Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/02/20 00:00

La "diplomática" de la Paz

Brígida González, líder de la comunidad de paz de San José de Apartadó, recorre el mundo denunciando al ejército por violación a los derechos humanos. Lo que no ha contado es que todos sus hijos militan en las Farc

Doña Brígida González es madre de cinco muchachos que pertenecen a dos frentes de las Farc.

Hay una mujer que el país no conoce y está teniendo una atención internacional importante. La reciben en Italia, Portugal, España, Suiza, Bélgica, Austria y Alemania. Su discurso es en defensa de los derechos humanos y en contra del ejército al que señala de perpetrar la masacre de la vereda La Resbalosa, que pertenece a la comunidad de paz de San José de Apartadó, en el Urabá antioqueño. Ese 21 de febrero de 2005, fueron encontrados los cuerpos descuartizados con machete de ocho miembros de la comunidad, entre ellos dos líderes y tres menores de edad.

La historia, que en medio del llanto, relata en Europa la mujer campesina de 54 años, es de esas que gusta a las ONG¨s : varias masacres, 172 muertos, atentados, amenazas e intimidación. Estas denuncias han llevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos a ordenarle al Estado colombiano adoptar medidas provisionales para proteger a los 1.300 miembros que viven en las 32 veredas de San José de Apartadó. Esta comunidad se auto declaró, hace 10 años, como una comunidad de paz. Eso quiere decir, que se comprometió a no hacer la guerra, a no portar armas, ni a proporcionar información o apoyo a ningún grupo al margen de la ley.

Por eso la historia de doña Brígida, como líder de esta controvertida comunidad, es muy contradictoria. Desde hace dos años, pregona una absoluta neutralidad. Ha sido entrevistada por los más importantes medios de comunicación europeos que la califican como la líder ejemplar . Las organizaciones no gubernamentales, Amnistía Internacional y Acompaz, la destacan como la mas grande defensora de los derechos humanos. El año pasado la Fundación “Cumbre Mundial de la Mujer”, radicada en Suiza, le otorgó el premio internacional por su compromiso en la búsqueda de una mejor calidad de vida en el mundo rural. Y la comunidad de paz de San José de Apartadó, fue nominada este año por “El American Friends Service Committee”, una organización humanitaria, al premio Nobel de la Paz 2007.

Como si todo esto fuera poco, doña Brígida es la protagonista de un documental titulado “La Historia que guarda la memoria” que es difundido alrededor del mundo en el que relata la problemática económica, social y política de la comunidad de paz y la masacre de 2005. Y varias Ong¨s están convocaron para esta semana a una marcha contra la impunidad en Colombia frente a la embajada de Colombia en Madrid y frente al Capitolio en Washington para conmemorar los dos años de la masacre de La Resbalosa.

Lo realmente complejo es que en las entrevistas que ha concedido a la prensa europea, en las universidades, en el Parlamento e incluso en el documental doña Brígida no se ha acordado de mencionar que sus hijos pertenecen al 58 y 5 Frente del Bloque José María Córdova de las FARC.

La información está en dos computadores que tiene la Fiscalía y que fueron decomisados a miembros de las FARC después de combates con el Ejército en la Costa y Antioquia. En ellos hay decenas de hojas de vida de quienes conforman el Frente 58 que opera en el Urabá Antioqueño . Entre estas hojas de vida esta la de Juan Carlos Vargas González, alias “Elkin”. Dice que nació en Currulao, Antioquia. Sus padres son Esau Vargas y Maria Brígida González, una ama de casa que vive en San José de Apartadó. Sus hermanos son: Bresney, alias “Rómulo”, comandante de escuadra del Frente 5; Francisco Javier, alias “Osorio”, desertó del mismo frente; Diony, alias “Pedro Coño” es del 58; Maria Lenir, está desaparecida; Elisenia, murió el 26 de diciembre de 2005 en un combate entre Las FARC y el ejército, en la vereda La Cristalina de San José de Apartadó . E Idomar, de 21 años es agricultor.

La Fiscalía también tiene el testimonio de varios guerrilleros reinsertados que reconocen a los hijos de Brígida González. “Yo vi a Yasmín que un día fue con la mamá, a visitar a Rómulo. A “Elkin” lo vi una sola vez”. -le dijo a SEMANA una ex guerrillera quien ingresó a las FARC a los 14 años y permaneció siete años en esa organización-. “ Es que la mayoría de guerrilleros de esa zona tienen las familias ahí en San José. Eso lo sabe todo el mundo. Yo no se por qué se aterran ahora. Es más, las mismas viejas de la comunidad de paz nos subían la ropa interior y nos pedían las tallas para los camuflados. Y con los arrieros nos mandaban municiones y víveres”.

Esta mujer, le dio además a la Fiscalía uno de los testimonios más reveladores y hasta ahora no divulgados. Le contó a un fiscal de derechos humanos que desertó el año pasado cansada del maltrato, de soportar enfermedades venéreas, de haber sido sometida a un aborto forzado y de haber perdido a su compañero en un combate.
 
Pero lo más sorprendente es que asegura que fueron las FARC y no el ejército, las que perpetraron la masacre de La Resbalosa . “ Yo fui la esposa de “Richard”que fue guerrillero 20 años. El era comandante de compañía y tenía bajo su mando a 54 guerrilleros del Frente 5. Éramos los mismos que estuvimos en la masacre de Bojayá. Yo sabía que íbamos a pelear con las autodefensas, pero a mí me hicieron droga y estaba en Murindó curándome esta lesmaniasis - señala la cicatriz de su mano derecha-. Pero lo de La Resbalosa, él me contó que había recibido la orden de Samir para matarlos porque dos de ellos estaban en negociación con el ejército para salirse de la zona de San José de Apartadó. El me vino a contar como al año que ellos habían hecho el ajusticiamiento porque estaban con el Estado. Y los muchachos a veces contaban cómo fue que amarraron a la gente y luego le mocharon la cabeza”, le dijo la mujer a SEMANA.

El prisma a través del cual se mira esta realidad tiene muchos prejuicios y muchos estigmas. Por ejemplo, el tema del ejército -Nadie duda de que ha habido casos de tortura, incluso dentro de la misma institución militar -. Esta revista denunció el caso de las torturas y abusos sexuales a 21soldados del Batallón Patriotas de Honda, que le costó el cargo de comandante del ejército al general Reynaldo Castellanos. Pero si la versión de esta ex guerrillera es cierta, se estaría cometiendo una gran injusticia con el ejército en este caso. Y es que estigmatizar a los militares es muy fácil y más aún, cuando ésta comunidad de paz está divida entre quienes quieren presencia del Estado y quienes ven en el ejército a su peor enemigo.

Por lo menos esto último, ha sido el discurso de Brígida González en los últimos dos años. “Yo me he convertido en la piedra en el zapato para el presidente Alvaro Uribe”, dice la líder. A raíz de todo esto, la comunidad de paz parece ahora alejada de quienes la acompañaron en su momento. La Iglesia, ya no tiene relación alguna. La Defensoría también desconfía de algunas de sus actuaciones. Y el propio presidente Alvaro Uribe ha reiterado que “En esta comunidad hay gente buena, pero algunos de sus líderes, patrocinadores y defensores están seriamente señalados por personas de auxiliar a las FARC y de querer utilizar a la comunidad para proteger a esta organización terrorista”. No se sabe si el primer mandatario se refiere a doña Brígida González.

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