Viernes, 20 de enero de 2017

| 2008/05/23 00:00

El mantra del éxito

Un grupo de monjes budistas españoles consiguió el éxito musical con música sagrada mezclada con ritmos modernos.

El mantra del éxito

En su lugar, otro cantante andaría celebrando, haciendo giras y ganando dinero con conciertos. Ellos, como respuesta al éxito, meditan. 
 
Un cantante corriente que, como ellos, hubiera consagrado su canción en el primer lugar de descargas en itunes en el 2005, se habría dejado asesorar en cuanto a imagen para ajustarse al mercado. Ellos conservan su barba espesa y hacen oídos sordos a la moda.

Los monjes budistas del monasterio Sakya Tashi Ling, cerca de Barcelona, explican la realización de sus discos como la posibilidad de situarse en un punto visible para que la gente que buscaba su mensaje los pudiera encontrar más fácil. Así de simple. Y de profundo como los mantras que entonan. 
 
Pero que una comunidad que se dedica a ordeñar ovejas y cabras, que atiende un museo en el parque natural del Garraf y cuya misión es dar consuelo y orientación haya conseguido lanzar dos discos (el último de ellos, Live Mantra, acaba de salir en Colombia y ya tiene canciones pegadas en iTunes) es también obra y gracia de un productor con instinto. El lama Dondrub explica que su comunidad practica el budismo Vajrayana, más permisivo en cuanto a reglas y regido por el canto de mantras (cantos en tonos muy bajos, cuya vibración se utiliza para meditar). Gracias a un asesor de los monjes, la comunidad aceptó grabar a capella sus mantras en su sala de meditación. Cuando el productor Toni Peret tomó el producto, le añadió voces en inglés y mezclas electrónicas. "Cuando venían con propuestas concretas, nos sentábamos a meditar mientras escuchábamos el tema -dice Dondrub-. Si un arreglo estropeaba la energía que debía emanar del corte, pedíamos que lo cambiara. El proceso fue largo, hasta que se logró combinar los dos estilos". La discusión terminó bien para todos. En cinco meses el disco había vendido 90 mil copias en España.

Igual, el proceso fue complejo en esta etapa. Los monjes no permitían el paso de música que emanara energías negativas o confusas. 
 
"Una vez tuvimos éxito la gente nos vio y algunos dieron un paso hacia su camino espiritual, ya fuera budista, católico o cristiano. No es un disco para budistas, sino para descubrir la paz interior y la positividad. Aportamos eso", explica el lama.

A pesar de que sabía que la música podía frivolizar su mensaje, los monejs se arriesgaron. "No es por el dinero. Este no se gana haciendo discos, sino con conciertos. Y nosotros no los hacemos". El dinero de los CD va para una fundación de ayuda humanitaria.
 
Su misión final es atacar el estrés. "La gente deja de hacer lo que siente por mantenerse en cierto nivel, y eso hace que el camino espiritual les grite. Si no se hace caso, se cae en la depresión. Ese, al final, es nuestro mensaje", dice el lama Dondrub. 
 
Vea algunas muestras de su música.
 


 
 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.