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| 5/16/2004 12:00:00 AM

Las nuevas normas del conflicto

Las venganzas personales se están convirtiendo en una de las principales causas para que los colombianos decidan reclutarse en los grupos armados. En muchos casos ha quedado atrás el deseo ideológico que animaba a enrolarse. Estas son algunas de las conclusiones de la Investigación sobre el Reclutamiento a los grupos armados en Colombia realizada en conjunto por el Iepri y el London School of Economics.

Algunos apartes del informe evaluados en un artículo de la revista SEMANA y el Semanario El Espectador ya han generado reacciones. 'Gabino', comandante del Ejército de Liberación Nacional dijo que esta investigación sólo falseó la realidad de la guerrilla y los muestra como un grupo de mercenarios.

Con el ánimo de aclarar estas aseveraciones Francisco Gutiérrez decidió hacer una exposición de sus planteamientos en esta edición de Semana.com. Sus afirmaciones son sólo un abrebocas de lo que se presentará el miércoles 12 de mayo a las 8 de la mañana en el Auditorio de la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, durante el Foro 'Las políticas del conflicto colombiano: hacia una redefinición'. En este espacio se mostrarán las tendencias encontradas dentro del Proyecto 'guerra, democracia y globalización' que llevan en conjunto el Iepri y el London School of Economics. James Putzel, director del Centro de Estudios para el Desarrollo del London School of Economics, Elizabeth Wood, de la Universidad de Nueva York e investigadores nacionales tratarán de aclarar por qué la gente entra a los grupos ilegales y evaluarán si las políticas de seguridad del Estado colombiano son las adecuadas para nuestro conflicto.

Aclaraciones de esta investigación

Francisco Gutiérrez*

En relación con unas declaraciones dadas por 'Gabino', comandante del ELN, debo hacer algunas aclaraciones. Ante todo, asumo la responsabilidad por el análisis del reclutamiento de los grupos armados ilegales en Colombia. La tónica general de aquellas declaraciones consiste en:

a. Aseverar que pinto a la guerrilla en general y al ELN en particular como un grupo de mercenarios.
b. Plantear que falseo la realidad para atacar a la guerrilla.

La intención del análisis fue pintar un cuadro desapasionado de las prácticas de reclutamiento de los grupos armados ilegales, y sus contrastes. Y de hecho los resultados van en la dirección contraria de lo que sugieren las declaraciones. Aclaro por lo tanto:

a. Precisamente una de las conclusiones más contundentes del estudio sistemático del sistema de incentivos ofrecido por cada organización armada que actúa en Colombia (toda organización se construye sobre un sistema de incentivos) es que las guerrillas no son grupos de mercenarios. Sus incentivos son diferentes al enriquecimiento material. Eso se explica con mucho detalle, tanto en los resultados de investigación como en los artículos de divulgación. Estos últimos han sido completamente inequívocos en este particular. Remito tanto al texto que salió en la revista Semana como al artículo publicado en El Espectador -firmado por mí- el 25 de abril pasado ('El discreto encanto de Collier').
b. Tal resultado es muy importante analíticamente, puesto que una de las teorías en boga sobre los grupos rebeldes es que están buscando enriquecerse a través de la guerra. Eso es precisamente lo que han propuesto Paul Collier y sus seguidores, cuyas tesis han tenido una amplia difusión tanto en el país como en el extranjero. Mi análisis de los sistemas de reclutamiento e incentivos muestra de manera (creo que contundente) que tal teoría es falsa.
c. Eso no quiere decir que no haya pagos ocasionales, por ejemplo viáticos cuando se hacen operaciones urbanas. La regla es el no pago, pero a veces hay excepciones. Las descripciones deben ser completas y meticulosas.
d. Diversas publicaciones serias -por ejemplo la de Human Rights Watch sobre niños combatientes- confirman que hay algún grado de reclutamiento coercitivo, y que esto constituye un porcentaje no insignificante -pero tampoco mayoritario- de las fuerzas insurgentes.

Una investigación idealmente tiene que consultar distintas fuentes, y después confrontarlas. A nadie debería sorprender que la investigación independiente llegue a conclusiones que divergen de la representación que los líderes de una organización tienen de sí mismos. La visión sobre el reclutamiento de las guerrillas que parece emerger de diversas fuentes es:

a. Claramente se trata de fuerzas no asalariadas, aunque algunos miembros reciben viáticos, por ejemplo, cuando hacen operaciones urbanas.
b. Teóricamente, la militancia es de por vida (una condición que es mucho más rigurosa en las Farc que en el ELN).
c. Hay un grado de coerción, que varía dependiendo del grupo y la región.

Eso es lo que he dicho, y de ahí he sacado algunas conclusiones. Las declaraciones del dirigente del ELN confirman a. y b. Que existan diferencias en punto a c. es natural.
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