Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2008/04/28 00:00

El caso Yidis, para bailar se necesitan dos

Yidis Medina está en la cárcel. Sin embargo, el delito del cohecho, como en el tango, para que se lleve a cabo se necesitan dos. ¿Quiénes son los que supuestamente ofrecieron las prebendas?

El caso Yidis, para bailar se necesitan dos

La Corte Suprema de Justicia dictó orden de captura el pasado viernes 25 de abril a Yidis Medina, por el delito de cohecho que habría cometido al aceptar prebendas a cambio de votar a favor el proyecto de reelección presidencial aprobado en el 2004.

Dos días después de la orden de captura, Medina decidió ponerse a disposición de las autoridades. Este lunes fue reseñada en la Fiscalía General de la Nación y luego llevada a la Corte Suprema donde está rindiendo testimonio por el supuesto delito de cohecho.

Pocos días después del debate en la Comisión Primera de la Cámara, el representante por el Polo Germán Navas Talero denunció ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, que Yidis Medina, al igual que otros congresistas y algunos funcionarios del gobierno, habrían incurrido en el delito de cohecho. Y si bien la denuncia cayó en el olvido, fue resucitada en los últimos días por Noticias Uno, al publicar una entrevista en la cual Medina aseguró que el gobierno le había hecho ofrecimientos a cambio de su voto a favor del acto legislativo que modificó la Constitución y permitió la reelección presidencial.

El Código Penal colombiano sanciona el delito de cohecho, tanto en la persona que “recibe dinero u otra utilidad, o acepte promesa remuneratoria, directa o indirectamente”, como en aquella que da u ofrece esa remuneración o utilidad. Para el caso de Yidis Medina, si se demostrara el delito, y sin tener en cuenta los beneficios a los cuales se acoja como sentencia anticipada o colaboración con la justicia, sería sancionada con prisión entre cinco y nueve años, tendría que pagar 65 salarios mínimos y no podría volver a ejercer cargos públicos como mínimo por seis años.

Tras la captura de la ex congresista santandereana se espera que vengan nuevas acciones judiciales en contra de quienes participaron en este delito. Ella ha señalado al ministro de Protección Social, Diego Palacios, y al entonces ministro del Interior Sabas Pretelt de la Vega como quienes hicieron la promesa de la remuneración. "El cohecho es un enroque. Y ese enroque favorece a varios lados. Que cada quien saque sus conclusiones", dijo el representante Navas Talero en entrevista telefónica con Semana.com.

Navas Talero también dijo que el pasado jueves estuvo en la Corte Suprema de Justicia ampliando y ratificando la denuncia hecha en contra de Yidis Medina, Teodolindo Avendaño y otros, luego de que dos semanas atrás la Corte Suprema anunciara que reabriría la investigación.

“Yo cumplí como todo ciudadano con el deber de denunciar. El jueves estuve en la Corte Suprema ratificando y ampliando mi denuncia. Las otras decisiones, ya las toma la Corte”, dijo el también abogado Navas Talero.

Así se aprobó la reelección

Semana.com conoció la denuncia que en su momento se hizo en contra de los congresistas y funcionarios que habrían caído en el delito de cohecho y que fue presentada por el congresista Navas Talero.

En ella se explica que antes del debate en la Comisión primera, un grupo de 16 representantes, entre los que se contaban Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, hicieron una reunión en la casa de la congresista Clara Pinillos. Allí determinaron redactar una proposición para que el Acto Legislativo que promovía la reelección fuera archivado. Proposición que fue firmada por los 16 presentes y apoyada telefónicamente por otros dos congresistas.

Navas Talero, según la denuncia, le expresó a la representante Medina el miedo que le despertaba porque, siendo ella segundo renglón de Iván Díaz Mateus, se dejara presionar para cambiar el voto. Ella respondió que no lo permitiría. Al día siguiente, según dijo la denuncia, un miércoles, no se llevó a cabo el debate en la comisión debido a una reunión que se realizó en la Casa de Nariño con los integrantes que estaban a favor de aprobar la reelección, y por un problema de logística con la transmisión a través del canal del Congreso. Se citó entonces a la comisión para jueves 3 de junio a las ocho de la mañana.

Ese miércoles se conoció que el ministro de la Protección Social Diego Palacio estaba reunido a puerta cerrada en la oficina del representante Teodolindo Avendaño, hecho que quedó registrado por las cámaras de CM&, por los periodistas Rodrigo Silva de Caracol Radio, y William Acero del diario El Mundo de Medellín, entre otros medios.

En la denuncia se cuenta que tan pronto el Ministro salió de la oficina de Avendaño, el representante Navas Talero lo llevó a su despacho donde se llevó a cabo una conversación jovial en la que estuvieron presentes otros congresistas y algunos medios de comunicación. Sin embargo no se trató el tema del porqué estaba allí el ministro Palacio.

El jueves antes del debate Yidis Medina le dijo a Caracol y a RCN que ante los ofrecimientos hechos el día anterior por el gobierno para ayudar a su región había decidido cambiar su voto y que apoyaría la reelección. El resto de la historia es bastante conocido.

El Acto Legislativo salió avante, sin embargo desde ese momento quedó un manto de duda sobre la legitimidad de la aprobación. Navas Talero pidió ese día que Yidis Medina se declarara impedida y ella así lo aceptó. Sin embargo, cuando se sometió a votación los posibles impedimentos, la Comisión no consideró que Yidis estuviera impedida. Por eso votó por el sí.

La polémica sigue abierta. Será tarea de la Corte Suprema conocer que fue lo que en realidad pasó. El gobierno dijo hace poco tiempo que no compró conciencias, mientras que Yidis Medina dice tener pruebas para demostrar todo lo que ha dicho. Pero en últimas o se salvan Yidis y los que ella acusa de proponerle prebendas, o se condenan ambos, porque como en el tango para bailar se necesitan dos.

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