Lunes, 16 de enero de 2017

| 2006/12/05 00:00

Enrique Ponce: arte, poder y elegancia

Este 8 de diciembre, día de sus cumpleaños número 35, hará el paseíllo el valenciano Enrique Ponce en la plaza de toros de Santamaría, al lado del madrileño César Jiménez y por Colombia el triunfador de la temporada 2006: el bogotano Ramsés.

Enrique Ponce.

No es muy común comenzar a dar capotazos desde los 6 años. Pero Ponce hoy sigue dándolos y no hay feria ya sea en España, Portugal y Francia en Europa y México, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú en América que no cuenten con su presencia. Y por una razón muy sencilla: no existe en este momento un torero con la capacidad, el arte, el gusto y el poder de este valenciano.
 
Nacido el 8 de diciembre de 1971 en Chiva (Valencia) y quien –coincidencialmente– torea este 8 de diciembre en la primera plaza colombiana: la Santamaría y celebra, con clarines y timbales, sus 35 años de edad, la mayor parte de ellos en la tauromaquia.

Su alternativa
 
Luego de una larga carrera novilleril –cerca de 100 festejos–, llevado por su actual apoderado, Juan Ruiz Palomares, Ponce recibió su alternativa el 9 de marzo de 1990 de manos de Joselito y como testigo el Litri en Valencia, su patria chica. El nombre de su toro Talentoso, de 550 kilos, y por cosas del destino, el comienzo de una carrera llena de éxitos y mostrando aquí y allá ese talento.
 
Aunque no todo fue color de rosa. Los dos primeros años de Enrique Ponce no fueron nada fáciles. Tratar de buscarse un puesto en España no es tarea sencilla. Sin embargo, con base en mucho esfuerzo se fue abriendo camino y consiguió triunfos notables, que lo lanzaron, muy lentamente, a figurar en los principales carteles de la península ibérica.
 
Recibió la confirmación de su alternativa el 30 de septiembre de 1990, siendo su padrino Rafael de Paula y testigo Francisco Esplá, quienes lidiaron un encierro de Diego Garrido. Y a partir de 1992, temporada en la que lidió más de 100 corridas y cortó 110 orejas Ponce ha tenido una tremenda regularidad y ha sabido sostenerse en la cúspide gracias a lo dicho anteriormente, agregándole a eso una virtud más: su valentía. Regularidad para ser capaz, como lo dicen las estadísticas, de triunfar en diez temporadas continuas y cerca de cien tardes de gloria y triunfo con un sinnúmero de orejas y rabos cortados.

Tiempo para el amor

A pesar de sus continuos viajes por toda España y América. Ponce ha tenido tiempo para acudir a una cita muy importante. Su matrimonio con la hija de otro hombre del toro, Victorino Valencia, Paloma Cuevas, y de quien según palabras del propio diestro “es mi vida”.
 
No obstante su triunfal carrera profesional no has faltado los sobresaltos y los sinsabores, puesto que el valenciano ha recibido varias cornadas, algunas de ellas de gravedad, que no le han impedido, por fortuna, seguir en la dura brega de su profesión. Tanto es así que durante este año de 2006 lleva algo más de 100 festejos toreados con éxito lo que le ha permitido mantenerse en lo alto del escalafón.
 
Enrique Ponce es, en fin, un diestro tranquilo, como lo deja ver en cada una de sus presentaciones, donde se le ve con un toreo sosegado, lento, reposado, como lo dicen sus críticos, quienes han llegado a manifestar que lo hace con tanta facilidad que la gente cree que no torea, porque lo hace con una técnica y un facilismo tan depurados que envidiarían en este momento cualquiera de sus rivales en el ruedo.
 
Así que los aficionados de Bogotá tendrán la oportunidad de verlo este 8 de diciembre en la plaza de Santamaría en el inicio de la temporada capitalina y confirmar, personalmente, todo el magisterio que despliega este torero valenciano. Y los que quieran verlo tendrán que apurarse en las taquillas de la plaza, porque con seguridad habrá un lleno hasta las banderas.

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