Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/12/18 00:00

El Gobierno le exige a Chávez que “respete” a Colombia y que “modere” su lenguaje contra el presidente Uribe

El presidente de Venezuela dijo que estaba listo para ir a recibir a los tres liberados por las Farc y volvió a insultar al presidente Uribe: “Es una marioneta” del imperio.

El Gobierno le exige a Chávez que “respete” a Colombia y que “modere” su lenguaje contra el presidente Uribe

El Gobierno de Colombia reaccionó con firmeza ante los continuos ataques verbales del presidente Hugo Chávez: “Consideramos pertinente pedirle al señor Presidente Hugo Chávez que modere su lenguaje, que mantenga una actitud de respeto hacia Colombia y hacia el Presidente Álvaro Uribe, pues aquí de lo que se trata es de consolidar un propósito humanitario y no de pisotear la dignidad de nuestro país”.
 
La posición colombiana fue expresada por el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, en una breve intervención en la Casa de Nariño. “Hemos tenido conocimiento, a través de los medios de comunicación, de las declaraciones del Presidente Hugo Chávez, dándole veracidad al comunicado de las Farc. Dadas estas declaraciones, el Gobierno colombiano ve con buenos ojos que las Farc liberen, de manera unilateral, a la doctora Clara Rojas, a su hijo Emmanuel y a la ex representante Consuelo de Perdomo”.

Restrepo agregó que “vemos que este es un camino que se puede seguir abriendo” y reiteró que “siempre las liberaciones unilaterales son bienvenidas y estos gestos de las Farc al Presidente Chávez nosotros los recibimos con beneplácito”, sin embargo, le exigió respeto.
 
Burlas a Uribe
 
Y es que el presidente venezolano volvió a insultar a Uribe: “es una marioneta del imperio”, le dijo al tiempo que se mofaba de él. La nueva agresión verbal de Chávez se produjo durante su alocución en la cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Países Asociados celebrada este martes en Montevideo.

A la cumbre del Mercosur asistieron los presidentes de los países fundadores del bloque -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-, los mandatarios de las naciones asociadas, Michelle Bachelet de Chile y Evo Morales de Bolivia, y Chávez, que pugna por el ingreso de su país como miembro pleno.
 
En su visita a la capital de Uruguay, Chávez aseguró que el gobierno de Estados Unidos es el único interesado en que no se logre el proceso de paz en Colombia, ya que, “allí instaló un flanco en contra del proceso revolucionario”: “Estados Unidos teme que el impacto de la revolución se extienda más allá de las fronteras y que el pueblo colombiano se de cuenta de lo que está ocurriendo en Venezuela, una revolución social que coloca por delante, como objetivo esencial, la satisfacción de las necesidades del pueblo y, la cual, está hermanada hasta los tuétanos con la revolución cubana”.
 
Ataque a Estados Unidos

“Es el gobierno de Estados Unidos el que no quiere la paz en Colombia porque es la mejor excusa que tiene para instalar bases militares allí (...) unidades de inteligencia y contrainteligencia”, indicó.

Entonces la emprendió contra el presidente Uribe, a quien calificó de “marioneta imperial”. Las palabras de Chávez fueron una respuesta a unas afirmaciones de Uribe -hechas horas antes- en las que señaló que “Chávez es el sucesor del mandatario cubano, Fidel Castro”.

“A Uribe le duele que nos hayamos ganado el respeto de los diferentes actores (...) le duele el respeto que nosotros, modestamente, nos hemos ganado con los distintos actores porque somos independientes. Nunca caímos en el chantaje de llamarlos terroristas ni de rechazarlos”, agregó.

Chávez anunció que ya está trabajando “para ver cómo hace para recibir” a las dos mujeres y el niño que serán liberados por las FARC.
 
“Desde este momento comenzamos a ver cómo hacemos para recibir a estas dos damas y al niño para que vuelvan a su casa”. De inmediato le envió un nuevo mensaje a Manuel Marulanda, diciendo que “todavía mantiene la esperanza” de que se concrete, en su totalidad, el canje de los rehenes en poder del grupo armado y volvió a criticar la detención de los tres miembros de las Farc a los que se les encontraron las pruebas de vida.
 
Los señalamientos de Uribe
 
En la mañana de este martes, el presidente Álvaro Uribe hizo un revelador comentario. Aseguró que es un “político de menor rango” de Estados Unidos quien está aconsejándoles a las Farc no aceptar la zona de encuentro que él propuso.

Esa declaración la dio en un diálogo que tuvo con la emisora Caracol, después de que el pasado domingo dijera en un discurso que le preocupa que “algunos políticos nacionales e internacionales les recomiendan a las Farc que no acepten la zona de encuentro, que el único camino es la zona de despeje. Y lo digo porque lo he sabido esta semana, con tristeza, que algunos políticos le hacen esa recomendación a las Farc. Le dicen: ‘No. No acepte eso, que fulano va a intervenir con (Nicolas) Sarkozy, con perano, para presionar a Uribe”.

Por ahora, se sabe que las Farc están interesadas en el despeje de los municipios de Florida y Pradera, un territorio que en total suma 800 kilómetros en el departamento del Valle. Para lograr tal cometido, el Presidente ha dicho que a las Farc les han aconsejado que “suelten a un gringo” para presionar dicho despeje.

¿Las Farc pretenderán con eso presionar una zona de despeje? ¿Lo harán por consejo de un político norteamericano? Pero, ¿qué interés tienen los ‘gringos’ en que Colombia tenga una zona de despeje?

Son preguntas bien difíciles de responder, por lo menos en este momento. Lo claro es que no es la primera vez que se habla de la intervención norteamericana en el tema de despeje en Colombia para reunir allí a gobierno y guerrilla.

Un dato inédito

Por lo menos, eso reveló el ex presidente Andrés Pastrana hace dos semanas, cuando se reunieron varios ex mandatarios que conforman la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. Entre el conocido intercambio de palabras y acusaciones que se presentó en el encuentro, trascendió un dato inédito.

Vino por cuenta de Pastrana. Según dijo, el entonces presidente de Estados Unidos, el demócrata Bill Clinton, le había exigido el despeje del Caguán como una condición para aprobar el Plan Colombia.

Precisamente, son políticos de ese partido norteamericano los que más relaciones han tenido con los familiares de los secuestrados en Colombia e incluso las Farc han mostrado interés en reunirse con ellos.

Eso ocurrió en un episodio el pasado 8 de marzo, cuando los cancilleres de Francia, España y Suiza y el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, recibieron sendos sobres.

Se trataba de una carta donde siete congresistas norteamericanos se ofrecían para participar como garantes en el proceso de negociación que gestionan desde 2005 esos países con las Farc. Al final de la misiva, aparecían las firmas de Jim McGovern, Janice Schakowsky, Sam Farr, Raúl Grijalva, Peter Welch, Maurice Hinchey y William Delahunt. La guerrilla aceptó reunirse con este grupo de parlamentarios.

¿Quién será?
 
De todos ellos, quien más relación ha mantenido con los familiares de los secuestrados y quien más ha manifestado interés en su liberación es McGovern, un congresista cuyo poder está por debajo de los de otros parlamentarios muy reconocidos como Charles Rangel o Nancy Pelosi.
 
Pero ha estado muy pendiente de lo que ocurre en Colombia. De hecho, aquella carta se produjo tras una reunión suya con familiares de secuestrados por las Farc.

Meses más tarde, después de conocer que Uribe había dado por terminada la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, y de la senadora Piedad Córdoba en el intercambio humanitario, McGovern pronunció un discurso de solidaridad con los secuestrados y sus familias.

“Estoy muy decepcionado con la terminación de la iniciativa de Chávez para facilitar las negociaciones sobre la liberación de los rehenes retenidos por las Farc... Reunir a estos rehenes con sus familias debe continuar siendo una prioridad”, dijo.

Luego, remató comentando que “Colombia es una nación soberana y, desde luego, tiene el derecho de detener este proceso”. Uribe no ha mencionado ningún nombre de ningún político norteamericano. Sin embargo, McGovern es quien más interés ha demostrado en el tema. Su preocupación es por la libertad de los secuestrados y él sabe muy bien que exigir una zona de despeje entorpecería el proceso totalmente. ¿Está descartado de la baraja?

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