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| 9/16/2002 12:00:00 AM

"En Colombia sí se puede hacer jazz"

Oscar Acevedo, uno de los músicos de jazz colombiano más importante en la actualidad, está participando en el XIV Festival de Jazz del Teatro Libre, que termina la próxima semana. SEMANA habló con él.

SEMANA: ¿Cuál fue su primer contacto con el jazz? ¿Qué lo llevó a ser músico?

OSCAR ACEVEDO: Hay dos elementos fundamentales por la música más que por el jazz. Mi hermano estudió música clásica y además en mi casa se oía mucha música. Mi mamá tocaba boleros, fox trot y charleston en el piano, muy, muy bien, muy alegremente. Eso es una cosa que lo marca a uno mucho en la infancia. Mis hermanos tocaban bambucos y vallenatos, entonces había un caldo de cultivo perfecto para el virus. Por otra parte en la época juvenil, digamos al final del bachillerato, descubrí a través de un par de amigos que traían mucha música de afuera, unos discos de Chick Corea que me fascinaron y que me marcaron un rumbo. Me produjeron mucha curiosidad y me metí por esa veta de Corea y encontré que era un jazzista y después se dio la posibilidad de ir a estudiar en una universidad en donde enseñan jazz, en Berklee Estados Unidos.

SEMANA:¿Cuál fue el primer instrumento que aprendió a tocar?

O.A.: La guitarra, después el piano, por las serenaticas y todo eso.

SEMANA:¿Después de estudiar en Berklee que hizo?

O.A.:Obtuve mi grado, volví a Colombia, y me dediqué a trabajar en conciertos y grabaciones.

SEMANA:¿Cómo hizo para difundir su música cuando volvió?

O.A.: En ese momento, el año 84, me dediqué a presentar propuestas a los empresarios culturales que había en el momento, que producían conciertos en teatros de la ciudad. También me contacté con entidades culturales de las embajadas que me llevaron a distintas ciudades de Colombia. Fue un momento muy activo. Sobre todo me apoyaron el Banco de la República y el Colomboamericano. Entre el 85 y el 88 viajamos mucho. Recorrí las 10 principales ciudades de Colombia durante esos tres años, tocando música de repertorio conocido de jazz y canciones mías. Así fue como me di a conocer aquí.

SEMANA:¿Qué tan difícil es ser jazzista en Colombia?

O.A.:Si uno se dedica exclusivamente al jazz sí es difícil, pero si es compartido con producción comercial no.

SEMANA:¿Usted empezó trabajando para comerciales?

O.A.: Después de esos tres años me concentré 80 por ciento a producción comercial y 20 por ciento a mantener esta veta jazzística. Lo que pasa con el jazz es que ocasionalmente se mueve, después se frena, después vuelve y aparece. Entonces es así como lo he venido haciendo hasta hace dos años que me fui para España.

SEMANA:¿Qué está haciendo en España?

O.A.: En estos dos años he estado trabajando como profesor de una escuela de jazz. Hago conciertos, monté una banda con tres catalanes y he hecho bastantes cosas, como producciones de música infantil.

SEMANA:¿Qué tal es el espacio en España, más fácil?

O.A.: No, es muy, muy competido. Hay un top ten que tienen mucha actividad, que ya están posicionados, todos ellos con mezcla de flamenco y jazz. Después hay un nivel intermedio, bueno no intermedio porque es muy alto, musicalmente son muy virtuosos, todos esos músicos que han grabado ya sus discos, hacen bastantes presentaciones locales, no en los grandes teatros europeos, sino en salas medianas. Y después hay una masa gigantesca de gente tocando en bares y otros lugares. Ese es más o menos el panorama al cual uno llega a hacer cola, como un artista totalmente desconocido en el medio. Digamos que he tenido la fortuna y doy muchas gracias por eso, de que le han abierto puertas allá a nuestra propuesta.

SEMANA:¿En estos dos años ha tomado algo de la música española?

O.A.: No, he tomado mucho de los instrumentistas, yo tenía abandonado el piano y lo volví a retomar en este viaje, en este tiempo que he tenido para estudiar, para arreglar un poco, corregir un poco cosas de interpretación. Me he esforzado por encontrar más rasgos de la música colombiana estando allá.

SEMANA:¿Qué es lo que más le gusta incorporar de la música colombiana?

O.A.: En este momento hay una coincidencia y es que hay un trío de música llanera que me gustó mucho, se llama Guafa, me puse a explorar cosas de ellos en el piano y ha funcionado. Estoy trabajando con el joropo, el viernes voy a presentar una canción que tiene muchos elementos de joropo y una que tiene ritmo de cumbia. Aunque la base rítmica mía no es cumbiambera, es una batería jazzística tocada por un alemán, en cambio el fraseo sí es muy característico de la cumbia. También exploro ocasionalmente y juego con canciones de jazz tocadas en estilo colombiano.

SEMANA:¿Dónde ha trabajando además de Colombia y España?

O.A.: Estuve en Francia en el estreno de la película Alma Provinciana, en el festival de Encuentro Latinoamericano de Cine de Toulouse, con un muy buen comentario de la crítica.

SEMANA:¿Qué tal ha sido la acogida de su propuesta en España?

O.A.: Ha tenido buena receptividad, lo que pasa es que necesitaríamos más divulgación y más difusión. Una programación más nutrida, pero no es fácil que lo programen a uno activamente. Porque como le decía ellos tienen a mucha gente que ya conocen y que trabajan el lenguaje que les gusta a los melómanos españoles. Además en Barcelona son muy fanáticos del jazz clásico, años 50, 40, e incluso 60. Las propuestas que más se programan son las que tienen música tocada a la antigua. Obviamente que hay muchísima actividad de músicos contemporáneos, pero definitivamente prefieren a los clásicos, lo tradicional. Mientras que lo rompedor, lo contemporáneo, lo de fusión va, pero a eventos aislados con una programación poco nutrida.

SEMANA:¿Cuál es la propuesta para este festival?

O.A.: Lo principal son dos canciones típicamente colombianas. Obviamente en contexto jazzístico y un par de estándar también coloreados con cosas de música colombiana. También voy a tocar unos boleros en swing y unos chachas, una música muy de latin jazz que yo siempre he trabajado y el público más o menos conoce. Esos son los tres elementos que conforman el repertorio, tiene su segmento fogoso y festivo y su segmento lírico más apreciativo, más intimo. Y en el programa también hay dos canciones de música para cine, un solo de piano que hice para la película venezolana Lunes de Carnaval y una obra que originalmente se toco solo en piano para la película Alma Provinciana, pero con una adaptación que le hice para el cuarteto y esa ha funcionado, realmente no ha habido persona que no le haya gustado. Esa canción a todo el mundo lo tiene encantado, a los músicos, a los asistentes al concierto que hice para el festival de Manizales, me hablaron bellezas de la canción. Es una canción que escribí para mi hija pequeña.

SEMANA:¿Cuáles son sus planes? ¿Se piensa quedar en España?

O.A.: No, pienso regresar en un par de meses. Y volver a desempeñar las actividades que he hecho siempre, con la parte artística y con la parte comercial.

SEMANA:Usted ha trabajado en películas y en comerciales. ¿En qué más?

O.A.: En documentales, en programas de televisión, eventos empresariales. Es que si uno cierra su rango de actividad solamente a un área, puede que la profundice mucho, pero aquí la programación de jazz no es lo suficientemente activa como para que uno pueda vivir de esto, en ningún caso. Eso pasa en todas partes, en Estados Unidos y España también es así. Los jazzistas no sólo están dedicados a esto sino que también dan clases.

SEMANA:¿Cómo ve el panorama de los músicos de jazz en Colombia?

O.A.: En este momento está vibrando, hay gente haciendo muchísimos esfuerzos para grabar sus discos y para proponer cosas nuevas. Hay una camada que ya viene con ideas, conceptos y calidad interpretativa. Yo creo que se siente que hay gente haciendo esfuerzos y público especializados que los sigue.

SEMANA:¿Usted cree que aquí en Colombia sí se puede hacer jazz?

O.A.: Sí, se puede con muchas dificultades, con esfuerzo, trabajando en lo comercial, combinando formas de lucha. Yo creo que ese trabajo puede enriquecerlo a uno si logra establecer una frontera clara. Yo del jazz saco mucho para lo comercial, me alimenta mucho esa parte. De lo comercial a veces traslado cosas pero no es tan fácil, porque el jazz tiene otras estructuras, otro lenguaje, otra armonía. Pero sí se puede.

*Periodista de Revista Semana

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