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| 6/28/2006 12:00:00 AM

El pueblo que manda

Usualmente en países en desarrollo, las políticas públicas están más orientadas a atender a los sectores más pobres y necesitados. ¿Qué pasa en Colombia? ¿Cuál es la relación entre la clase media y la política?

En las pasadas elecciones presidenciales, votaron 12´958.788 de colombianos. ¿Cuántos de ellos pertenecían a la clase media? ¿Qué tanto participa la clase media en las decisiones políticas en Colombia? ¿Se sienten representados por los que toman las decisiones en el gobierno?

Es imposible determinar cómo se distribuyen esos votos según cada clase social. Pero según el Estudio Colombiano de Valores, cerca del 45% del estrato medio dice interesarse en las noticias políticas que se transmiten por televisión, radio o en los periódicos.

“Tanto Carlos Andrés como yo hemos votado en las últimas elecciones. La clase media tiene mucho deseo de participar en las decisiones políticas”, afirma Esperanza Rodríguez, miembro de una de las familias entrevistadas, refiriéndose a ella y su hijo.

Por otro lado, el contador Gustavo Manrique dice que aunque no ha votado en todas las elecciones, si lo hace en las de Presidente porque son las más importantes. “No es que nos interese mucho la política, pero sabemos que con el voto se toman decisiones y hay que ayudar a cambiar y a mejorar este país”.

Para muchos, sin embargo, no es un problema de número de votos por estrato, sino de la libertad con que las personas de cada clase votan.

Parte del interés de participar políticamente como ciudadanos activos en la toma de decisiones democráticas se deriva del sentirse representados por las personas que toman las decisiones en el gobierno.

Según el estudio “Elites y Crisis Nacional en Colombia 1950-2000”, realizado por el profesor Pérez Rivera del departamento de sociología de la Universidad Nacional, la tendencia de las elites en el poder ha empezado a cambiar a partir de 1970, con la llegada al gobierno de algunos presidentes de clase media-alta, entre los que se encuentran Belisario Betancur, Julio César Turbay Ayala y César Gaviria. Aunque antes ya habían antecedentes como Marco Fidel Suárez, hijo de una empleada doméstica.

Inclusive el Presidente Álvaro Uribe Vélez se define como una persona de la clase media. “Vengo de una clase media que tiene esperanzas en un futuro”, afirmó en su discurso de homenaje al presidente del Senado el 12 de agosto de 2004 en Ibagué.

Dentro de los ocho puntos programáticos para los colombianos de clase media, Uribe pretende impulsar y mejorar las condiciones de este grupo social. Los ocho puntos incluyen créditos para vivienda y educación, entre otros, que buscan mejorar su calidad de vida y garantizar su movilidad social. El presidente hizo énfasis en que: “Tenemos que buscar cómo focalizar políticas de estado para eso que se llama estratos de ingreso medio, que viven muy ajustados”.

Pero la preocupación por diseñar políticas públicas específicas para la clase media no ha sido la prioridad de los gobiernos en el país. Oscar Salazar, antropólogo que ha realizado estudios sobre la clase media, dice que “En el país hay tanta escasez de recursos, y tanta pobreza que las políticas públicas se han enfocado primordialmente a las clases necesitadas o clases bajas, no tanto a las clases medias. Estas han quedado un poco en manos del mercado”. Sin embargo, y por proporción, son las que más votos ponen a la hora de elegir quien mande.
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