Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/15/2003 12:00:00 AM

Kirchner y el Neoliberalismo

¿Cuál es la verdadera causa de la crisis argentina? ¿Cómo va a reaccionar la economía al haber elegido a Kirchner como presidente? Jorge Iván Gómez, abogado y magíster en acción política, hace un análisis de lo que puede llegar a pasar con la llegada del nuevo presidente al poder y presenta cinco tesis en las que explica el porqué de la crisis económica del único país latinoamericano que ha llegado a tener una salario real más alto que el de España o Italia.

Un fantasma recorre a América Latina. Lula en el Brasil, Gutiérrez en Ecuador, Chávez en Venezuela y ahora Kirchner. Una rara mezcla de populismo político y antineoliberalismo económico que inteligentemente ha sido capitalizado electoralmente.

Resulta incomprensible que se le endilgue al "modelo" como lo llaman sus detractores las causas de la pobreza, la exclusión y la violencia. Quienes así lo creen, hacen la vista gorda, a un débil marco institucional, mucha corrupción política y bajísimo capital social, entendido como escasa interiorización de valores como la cooperación y la confianza.

No se puede decir, que el modelo liberal ha sido el causante de la crisis.

¿Cómo van a ser liberales unas reformas económicas impregnadas de gasto público, alto endeudamiento y crecimiento sostenido de impuestos?

El drama de la crisis Argentina, es que ante la angustia de la "piñata" peronista donde lo público terminó siendo un botín de los políticos, el pueblo, no se curó de espantos y eligió, la continuidad populista de un nacionalista económico como Kirchner, mejor dicho, vuelta al pasado

En esto, no nos podemos llamar a engaños: la crisis argentina no está originada por la adopción de medidas liberales en la década de los 90s.

¿Cuál es la causa?

La crisis Argentina ha estado marcada por falta de verdadera economía de mercado y sobre todo, por la ausencia de un marco institucional de libertad, seguridad jurídica y protección de los derechos de propiedad.

Primera Tesis:

Argentina tuvo una historia de éxito gracias a una economía de mercado:

Argentina fue prospera gracias a su economía de mercado. Los historiadores no se cansan de afirmar como la riqueza argentina llegó a ser objeto de relatos de los emigrantes europeos que se encontraban "deslumbrados por esas tierras interminables y casi vírgenes donde las cosechas podían ser tan abundantes como un quisiera. Eso más el milagro de una ciudad como Buenos Aires que en cincuenta años pasó de ser una aldea pobretona y sin gracia a capital elegante, rica, moderna y culta" Su éxito estuvo marcado por el inicio en 1880 de un modelo abierto de mercado, donde se convirtió el país en uno de los mayores exportadores del planeta. Lo cual generó la llegada copiosa de inmigrantes europeos.

En Argentina, hubo momentos, como dice el economista Rodríguez Braun , en los que el Salario real llegó a ser varias veces más alto que en España o Italia.

Segunda tesis:

Las medidas de los años 90s en Argentina fueron contrarias a la "ideología" liberal:

Las decisiones de la política económica de las autoridades argentinas no fueron compatibles con el modelo liberal: mucho endeudamiento, expansión del gasto público y aumento de los impuestos.

Según el CATO Institute en los últimos 10 años, el producto interno bruto creció cerca de un 50 por ciento, mientras que el gasto público aumentó en cerca del 90 por ciento. El tamaño del gobierno creció en un 28 por ciento, y actualmente es igual a un tercio del gasto nacional.

El impuesto al valor agregado es del 21 por ciento (casi tres veces mayor que la mayoría de los impuestos sobre las ventas en Estados Unidos) y las cotizaciones salariales han sido, hasta hace poco, de un promedio del 43 por ciento (comparado con el 15.3 por ciento en Estados Unidos).

Con el resultado final de una deuda pública de 155 mil millones de dólares, tres años de recesión y disminución en los ingresos del gobierno.

Tercera tesis:

El bajo capital social argentino y la baja participación en los asuntos públicos de los argentinos incentivaron la corrupción.

"Roban pero hacen" esa fue la frase que se inmortalizó en el período Menem en lo político. Este era el escenario: mucha prosperidad al debe, partidos y políticos haciendo política con la economía nacional, los jefes políticos pensando en las próximas elecciones y los ciudadanos desentendidos de la política. La conclusión fue evidente: cuando todos reaccionaron el país ya estaba sumido en la más grave crisis de su historia.

Cuarta tesis:

Poseer recursos naturales no garantiza niveles sostenidos de crecimiento económico.

En países como Argentina, la misma África Subsahariana o Colombia no basta tener abundantes recursos naturales. Lamentablemente ese no es un elemento determinante en la generación de la riqueza de un país. La dotación de recursos naturales no son garantía de un crecimiento económico sostenido. África es rico en oro, diamantes y petróleo.

Argentina fue conocida alguna vez como la despensa mundial de alimentos. Colombia ha sido reconocida por la riqueza de su suelo y de sus climas. Este factor no ha sido suficiente y los resultados saltan a la vista: El primero hoy está sumido en la miseria y el hambre. Los otros dos países suramericanos viven sendas crisis marcadas por la pobreza, el desempleo y la falta de respuesta de las instituciones.

Quinta tesis:

El FMI ha sido comodín del establecimiento político argentino y de cómo las políticas del FMI han sido insuficientes para sortear la crisis.

Argentina acudió al FMI como manera de darle confianza a los mercados. El mercado financiero se tranquilizó por el sólo hecho de que el rescate financiero del fondo aseguró el pago de las deudas con la banca internacional.

Las medidas de política económica sugeridas por el FMI generaron en la Argentina una agudización de la recesión y de la desaceleración económica. Las políticas del Fondo en la Argentina fueron contraccionistas. Restringieron la circulación de dinero, cayó la demanda, se desincentivó la nueva inversión y se perdió la confianza de los inversionistas. Más que ayudar a la salida de la crisis el Fondo sumergió al país en una crisis que de económica pasó a ser social.

El resultado final fue el deterioro cuantitativo y cualitativo de los indicadores sociales. Quedó en el ambiente un solo "culpable": La globalización y sus agentes. Y para el ciudadano del común tal vez la economía de mercado es la que está arruinando y empobreciendo al pueblo argentino.

Cómo se ve, el escenario para América Latina no es nada halagador: mucho populismo, un chivo expiatorio, y vuelta al pasado: en términos generales más de lo mismo: ¿Será que terminaremos siendo herederos de un economista difunto, parafraseando a Keynes, ojalá no sea Prebisch y la escuela cepalina.

* Abogado, Máster en Acción Política, Univ. Francisco de Vitoria (España)

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1834

PORTADA

El peligro inminente de los otros grupos violentos

La bomba del Andino deja claro que terminada la guerra con las Farc aún quedan otros grupos armados. ¿Cuáles son y qué peligro representan?