Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/18/2007 12:00:00 AM

Hoenigsberg y Hoyos, a la cárcel otra vez

El alcalde y el ex alcalde de la capital del Atlántico fueron acusados por la Fiscalía de peculado por apropiación por la compra de un lote en 1998. Hoyos fue detenido y Hoenigsberg sólo podrá ser capturado cuando deje de ser alcalde.

Todo indica que el alcalde de Barranquilla saldrá el 31 de diciembre de su despacho a una celda. Le quedan menos de dos semanas en el cargo y estará haciendo de tripas corazón para que cada día tenga más horas de las acostumbradas. Los dos últimos años han sido una tortura para Guillermo Hoenigsberg Bornacelly, en especial las navidades anteriores que las pasó en un calabozo en el DAS y lo que menos desea repetir es la escena de volver a una celda. Pero su suerte está echada, el fiscal noveno de la Unidad Nacional de Delitos Contra la Administración Pública, dictó en su contra auto de detención preventiva, la cual se hará efectiva una vez que el presidente de la República lo suspenda del cargo.

Los términos, que fueron su mejor aliado durante estos cuatro años, hoy juegan en su contra porque mientras las partes se notifican, apelan la decisión del fiscal y se resuelve el recurso, posiblemente han transcurrido las dos semanas que le quedan como primera autoridad. A partir de la media noche del 31 de diciembre, Guillermo Hoenigsberg ya no tendrá el fuero de alcalde y podrá ser aprehendido sin que el Presidente de la República lo haya suspendido del cargo. Desde el pasado viernes está detenido también el padre Bernardo Hoyos, alcalde en la época en que ocurrieron los hechos que dieron lugar a esta nueva resolución de acusación y orden de detención.

¿Por qué está nueva orden de captura contra el alcalde Hoenigsberg y el ex alcalde Hoyos? Por la compra de un lote de 551 hectáreas para construir viviendas de interés social a un grupo de familias desplazadas. Los hechos se remontan a 1998, cuando Bernardo Hoyos era el alcalde y Guillermo Hoenigsberg el secretario de Hacienda. Entre el Distrito y la sociedad Cure Vilaró S. En C., se firmó una promesa de compraventa y se pagaron como anticipo del negocio 1.100 millones de pesos. Pero el negocio no se perfeccionó, no se registró la compra, tampoco se hicieron los desembolsos por el saldo de tres mil quinientos millones acordados, se abrió una investigación en agosto de 1999 y el distrito no recibió el bien por el cual sus funcionarios pagaron una fuerte suma de dinero. A Hoyos y a Hoenigsberg se les acusa de peculado por apropiación en favor de terceros con celebración de contrato sin el lleno de los requisitos. Las otras dos personas cobijadas con detención son Carmen Scrigh Saieh, quien se desempeñaba como asesora del distrito y el promitente comprador Juan José Cure Vilaró.

Este caso es diferente a los dos que en los últimos años han llevado a que la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía y el Juzgado Cuarto Penal del Circuito dictaran medidas de aseguramiento por la compra, gastos de remodelación y posterior conciliación por las obras con el contratista del edificio del Banco de la República donde funciona la alcaldía en el Paseo de Bolívar. Por ese caso existen dos procesos, ambos con resolución de acusación y orden de detención. Estos procesos fueron trasladados a Bucaramanga desde el pasado mes de agosto por la Corte Suprema porque en la ciudad no existían garantías para un proceso justo. Los jueces y magistrados fueron recusados y las decisiones anuladas. Los procesos naufragaron en una intrincada maraña de recursos, impidiendo que se realizaran las audiencias y provocando suspicacias en torno a los intereses políticos y presiones que se tejían a su alrededor, teniendo como telón de fondo las elecciones del pasado 28 de octubre.

El fiscal que dictó el auto de detención, Manuel Bernal Parra, es el mismo de los otros dos casos y fue quien solicitó a la Corte Suprema el traslado de los otros dos procesos a Bucaramanga por falta de garantías procesales.

¿Qué significa para Barranquilla el hecho de que a partir del primero de enero dos ex alcaldes se encuentren presos por presuntos delitos contra la administración pública? Sin duda una gran desilusión y malestar. Desilusión porque el padre Hoyos encarnó para los habitantes de los barrios pobres de esta ciudad la redención contra la incuria de la corrupción político administrativa que imperaba en la ciudad. Durante su primera administración los habitantes de los barrios marginados y miserables obtuvieron viviendas, servicios, educación y salud. Los políticos tradicionales encontraron en Hoyos y su movimiento ciudadano un contradictor fuerte que no escatimaba adjetivos para calificarlos. Pero en el segundo periodo, 1998 - 2000, Hoyos tuvo que aliarse con sus adversarios políticos y negociar con ellos la creación de onerosas concesiones que hoy se quedan con 107.000 millones de pesos anuales, el 13 por ciento de los ingresos de la ciudad. Desilusión, porque para algunos resultó peor la cura que la enfermedad. El malestar, porque todas estas cosas han ocurrido y dejaban la sensación de que quedarían en la impunidad. Muy pocos confían en la administración de justicia y los organismos de control.

Sin embargo, la elección de Alejandro Char para algunos significa un respiro. Es como tomar una bocanada de aire, pero como están las cosas hay que contener el aliento, y esperar a ver cuánto dura, porque Voluntad Popular, el grupo del ex senador Fuad Char Abdala, apoyó a Hoenigsberg durante estos amargos meses, y en la coalición que apoyó al alcalde electo, Alejandro Char Chaljub, están Name, Gerleín, Acosta y hasta los liberales. Hoenigsberg también apoyó la elección de Alejandro Char y espera que este último respalde a uno de los suyos al cargo de contralor distrital. Pero, hasta en eso ha tenido suerte Char. Si Hoenigsberg se va preso le resultará difícil pedir un organismo de control. ¿Hasta cuándo se mantendrá la alianza entre Char y los políticos que apoyaron su elección? Los anuncios de nombramientos de Char no hay hasta ahora cuotas de quienes lo apoyaron.

En opinión del penalista Gaspar Hernández Caamaño, decano de la facultad de derecho de la Universidad del Atlántico, el próximo gobierno, en representación del Distrito, debe constituirse en parte civil en los procesos penales que cursan contra el alcalde saliente y el ex alcalde Hoyos para recuperar los recursos malgastados repitiendo contra los implicados. Durante la administración Hoenisgsberg la defensa de los intereses del distrito siempre estuvo en entredicho. El jefe de la oficina jurídica, Fernando Marenco, dijo en un alegato en el caso de la remodelación y conciliación por más de 6.500 millones de pesos en el caso del edificio del Banco de la República, que el distrito no había sufrido ningún detrimento patrimonial. Igual posición sostienen en este caso, pues uno de los argumentos de la defensa del alcalde Hoenigsberg es que los 3.500 millones de pesos que faltan por entregar para finiquitar el contrato de compraventa de las 551 hectáreas, fueron incluidos en el Plan de Reestructuración de Pasivos de ley 550 en que se encuentra la ciudad desde 2002. Cuando se paguen se corren escrituras y entregan las tierras. En la actualidad a los acreedores se les debe más de 300.000 millones de pesos.

Uno de los aspectos que más sobresale en la decisión del Fiscal es la determinación firme de no favorecer a los acusados con detención domiciliaria. “El método de armar, inventar y manipular pruebas, podría repetirse en la siguiente fase del proceso ante el juez que corresponda el juicio. Podrían los acusados, dice, continuar con la manipulación y direccionamiento de pruebas. Hemos advertido el probable fraude que al interior de este proceso se alistó en plena investigación por parte de la defensa. De ahí la necesidad de la detención preventiva. Aún es oportuno impedir el ocultamiento de pruebas”. Por eso el fiscal pide investigar un posible fraude procesal y ordena la detención de los acusados, pues considera que libres son un peligro y también porque pueden escapar o desde la alcaldía ocultar y manipular pruebas.

El abogado defensor del padre Bernardo Hoyos, abogado José Humberto Torres, dice que hubo irregularidades en esta detención, pues las órdenes al parecer fueron firmadas en blanco y las tintas y letras no coinciden. Agrega que esta investigación había sido archivada por la Contraloría y la deuda incluida en el plan de reestructuración de pasivos del Distrito para pagar de acuerdo con la programación de pagos que tiene convenida la administración con sus acreedores. El abogado del padre, José H. Torres pidió al Inpec el traslado de Hoyos a la cárcel de El Bosque en Barranquilla, pues ayer lunes fue recluido en la penitenciaría de Sabanalarga que no brinda condiciones dignas para una persona mayor que además fue primera autoridad distrital. En el despacho del alcalde se dice que todo esto es una persecución política contra el alcalde y a las 10 de la mañana habrá una rueda de prensa para brindar una explicación sobre los hechos.

La administración de Hoenigsberg termina rodeada de escándalos por hechos de corrupción. Hace pocos meses renunció la esposa del ex senador Diebb Maloof, quien se desempeñaba como directora de la oficina de seguridad del distrito de quien se dice falsificó su grado para poder posesionarse y suscribió contratos que son investigados. Y desde hace dos semanas se encuentra prófugo el gerente de Metrotránsito, Carlos Altamar, acusado de una defraudación de más de 28.000 millones de pesos. Contra Altamar la Interpol expidió la circular roja.

Por más que quiso desmarcarse de su mentor político, el alcalde Guillermo Hoenigsberg no pudo desligarse del padre Bernardo Hoyos, la suerte de uno arrastra al otro.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1861

PORTADA

Prieto en la mira

La imputación de cargos al exgerente de la campaña de Santos sorprendió. Pero esta no tiene que ver con el escándalo de Odebrecht ni con la financiación de las campañas. ¿Por qué?