Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/03/01 00:00

La campaña de las Farc

La fuerza pública y la Fiscalía hacen cuanto pueden para evitar más golpes contra la población civil, pues las Farc se dedicaron a “lucirse” sanguinariamente durante la campaña electoral.

Espeluznante. No hay otra palabra para definir la "campaña" que las Farc están haciendo para sabotear las elecciones en el país. (Diario del Huila)

Era de esperarse que las Farc sabotearan la campaña para las elecciones. Su objetivo es el mismo de años atrás: desestabilizar la jornada electoral asustando a los votantes. Pero esta vez, se pasaron de la raya: en lo corrido de este año, han decretado un paro armado Putumayo y Caquetá. El fin de semana pasado, acribillaron en plena carretera a nueve pasajeros de una buseta que desafió la orden guerrillera. Hoy bloquearon algunas vías que comunican a Chocó con Antioquia y Risaralda, luego de asesinar el lunes a nueve concejales en Rivera, Huila.

“Alcaldes y concejales, representantes de ese Estado terrorista, se constituyen en objetivos militares mientras no renuncien y hagan dejación de sus cargos”, decía uno de los comunicados que este grupo guerrillero difundió en el municipio luego de matar a los representantes locales que sesionaban en un restaurante.

El mensaje es tan claro como terrorífico. Prueba de ello son las cifras de la Federación Nacional de Concejos, Fenacon, que tiene en su lista a 1.452 ediles amenazados por grupos ilegales que campean en departamentos como Huila, Caquetá, Putumayo, Cauca, Chocó, La Guajira y Nariño, departamentos con mayor vulnerabilidad.

Es en zonas como estas donde las Farc adelantan su campaña mortal con más fuerza y donde pretenden hacerle ver al país que sobreviven a la ofensiva de la Fuerza Pública, particularmente al Plan Patriota en el suroriente colombiano.

“Podría pensarse que el Presidente pierde votos si hay más ataques de la guerrilla, o que se va a inclinar más hacia un proceso de paz con las Farc, pero creo que los atentados refuerzan la posición de Uribe y pone al país del lado del Presidente”, explica el experto Camilo Echandía, de la Universidad Externado.

¿Por qué los concejales?

Los concejales son un blanco fácil para los guerrilleros. Primero, porque hay muchos y cuidar a cada uno de ellos es misión imposible. Son 12.243 en todo el país. Además, como lo demostraron en Puerto Rico, Caquetá, cuando mataron a cinco concejales el pasado mes de mayo, y lo repitieron en Rivera, este es un delito que requiere un mínimo número de hombres armados, que disparan durante cinco minutos y se van tan rápido como entraron. También porque los concejales son la expresión del Estado más cercana a los habitantes y por eso, cualquier ataque en contra de uno de ellos se siente con más fuerza en toda la población.

Por eso, es tan importante que el gobierno reaccione rápido frente a esta nueva estrategia, que como lo anticipó Alirio Calderón, en una columna de SEMANA.COM a raíz de la masacre de los concejales en Puerto Rico, las Farc seguramente repetirán en el resto del país: “En adelante esa guerrilla no va a secuestrar más a la dirigencia política sino que los va a asesinar”.

Los batallones concentrados en el Caquetá, Meta y Guaviare no pueden hacer mucho al respecto, pues están combatiendo en la selva. Evitar que se repitan masacres como la de Rivera y Puerto Rico es principalmente una labor de inteligencia, que una vez más demostró ser el lado débil de la política de seguridad democrática. En estos casos, ni las redes de informantes, ni los cooperantes, ni los organismos de inteligencia reportaron ningún movimiento sospechoso.

El desafío

“(Huila) es una zona muy extensa, con unos terroristas que estaban enseñoreados de todo el país. Hemos recuperado mucha parte del territorio pero todavía falta más”, reconoció el martes desde Medellín el presidente Uribe. “Vamos a ver cómo ajustamos el proceso de seguridad. Lo de ayer fue un lunar de nuestra política de seguridad democrática”, añadió.

Uribe ya ordenó crear una comisión especial de inteligencia para el caso del Huila, encabezada por la Fiscalía General, para desmantelar los apoyos urbanos y rurales de la ‘Teófilo Forero’. Además, la instrucción a los comandantes de Ejército y Policía es que haya más vigilancia en los municipios de mayor riesgo. Quedan tres meses de campaña y dos jornadas electorales que deberán pasar en limpio.

“Por más que uno le ponga voluntad y esfuerzo, el factor sorpresa es el mayor riesgo que corremos todos. Como los bandidos no son capaces de enfrentarse a la Fuerza Pública en el monte, lo que hacen es disparar contra un camión lleno de civiles. Por eso es que le insistimos a las comunidades, a los alcaldes, a los concejales para que tengan mesura a la hora de movilizarse y nos digan dónde se reúnen, que ojalá siempre cuenten con nuestro servicio”, dijo a SEMANA.COM el general Jaime Calderón Valenzuela, comandante de la Brigada 12 del Ejército ubicada en Florencia.

De esta manera, la prudencia tendrá que convertirse en un principio de los dirigentes amenazados, por lo menos hasta el día de las elecciones.



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