Martes, 17 de enero de 2017

| 2006/12/26 00:00

Las Farc cierran el año con un lamentable golpe al Ejército: 14 uniformados muertos en el Meta

La muerte de 12 soldados y dos suboficiales en el oriente del país se suma a otros golpes contundentes de las Farc este año.

General Mario Montoya, comandante del Ejército. A comienzos de diciembre, mataron a varios de sus hombres muy cerca de Tibú, en Norte de Santander. (Foto: Archivo SEMANA)

Hace exactamente un año, las Farc hicieron la misma jugada. En una vereda de Vistahermosa, departamento del Meta, emboscaron a la Brigada Móvil 12 del Ejército que escoltaba a erradicadores de coca en la zona. En esa oportunidad mataron a 25 militares. Hace tres días repitieron el ataque. Esta vez fue en el corregimiento La Julia, en La Uribe (Meta), donde mataron a 14 miembros de la Brigada Móvil 2 que, según el Ejército, iba tras el ‘Mono Jojoy’, uno de los hombres más buscados de las Farc.

De La Julia, el Ejército y en general todas las Fuerzas Militares decían que había sido prácticamente recuperada de las manos guerrilleras. Con el renovado Plan Patriota que ahora denominan Plan Victoria llegaron desde hace varios días a este lugar (conocido como el corazón de las Farc) para desterrar a la subversión e imponer la legalidad. El trabajo, desde luego, no es ni será fácil.

Este año, los golpes de las Farc contra la Fuerza Pública han sido contundentes y dicientes. El carro- bomba de la Escuela Superior de Guerra en Bogotá y la matazón de policías en Tierradentro (Córdoba), son una muestra de ello.

En una guerra irregular como la de Colombia la pérdida de policías y militares es una consecuencia obvia. También es cierto que las Farc, por muchas vías, han quedado debilitadas gracias a la perseguidora del Ejército, sobre todo en el sur del país, donde la Fuerza de Tarea Omega se ha concentrado en desvertebrar la estructura base de la guerrilla. Pero nada ha sido suficiente, a pesar de que este año han caído en combate, según el Ministerio de Defensa, 2.077 guerrilleros.

Colombia, a punto de comenzar el quinto año de Gobierno del presidente Álvaro Uribe, no ve aún la caída de un pez gordo del Secretariado gracias a los combates, y tampoco ha logrado doblegar a las Farc para que se sienten a la mesa a dialogar sobre un posible intercambio humanitario de secuestrados por prisioneros acusados de rebelión.

En la mañana de este martes, un oficial de alto rango del Ejército les decía a los familiares de los militares muertos que, a pesar del dolor que sentían por la pérdida de sus muchachos, debían sentirse orgullosos porque murieron por la Patria. Pero la realidad para los dolientes es otra. Ninguno entiende cómo en esta guerra, donde ni las Farc ni las Fuerzas Militares pueden cantar victoria todavía, se puede sentir orgullo por una muerte así, aunque hubieran frustrado el ataque contra una población en la víspera de Navidad.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Fredy Padilla de León, no descarta un mayor número de muertos, pues hay soldado desaparecido y varios heridos con delicado estado de salud. La orden fue enviar refuerzos a la zona para que por tierra y aire busquen (y ojalá encuentren) a los hombres que comanda ‘Jojoy’.

Ahora, madres, viudas y huérfanos en Tolima y Huila tendrán que enterrar a sus 14 militares muertos en medio de la resignación.

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