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| 7/16/2008 12:00:00 AM

“Estamos preparadas para cualquier noticia”

Gloria Alexandra Múnera fue secuestrada hace cinco años en Medellín al parecer por las Farc. Se cree que luego pasó a manos de “Don Berna”. Su familia sólo tiene una carta de sus captores y dos llamadas anónimas de hace dos años. No se sabe si aún está viva.

La casa de la familia Múnera en Medellín está repleta de portarretratos de mujeres. Parecen en exhibición constante como si quisieran demostrar que esa es una casa de mujeres y sólo para mujeres. Pero en todas las fotos se repite una misma persona: Gloria Múnera. Por eso no se trata de una exhibición feminista. Es sólo que las tres mujeres que viven allí - la abuela, la mamá y la hija de Gloria- se resisten a olvidarla.

A ella la secuestraron en la vía a Las Palmas en Medellín en 2003 cuando salía de la casa de Margarita, su mamá. La bajaron de un taxi y desde ese momento poco se ha vuelto a saber de su paradero. El taxista que la transportaba llamó a las autoridades y el Gaula de la Policía, esa misma noche del 11 de abril, le dio la noticia a su familia.

Cinco años después nadie sabe cuáles fueron los motivos reales del secuestro, ni saben con precisión quiénes son los victimarios. Margarita cuenta que quince días después del secuestro le llegó una carta hecha con letras recortadas de revistas en la que pedían por su liberación “muchísimos millones de pesos” y que estaba firmada por el Frente Noveno de las Farc. Pero fue ahí cuando comenzaron las contradicciones sobre su caso porque, según la versión del taxista, las personas que la bajaron del carro se identificaron como agentes del CTI.

Un mes después del secuestro la familia recibió una llamada anónima a su casa de un hombre que presionaba por la entrega del dinero. Margarita le preguntó que si podía tener alguna prueba de supervivencia de su hija pero la respuesta fue: “¿qué prefiere, el dedo índice o el dedo meñique?”.

La última llamada que recibieron los Múnera fue un fin de semana hace dos años. En ella le informaban que su hija estaba por los lados de Girardota, un municipio vecino del área metropolitana. “¿Quién la tiene?, ¿Con quién está?, ¿Qué quieren?” preguntó su mamá. Al otro lado de la línea sólo atinaron a decirle que la tenían los “paras”.

Margarita le contó a semana.com que no sólo el Gaula sino las de la cuarta Brigada donde ella ha acudido por ayuda, han desestimado todas las versiones y pistas que la investigación del caso de Gloria Múnera han arrojado. La desgarradora conclusión es que nadie sabe nada. “Nosotras ya estamos preparadas para cualquier noticia –dijo Margarita- incluso, cuando veo guerrilleras en la televisión pienso que una de ellas podría ser mi hija”.

Hace un año la mamá y la hija de Gloria decidieron unirse a Las Madres de la Candelaria. En esta fundación han logrado no sólo encontrar consuelo en otras familias que tienen el mismo drama, sino que la Fiscalía de Justicia y Paz tenga su caso pendiente para el momento en el que los hombres de alias “Don Berna” puedan dar pistas sobre su paradero.

Mientras eso sucede, todos los viernes a las dos de la tarde, las tres mujeres de la familia Múnera se llevan uno de los portarretratos con la foto de Gloria para la Iglesia de la Candelaria en el centro de Medellín. Allí, junto con otras tantas familias, claman para que sus seres regresen libres, vivos y en paz.
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