Domingo, 19 de febrero de 2017

| 2008/09/09 00:00

El víacrucis de la eliminatoria

Un día sube uno y otro día baja otro. Y en ese vaivén de la tabla de posiciones empiezan a caer las selecciones de Chile y Colombia, necesitadas de un buen resultado para clasificar y para no caer al purgatorio de la opinión pública.

El víacrucis de la eliminatoria

En una jornada un equipo gana, se levanta, en otra pierde y como “al caído caerle”, la procesión se hace más dura. Después el equipo empata y los comentaristas de fútbol y la afición, lo dejan descansar. Pero en la jornada siguiente vuelve y cae: lo quieren crucificar. Entre caídas y levantadas las selecciones de esta eliminatoria, incluida la apaleada Colombia, sortean en cada fecha un víacrucis que no se definirá hasta el último partido.

Con la derrota frente a los uruguayos la fe de más de uno empezó a temblar. Ni siquiera en las cuentas del técnico, Jorge Luis Pinto, estaba perder. Al final, la hinchada terminó rogando por un empate que no llegó y Pinto pidiendo penaltis que solo él, y quizás Dios, vio.

Desde el púlpito de la crítica un sancocho de pareceres alzó la voz : que Giovanni Hernández jugó muy lejos de los delanteros; que hizo falta un media punta que conectara con el medio; que no aparecieron sociedades; que Camilo Zúñiga, en quien estaban depositadas las esperanzas de salida por derecha, ni defendió, ni atacó; que Pinto fundió a los jugadores y, los más optimistas, que se perdió un partido pero no la clasificación.

El sube y baja en la tabla de posiciones le pasa a todos los equipos. En la historia de las eliminatorias recientes, la selección Colombia ha sido una montaña rusa, en una fecha está clasificada y en la otra no. Nunca ha estado sobrada de puntos en la tabla, y siempre la coge el último partido sin definir su entrada al mundial. Esta vez no va a ser la excepción. Para los que se afanan por resultados será mejor que recorran con paciencia una a una las dolorosas jornadas de la eliminatoria. Muchas son las sotanas que aparecerán para dar el sermón cuando se pierda, pero cuando se gane casi todos festejarán como pecadores.

Un duelo de necesitados

En Chile cualquier cosa puede pasar. Los locales están urgidos de victoria, tras su caída (0-3) frente a Brasil. Será un duelo de necesitados. La selección chilena no ha sido la mejor local. De los tres partidos disputados en su patio ha ganado uno y perdido dos, ante Brasil y Paraguay por el mismo resultado 0-3.

En los siete partidos disputados le han marcado doce goles y ha anotado nueve. Cuenta con Humberto Suazo, un delantero que mete miedo por su habilidad y porque nunca da un balón por perdido; lleva tres goles anotados.

A Colombia las estadísticas le favorecen un poco más. En sus tres salidas de visitante ha logrado tres empates. Pero la falta de gol es su principal problema. Solo ha marcado cuatro goles en siete partidos. Otro factor negativo es que la nómina no ha tenido una base definida. Hasta el momento han pasado más de 30 jugadores por las convocatorias y para el partido frente a Chile se espera que hayan cuatro cambios respecto de la nómina que enfrentó a Uruguay.

En la zona defensiva podrían entrar Pablo Armero y Pepe Portocarrero, en reemplazo de Estiven Vélez y Juan Camilo Zúñiga, ambos con mala presentación ante Uruguay. En el medio campo, el Ringo Amaya será titular y falta por definir cuál será el delantero que acompañe a Hugo Rodallegas.

Contra Uruguay el planteamiento de Colombia se derrumbó cuando recibió el primer gol. Aunque Pinto intentó darle vuelta al partido, sus cambios surtieron poco efecto debido al bajo rendimiento individual de algunos jugadores. A esto se sumó el infranqueable sistema defensivo de Uruguay, sin que ello signifique que arrollaron a la selección Colombia.

Con Chile no se puede empezar perdiendo, porque no se ve a la selección colombiana remontando un marcador. El gasto lo hará el equipo de Marcelo Bielsa, que va a correr los 90 minutos, como lo ha hecho en los anteriores encuentros. Si bien el rival es difícil, el equipo chileno tienen más necesidad y ésta puede ser el arma de Colombia.

Más de uno quisiera darle al técnico nacional con en el palo de la crítica. Esta vez la convocatoria dejó contentos hasta a los más opositores a Pinto. Los que convocó son los mejores, es con lo que disponemos en el fútbol local e internacional. ¿Qué más se le puede pedir a Pinto?

Con la victoria ante Argentina la selección fue elevada en júbilo, con los empates ante Perú y Bolivia no sonaron trompetas, tal vez uno que otro pito, y con la derrota ante Uruguay la apedreada estuvo cerca. ¿Será que si la selección Colombia pierde en Chile la queman en la hoguera? El fútbol colombiano, definitivamente es un dogma de fe, en los resultados.
 
 
(El partido será a las 5:40 pm.)

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