Domingo, 19 de febrero de 2017

| 2004/09/19 00:00

Huracán, ¿cómo te llamas?

Curiosamente, nombrar dichas tormentas no es, como muchos creíamos, la responsabilidad de un meteorólogo que simplemente quería desquitarse con su suegra o con el tipo que le robó a la novia.

Alex, Bonnie, Charley, Danielle, Earl, Frances, Gaston, Hermine, Ivan, Jeanne, Karl, Lisa, Matthew, Nicole, Otto, Paula, Richard, Shary, Tomas, Virginie y Walter.

Estos nombres pertenecen a la lista oficial utilizada por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos para denominar las tormentas tropicales en el océano Atlántico durante este año.

Curiosamente nombrar dichas tormentas es todo un proceso que cuenta con un protocolo histórico e interesante. No es, como muchos creíamos, la responsabilidad de un meteorólogo que simplemente quería desquitarse con su suegra o con el tipo que le robó a la novia.

El inicio de este sistema se remonta a 1953, cuando cobró vigencia la utilización del abecedario fonético internacional. Esto quiere decir que cada año se inicia con un nombre que empiece por A, luego B, luego C, y así sucesivamente. El objetivo fundamental para el uso de esta técnica es eliminar la confusión en la identificación de más de una tormenta.

Para que este tipo de fenómenos climáticos tengan el privilegio de ser bautizados, estos tienen que desarrollar vientos superiores a los 62 kilómetros por hora. Más aún, para que dichas tormentas tengan la categoría de huracán deben superar los vientos de 120 kilómetros por hora.

En 1979, los huracanes dejaron de ser bautizados exclusivamente con nombres femeninos. Esto quiere decir que si alguien le jura que su casa la destruyó el huracán Humberto, Ezequiel o Reinaldo en agosto de 1975, usted está frente a una persona con muy mala memoria o peor, frente de un mitómano total. Desde 1979, los nombres de hombre y mujer son intercalados alfabéticamente y dejaron de ser únicamente en inglés para también incluir nombres en francés y español.

Por otra parte, si usted quiere que su nombre lo incluyan en la lista, desafortunadamente las probabilidades no son nada positivas. En la actualidad existen seis listas que se usan en rotación. Esto quiere decir que la lista de este año se utilizará nuevamente en 2010. La única posibilidad para cambiar un nombre de los que ya están incluidos en las listas es si un huracán produce cuantiosos daños y dicho nombre pasa a jubilación.

El proceso de mantener la lista al día es tarea de la Organización Meteorológica Mundial, que es una agencia de las Naciones Unidas con base en Ginebra. Por ello, y aunque parezca mentira, en Suiza se escogen formalmente los nombres que se van a utilizar. En pasadas reuniones de esta organización se decidió que el nombre Lorenzo fuera remplazado por Luis. A Marylin la cambiaron por Michelle. A Opal por fortuna la expulsaron y le dieron la oportunidad a Olga, mientras que Rebeca destituyó a Roxanne. En el año 2002 Cristóbal tumbó a Cesar y Hanna le dio golpe de estado a Hortensa. Más recientemente, en este año Gastón se puso de moda al desbancar a George mientas que Mathew tumbó a Mitch.

Los nombres de huracanes que ya disfrutan de su jubilación son:

Agnes (1972), Alicia (1983), Allen (1980), Andrew (1992), Anita (1977), Audrey (1957), Betsy (1965), Beulah (1967), Bob (1991), Camille (1969), Carla (1961), Carmen (1974), Carol (1954), Celia (1970), Cleo (1964), Connie (1955), David (1979), Diana (1990), Diane (1955), Donna (1960), Dora (1964), Elena (1985), Eloise (1975), Flora (1963), Frederic (1979), Gilbert (1988), Gloria (1985), Hattie (1961), Hazel (1954), Hilda (1964), Hugo (1989), Ione (1955), Inez (1966), Janet (1955), Joan (1988), Klaus (1990), Mitch (1998).

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.