Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/09/11 00:00

Las Farc lanzan un violento ataque verbal al senador del Polo, Gustavo Petro

Las Farc logran fracturar al Polo. Tras las amenazas del grupo armado al senador Petro hubo una reunión para evaluar la situación. Lo insólito es que una gran mayoría de miembros del Comité Ejecutivo de ese partido no se ponen a favor de Petro. “Es díscolo”, le recrimina Jaime Dussan quien, además, asegura que “No estamos ni con las Farc, ni contra las Farc”.

Gustavo Petro, senador de la República; e Iván Márquez, miembro del grupo armado ilegal Farc.

El senador Gustavo Petro ha sido elegido por sus propios colegas durante dos veces consecutivas como el mejor congresista del país. Además de cumplir con rigor sus tareas legislativas se destaca por ser uno de los más lúcidos opositores del gobierno del presidente Uribe. En respuesta a eso, el Presidente ha cometido la terrible equivocación de llamarlo “terrorista vestido de civil”. Por si esto no fuera ya suficiente para su seguridad, en las últimas semanas las Farc han aumentado preocupantemente su nivel de agresión contra el parlamentario.

Primero fue ‘Raúl Reyes’, luego un editorial de Anncol –agencia de prensa que reproduce el pensamiento de las Farc– y ahora Iván Márquez, miembro del Secretariado de este grupo armado.

Históricamente las Farc han sido una constante amenaza contra las expresiones más humildes de la democracia: cientos de concejales, alcaldes y diputados de humildes regiones han sido asesinados o desplazados por este grupo armado. De hecho, desde que se puso en marcha el avance de la elección popular de alcaldes, este grupo ha sido su más violento enemigo. Lo sorprendente ahora es que la emprenda contra uno de los senadores más críticos del gobierno de Uribe, Presidente al que las Farc consideran su mayor enemigo.

En la carta abierta Márquez dice que “ tenemos recelo frente a personajes como Petro, a quien nunca le hemos escuchado el primer debate de cuestionamiento a las políticas de recolonización neoliberal del imperio”. Incluso el miembro de las Farc asevera que “ en abierto apoyo al Plan Patriota del South Command de Estados Unidos, dispara contra las Farc desde su fatua trinchera un desatinado francotirador, desmovilizado del M-19, de nombre Gustavo Petro”.

Márquez asegura que “luego de sus raros debates contra la narco-para-política en el Senado, en los que sospechosamente exculpaba al cabecilla de esa vergüenza nacional –el presidente Uribe– con consejitos de que depurara su entorno, ahora anuncia con bombos y platillos un debate contra las Farc, dizque para desenmascarar los nexos de los políticos con la guerrilla”.

El grupo ilegal armado pasa por alto que lo que llama “raros debates” se convirtieron en la columna vertebral de un destape que hoy tiene vinculados a 60 congresistas, entre ellos 15 en la cárcel. Como se recordará, durante el debate Petro recibió de parte de senadores como Álvaro García –sindicado de organizar y perpetrar masacres contra humildes campesinos– adjetivos similares a los que hoy le dan las Farc.

El senador Petro anunció que está preparando ahora un debate contra la llamada Farc-política porque, según él, los colombianos debemos rechazar cualquier apoyo de los violentos para organizarnos como sociedad. Sin embargo, Márquez hace una lectura particular de esta propuesta: “Por todos es sabido que la derecha neoliberal en el continente anda de capa caída, desprestigiada, y por eso se ha dado a la tarea de cooptar como comodines o testaferros a dirigentes oportunistas de izquierda para seguir gobernando a través de ellos, para seguir engañando y de paso desactivar y llenar de nuevas frustraciones el anhelo de cambio y de vida digna que mueve a los pueblos de nuestra América”.

Petro está empeñado en que el Polo condene cualquier acción armada de las Farc no sólo por considerarla antidemocrática sino sencillamente “estúpida”. De hecho, con el asesinato de los diputados en poder de las Farc el legislador exigió en la necesidad de solicitar una Misión de Observación de la Corte Penal Internacional (CPI) para que investigue y juzgue crímenes como los de los diputados, así “Uribe, las Farc, y otras minorías, temerosas de la justicia y de la verdad, se opongan a esta medida”.

A Petro lo tiene muy molesto, entre otros hechos, lo ocurrido con los diputados del Valle. “Seis años de política construida por las Farc alrededor de transformar en objeto de negociación unos seres humanos humildes no es ni revolucionario, ni democrático, ni popular; es un acto de degradación política. Es más, es un crimen de guerra”, afirmó el senador.

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