares. Es mi compromiso trabajar solidariamente con los Congresistas de la ciudad para defender, bajo un criterio de equidad, las transferencias que se le deben a Bogotá.

Semana.com: ¿Retomaría el tema de los peajes a la entrada de la ciudad?

E.P.: No. Creo que para los bogotanos se han incrementado demasiado las tasas fiscales, el avalúo catastral, los montos de las multas, las tarifas de los servicios públicos, entre otros, además en tasas muy por encima del costo de inflación. Es hora de darle un respiro a los bogotanos. Por tanto, mis esfuerzos estarán encaminados a dar un gran impulso al sector productivo de la economía bogotana, para generar puestos de trabajo y mayores ingresos, lo que a su vez le va a permitir a la ciudad recibir mayores ingresos para fortalecer sus finanzas y continuar dándole a los bogotanos el nivel de servicios básicos y de infraestructura que todos necesitamos.

Semana.com: ¿Cómo sostendría la reforma tributaria del alcalde Antanas Mockus?

E.P.: La reforma tributaria, la cual, entre otros aspectos, reajustó el ICA, ya fue aprobada y regirá hacia el futuro. No tengo intenciones de presentar una nueva reforma tributaria durante mi periodo de Alcalde de ser elegido, porque creo en los efectos positivos que la reactivación de la economía de la ciudad puede generar en términos de ingresos para la ciudad sin necesidad de subir o crear más impuestos. A eso me comprometo, a apoyar al sector productivo para que genere riqueza y empleo para los bogotanos.

Seguridad

Semana.com: ¿Continuaría con la política de seguridad del alcalde Antanas Mockus?

E.P.: La estrategia de ampliar el número de CAIS, de promover la cultura ciudadana y de fomentar el desarme, unida a la política del Presidente Uribe de seguridad democrática que trabaja en ampliar el pie de fuerza y los Frentes de Seguridad promovidos por la Policía Nacional, han producido ya efectos positivos en la reducción de delitos y homicidios en la ciudad. Desde la Alcaldía continuaré y fortaleceré estas políticas.

Semana.com: ¿Qué propuestas nuevas haría frente al tema?

E.P.: Para garantizar mayor seguridad a los bogotanos y protección frente al terrorismo, trabajaré muy de cerca con el Presidente Uribe y su estrategia de seguridad democrática. La compra de información y pago de recompensas para combatir el terrorismo también constituyen medidas eficaces para evitar acciones terroristas. Creo en programas complementarios como la reincorporación de pandilleros a actividades productivas (que he probado con éxito en el pasado), como el aumento del número de CAIS en la ciudad y la persecución decidida a los ladrones de combustibles (delito que le está ocasionando a Bogotá un detrimento en sus finanzas por menores ingresos por concepto de la sobretasa a la gasolina), entre otros programas que contribuirán a la seguridad de los bogotanos..

Semana.com: ¿Estaría de acuerdo con aumentar el número de policías en la ciudad?

E.P.: Sí, estoy de acuerdo. Es una necesidad para la seguridad de los bogotanos.

Semana.com: En caso de que su respuesta anterior fuera sí, ¿cómo lo financiaría?

E.P.: La financiación de la nómina de la Policía, por ser una entidad del orden nacional, le corresponde a la Nación. El Distrito ha complementado la labor policial al aportarles anualmente alrededor de 70 mil millones de pesos en equipos y en inversiones en CAI. Dentro del incremento del pie de fuerza de la Policía, este año se está aumentando el número de agentes en Bogotá. Me comprometo a continuar con dichos aportes.

Semana.com: ¿Ante la amenaza de atentados en Bogotá cómo cree que se debería manejar la relación alcalde-Fuerzas Militares y de inteligencia?

E.P.: En estrecha coordinación entre las Fuerzas Militares y de Policía y siempre de acuerdo con la política de seguridad democrática del Presidente de la República.

Desplazamiento

La entrada diaria de desplazados a Bogotá está presionando la demanda de servicios básicos del Distrito.

Semana.com: ¿Cómo manejaría esta situación en términos de salud, vivienda y educación?

E.P.: La Nación ha venido reconociendo algunos de los costos que genera la atención a familias desplazadas vía el Sisben, subsidios de vivienda, entre otros. Sin embargo, la gravedad del conflicto del desplazamiento, el cual genera que diariamente Bogotá reciba familias desplazadas de otras regiones del país en busca de seguridad y oportunidades de empleo y de educación y salud para sus hijos, desborda las capacidades de atención que tiene el Distrito y constituye una preocupación por la limitación de recursos de la ciudad y de sus empresas prestadoras de servicios para atender esta demanda no planificada de servicios. El tema del desplazamiento tiene que manejarse en estrecha coordinación con la estrategia nacional de seguridad democrática del Presidente Uribe que ya empieza a dar resultados atenuando el conflicto y disminuyendo los índices de desplazamiento.

Me comprometo a hacer los mayores esfuerzos por manejar el tema del desplazamiento para ordenarlo en la medida de lo posible y por buscar soluciones que permitan manejar economías de escala y cierta planificación en la oferta de servicios. La política de vivienda social que estoy impulsando para Bogotá permitirá solucionar parte del déficit de vivienda, y evitará que los nuevos asentamientos y particularmente el de nuevos habitantes que llegan a la ciudad se asienten en barrios piratas que más tarde hay que normalizar a costos elevadísimos. De otra parte, la agresiva política de apoyo al sector productivo con la que estoy comprometido, generará puestos de trabajo y beneficiará también a estos nuevos residentes de Bogotá. Ahora, los esfuerzos que puedan hacerse desde la Alcaldía en asocio con Alcaldes de otras municipalidades para facilitar el retorno de pobladores que quieran regresar el campo, no serán escatimados.

Semana.com: ¿Qué medidas tomaría frente al tema de Metrovivienda, teniendo en cuenta que la reactivación de la urbanización pirata no ha permitido que muestre óptimos resultados?

E.P.: Metrovivienda fue vital en el proceso de reactivación de la vivienda en Bogotá. Permitió habilitar a bajo costo, lotes con todos los servicios para atender la construcción de vivienda de interés social. A raíz de las políticas que puse en práctica como Ministro de Desarrollo, en la actualidad, urbanizadoras del sector privado están cumpliendo este mismo papel. Es mi propósito que Metrovivienda busque atender el mercado de estrato 1, de ingresos informales, que actualmente no puede acceder a vivienda formal a través del esquema de subsidios, por imposibilidad de ahorro, por carencia del número de subsidios y por imposibilidad de acceso a un crédito complementario.

Metrovivienda debe ser capitalizada y dedicada a incorporar al perímetro urbano áreas de expansión urbana, para ser desarrolladas con soluciones de vivienda de interés prioritario progresivas. Esta entidad en forma directa o a través de entidades financieras, debe financiar las soluciones a este segmento de la población. Asumir esta política es evitar el costo de desmarginalización futuro de los barrios subnormales.

Transmilenio y tráfico

Semana.com: ¿Cuáles serían las posibles soluciones al problema de la malla vial, teniendo en cuenta que el IDU ha dicho que se encuentra gravemente deteriorada y que no hay presupuesto para su mantenimiento?

E.P.: El mantenimiento de malla vial local es responsabilidad de las localidades, las cuales, de acuerdo con la ley, reciben recursos fiscales para llevar a cabo esta tarea. En razón a que éstas no ejecutan el presupuesto, sino lo hacen las UEL en las distintas entidades públicas distritales, éstas obras nunca se llevan a cabo con premura. Las entidades ejecutoras tienen su propias prioridades. La falta de atención oportuna produce un deterioro creciente de las vías.

Manteniendo la contratación a nivel distrital, implementaré un esquema que agilice la contratación de las obras.

Adicionalmente, en razón a que una serie de vías locales ya están en un estado lamentable, se van a tener que canalizar algunos recursos del Distrito para ayudar a resolver este problema.

Semana.com: ¿Cómo solucionaría el problema que se ha generado a raíz de la transición entre el sistema viejo y el nuevo de Transmilenio?

E.P.: Pretender ignorar el problema del transporte público distinto a Transmilenio, en razón a que Transmilenio ya se encuentra en operación y es un éxito, es un error gigantesco. Transmilenio, pese a ser el corazón del sistema masivo de transporte en Bogotá, hoy tan solo transporta el 15% de la población bogotana. La Secretaría de Tránsito del Distrito tiene que ser muy estricta en el control del transporte pirata y buscar, en asocio con Transmilenio, vincular como alimentadores del sistema, los vehículos más nuevos. Las demás rutas necesariamente van a tener que ser racionalizadas. Como Alcalde, pondré toda mi energía para agilizar la construcción de nuevas rutas de Transmilenio en Bogotá. Los recursos están conseguidos pero se requiere gerencia y capacidad de gestión para acelerar las obras y permitir que Transmilenio llegue a más localidades de Bogotá.

Semana.com: Aunque ciertas medidas han suavizado el problema del tráfico en Bogotá aún hay mucho por solucionar. ¿Qué otras soluciones pueden ser efectivas ante este problema?

E.P.: A corto plazo, es indispensable mantener el pico y placa. El incentivo a utilizar el transporte público, proporcionando un servicio de primera categoría, es el mayor incentivo para que los propietarios de vehículos particulares no utilicen el automóvil. Trabajaré incansablemente por acelerar la llegada de Transmilenio a más localidades de Bogotá.

Privatización y descentralización

Semana.com: ¿Entre sus métodos para conseguir recursos está la venta de empresas estatales?

E.P.: Esta es una alternativa en el caso de la Empresa de Teléfonos de Bogotá en donde ya se inició el proceso de democratización accionaria y puede ampliarse bajo el mismo esquema que no solo permite recursos adicionales para mejorar los servicios de telefonía en la ciudad, sino que permite que los bogotanos se adueñen de su empresa. El Acueducto debe permanecer en manos del Distrito, sometido a un fuerte reajuste que permita reducir sus costos operacionales y administrativos, que reduzca los índices de agua no contabilizada, con el fin de racionalizar el costo de las tarifas en beneficio de los pobladores de la ciudad.

Parques y clubes

Semana.com ¿Cuál sería su política frente al manejo de parques y al mantenimiento de las ciclorrutas, teniendo en cuenta las fuertes críticas que ha recibido el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (Idrd)?

E.P.: La última licitación del servicio de aseo para la ciudad incluyó la poda y mantenimiento de alrededor de 30 millones de metros cuadrados de parques y el aseo y lavado de plazas, lo que va a solucionar gran parte de su mantenimiento. Soy partidario de buscar esquemas que complementen el arreglo actual con la administración de los parques y zonas públicas por parte de las Cajas de Compensación Familiar que en el pasado tuvo éxito.

Semana.com: ¿Cuál sería su postura frente al tema de expropiación del Country y otros clubes del ciudad?

E.P.: Por estar mi esposa vinculada al Club en calidad de socia, yo me declararé impedido en este frente y le pediré al Presidente de la República, nombrar un Alcalde adhoc para este propósito. Ahora bien, la Constitución Nacional establece que el interés privado debe prevalecer ante el interés público. Esto no significa que la propiedad privada pueda ser confiscada. En los casos de expropiación o negociación directa, la ley establece que el valor a pagar debe corresponder al de un avalúo comercial. En el caso del Country Club de Bogotá, las autoridades distritales ya incluyeron los terrenos del campo de polo de dicho Club dentro del POT de la ciudad, como un área para desarrollar un parque público; el proceso judicial de expropiación ya se encuentra en curso y tendrá que seguir su proceso. Mi interés será por que este caso y otros similares que afecten propiedades privadas se manejen con justicia y equidad.

Soacha y municipios aledaños

Semana.com: ¿Integraría Soacha y otros municipios como Chía y Cota a Bogotá?

E.P.: La integración no es una decisión que le corresponda tomar al Alcalde de Bogotá. Lo que buscaré como Alcalde Mayor, es la creación de la zona metropolitana de la Sabana de Bogotá. Desde allí podríamos conjuntamente con las autoridades de esos municipios, tomar decisiones de planeación e inversión que redunden en beneficios para los bogotanos y los pobladores de la región.

Respecto a la administración Mockus

Semana.com: ¿A qué programas de su antecesor piensa darles continuidad?

E.P.: Cultura ciudadana, gestión efectiva y transparente, justicia social y educación. Pienso reestructurar el programa de productividad, para que éste deje de ser un plan y pase a ser una realidad.

Semana.com: ¿Qué programas de su antecesor piensa suspender?

E.P.: Más que suspender programas, lo que quiero es complementar el esfuerzo con otros: un programa de vivienda social mucho más agresivo y una firme decisión de impulsar el sector productivo para generar empleo e ingresos tributarios para la ciudad.

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