Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2006/09/14 00:00

Las mejores según Semana

Las mejores según Semana

1. Cóndores no entierran todos los días (1984) de Francisco Norden: la sobria adaptación de la novela de Álvarez Gardeazábal ha sobrevivido al paso del tiempo, tristemente, porque aún retrata esa guerra por el territorio que se vive en Colombia.

2. Confesión a Laura (1991) de Jaime Osorio: un improbable, delicado, divertido triángulo amoroso se dibuja por cuenta del encierro al que tantas personas se vieron obligadas durante el 9 de abril de 1948.

3. La gente de la universal (1994) de Felipe Aljure: el enloquecido cine de autor hizo su aparición, antes de la valiente La sombra del caminante, con este juego policíaco en clave de humor negro.

4. La estrategia del caracol (1993) de Sergio Cabrera: Técnicas de duelo sigue siendo, hasta hoy, la obra menos remendada de Cabrera, pero esta comedia, la película colombiana más taquillera de los últimos 20 años, sigue hipnotizando espectadores sin que puedan quejarse de sus trampas.

5. Milagro en Roma (1988) de Lisandro Duque: este pequeño relato, dirigido por el creador de Los niños invisibles, Visa USA y El escarabajo, convierte un argumento de Gabriel García Márquez en una obra irreprochable.

6. Agarrando pueblo (1977) de Carlos Mayolo y Luis Ospina: de Cali vendrían obras tan interesantes como Pura sangre, La mansión de Araucaima o A la salida nos vemos, pero este falso documental de 28 minutos, una parodia del miserabilismo del cine latinoamericano, es la más contundente de las críticas de sus dos autores a una sociedad que más tarde los llevaría por los caminos de lo 'gótico tropical'. ?

7. Tiempo de morir (1985) de Jorge Alí Triana: no sería la última vez que se jugara con los géneros clásicos (vendrían la biografía María Cano, la policíaca La historia del baúl rosado y la terrorífica Al final del espectro), pero esta historia de venganza introduce la idea de que el género que más se le sirve a la realidad colombiana es el cine de vaqueros.

8. La trilogía de Medellín (1990, 1999, 2005) de Víctor Gaviria: sin los escalofriantes retratos que Gaviria hizo en Rodrigo D: no futuro, La vendedora de Rosas y Sumas y restas jamás se habría visto la gravedad del tema del sicariato y el narcotráfico. Y no habrían existido coproducciones como María llena eres de gracia, La virgen de los sicarios y Rosario Tijeras.

9. El embajador de la India (1986) de Mario Ribero: el cine del país está lleno de comedias desfachatadas que se ríen con cariño de la tendencia colombiana al rebusque (están El taxista millonario, La pena máxima y Soñar no cuesta nada), y sin embargo es esta, inspirada en un inverosímil caso real, la que mejor describe la credulidad, el arribismo y la astucia que definen a los colombianos.

10. El río de las tumbas (1964) de Julio Luzardo: no sólo es un pretexto para revisar el cine colombiano sobre la violencia, desde Caín hasta La primera noche, sino un catálogo de los grandes talentos (aparecen Pepe Sánchez, Santiago García, Carlos José Reyes) a los que Colombia les debe el buen teatro, la buena televisión y el buen cine.

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