Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2003/11/10 00:00

"El balón está hoy en las canchas del Congreso"

El gobierno presentó la semana pasada al Congreso un paquete de medidas económicas con las que piensa recaudar cerca de 3,1 billones de pesos. El proyecto ha causado gran controversia por tratarse de más impuestos. Sin embargo, se anunciaron incentivos dentro del paquete y la ayuda del Banco de la República para financiar la deuda pública. El senador Luis Guillermo Vélez, habló con Semana.com sobre el nuevo reto del gobierno que para muchos es un duro golpe al bolsillo de los colombianos.

Semana: ¿Cómo evalúa el Plan B del gobierno?

Luis Guillermo Vélez: El Plan B comprende no solamente aspectos puramente tributarios y fiscales, también tiene unas medias importantes en materias de prepago de deuda pública y de reorientación de los dineros de la descentralización o sea de las transferencias. Entonces me parece conveniente si el paquete se mantiene integral, es decir, si se puede hablar de una paquete económico y no meramente tributario. Y si es un paquete económico como lo identificó el Presidente en la conversación con los parlamentarios es bienvenido en términos generales, aunque como es obvio habrá que discutir los detalles naturalmente.

Semana: ¿Entonces se puede decir que ese paquete de medidas ha sido mal presentado por mostrarse como tributario?

L.G.V.: No. Es más bien por la costumbre de que siempre se han presentado paquetes impositivos y obviamente lo más sensible a la opinión son los impuestos. Pero es importante tener una concepción de todo el paquete económico porque se supone que esta vez no se va a caer en el cuento del hueco fiscal y que realmente vamos a entrar en una operación de cirugía más completa con el objeto de atender el primer problema de la economía nacional que es la deuda pública.

Semana: Y hablando de deuda pública, ¿cómo ve la propuesta gubernamental de pedirle ayuda al Banco de la República para financiarla?

L.G.V.: Por primera vez en 10 años un presidente habla sin tapujos y se centra en que el problema estructural de la economía es la deuda pública tanto interna como externa. Entonces el paquete económico puede entenderse como un sacrificio siempre y cuando esté concebido dentro la filosofía expuesta por el Presidente de que todos ponen, por que de lo contrario vamos a tener otra vez un salto sobre el hueco fiscal a lomo de IVA y de impuesto a las pensiones. De ser así caeríamos en el mismo problema en el que estamos desde hace 10 años con una financiación al detal del déficit presupuestal de cada año. Entonces con esa aclaración general me parece importante que hayan adoptado la idea que yo he ido pregonando desde hace rato, de utilizar el exceso de reservas del Banco de República para prepagar la deuda externa. Además hay que tener en cuenta que hay un excedente, no podemos hablar de exceso de reservas porque eso es absurdo pero sí de excedente de reservas, que según informes del mismo Banco de la República, puede ser de 5.000 a 6.000 millones de dólares, lo que representa una cantidad sustantiva porque con eso se paga la mitad de los llamados 'bonos yankees', que es la deuda más costosa que tiene el país, porque recae sobre los particulares extranjeros y porque es la deuda por la cual nos califican, por la que nos metemos en el Fondo Monetario Internacional, y porque debido a ésta se crea nerviosismo en los mercados. Entonces si nosotros pudiéramos prepagar 5.000 ó 6.000 millones de deuda, estaríamos hablando de un ahorro de un billón y medio o dos billones de pesos de sólo intereses, lo que aliviaría mucho el déficit fiscal y naturalmente remplazaría muchos puntos del IVA en una reforma.

Semana: ¿Entonces se podría decir que se está atacando el problema de raíz?

L.G.V.: Se está atacando el problema de raíz porque el presupuesto vale 76,6 billones de pesos y sólo el mantenimiento de la deuda, no el pago porque acá no se paga deuda, vale 28 billones. Para ponerle cifras comparativas la salud vale cinco billones, la guerra vale nueve billones y la educación nueve billones. Entonces obviamente el problema nacional es que hay una asfixia del endeudamiento. En otros países como Italia, por ejemplo, tienen una gran capacidad de acomodarse presupuestalmente porque allá sí hay verdaderos gastos de inversión y ese es el recorte cuando no tienen plata. Acá la inversión ya se recortó del todo.

Semana: Se habla de un golpe duro al bolsillo de los colombianos. ¿Se podría pensar en una recesión?

L.G.V.: Las medidas restrictivas como es el IVA al 17 por ciento, el impuesto a las pensiones después de cuatro salarios mínimos, la sobretasa de renta que pasa del 5 al 10 por ciento y desde luego el ajuste que hacen a las rentas laborales, son puntos que hay que estudiar con mucha seriedad porque a veces desemboca en lo que llaman los economistas un espiral recesivo, pues ponen impuestos de naturaleza de consumo o salarios muy bajos, y por ende se produce un quebrantamiento de la demanda y por lo tanto una recesión. Ha pasado en años anteriores que el gobierno cree que va a conseguir una plata poniéndole la trampa al centavo y lo que hace es que acelerar una recesión y recoger menos. Claro que hay que resaltar las medidas positivas que recoge el proyecto como la eliminación del impuesto de remesas que hoy se cobra al 3 por ciento y es bastante injusto, la exención tributaria a las utilidades reinvertidas a fin de promover el crecimiento económico y la devolución de dos puntos del IVA a quienes paguen con tarjetas de crédito y débito. Son tres que están en el paquete fiscal y además la de la banca que anunció el Presidente

Semana: Entonces el gobierno cumplió su parte. ¿Ahora la responsabilidad cae sobre el Congreso?

L.G.V.: El balón está hoy en las canchas del Congreso. El gobierno ya cerró las otras puertas para fijar un paquete económico. Cerró lo del referendo porque resultó inhábil por lo complicado que es, cerró la puerta de la Asamblea Constituyente porque ya no hay tiempo para eso y cerró la puerta de las medidas de emergencia económica o desorden público porque al presentar el proyecto al Congreso ya no lo puede sustraer para meterlo por emergencia económica, entonces quedó a merced de lo que hagan en el Congreso, es decir, el balón quedó en la cancha del Legislativo.

Semana: ¿Teniendo en cuenta la relación Congreso-gobierno, cómo va a evolucionar este trámite?

L.G.V.: Las relaciones Congreso-Gobierno no son tan malas como tratan de decir salvo dos o tres incidentes más de imagen que de realidad, porque la verdad es que cuando el Presidente convoca a la llamada bancada uribista van más de 200 personas, o sea que las mayorías están ahí. Al Partido Liberal infortunadamente ya no lo están siguiendo las bancadas y el Polo Democrático tiene alguna fortaleza de alguna gente en el Senado pero no en la Cámara donde sólo tiene a Petro. Hay que hacer cuentas muy claras porque el gobierno tiene todavía mayorías.

Semana: ¿Qué cree que le sobra al paquete de medidas?

L.G.V.: Le sobra el impuesto a las pensiones. Se justificaría que se acabaran las pensiones privilegiadas pero en ningún momento se justifica coger pensiones de un 1.300.000 ó un 1.400.000 pesos y ponerles impuestos. Son impuestos altísimos, muy fuertes, hay impuestos que van del 4 al 25 por ciento y demás le ponen unos impuestos tremendos a la mesada 14 es decir a la prima de Navidad de las jubilaciones, yo creo indudablemente que eso le sobre.

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