Martes, 24 de enero de 2017

| 2007/01/26 00:00

Las puertas de la escritura

ARCADIA estuvo con la escritora española Soldedad Puértolas en Cartagena para hablar sobre lo que mejor sabe hacer: escribir sobre las intimidades más recónditas del ser humano.

Soledad Puértolas, una simpática española que se dedica a escribir cuentos y novelas. Participó este jueves en uno de los eventos del Hay Festival. (Foto: Juan Carlos Sierra- SEMANA)

Soledad Puértolas afirma que no está dotada para escribir sobre la vida externa. El periodismo, en sus palabras, exige una capacidad de observación que se le escapa y por eso ha concentrado su atención en el mundo interior de los personajes que construye.
Esta cuentista y novelista española nació en Zaragoza, en 1947. Cursó estudios políticos en Madrid, pero por dificultades políticas no pudo continuar; luego se trasladó a Bilbao para estudiar economía, carrera que tampoco terminó. “Por fortuna para mí, lo que se impuso en mi vida fue la literatura y luego en ella, lo que verdaderamente me gusta”.

En su conversación de ayer con Luz Mary Giraldo, Puértolas expuso aquello que la obsesiona y que es lo que se impuesto en sus libros: la vida íntima. “¿Qué haces tú a las cuatro de la tarde? Me preguntó un amigo una vez. Y esa me parece que es la pregunta. Porque es lo que nos sucede a todos. ¿Qué hace la gente corriente a esa hora? ¿Qué hacemos todos?”

Puértolas afirma que su estilo es la honestidad, y en sus libros este estilo lo cubre todo de un carácter sugerente. Invita a sus lectores a entrar en un juego en el que les propone que hagan suyas sus novelas. “Me interesa la apertura, encontrar esa especie de sello de inquietud personal que todos llevamos. Todavía no conozco a una persona corriente, yo misma no lo soy, y es por eso que la incapacidad que tengo para manejarme en la vida exterior se convierte en tema. Lo que sucede en el mundo y lo que me sucede a mí son cosas muy difíciles de explicar y aunque finalmente no me interesa explicarlas, porque no busco una literatura que lo explique todo, sí es lo que me interesa explorar”.

Una novela da paso a otra

Con su novela Historia de un abrigo, Puértolas ha dejado abierta una puerta más. “En mi literatura todo parte siempre del libro anterior. Cada libro me deja ideas que quiero desarrollar y las uso para iniciar uno nuevo. Cada libro es una respuesta. Por ejemplo, antes de Historia de un abrigo, en Con mi madre, había trabajado a fondo en el tema de la ausencia, lo que sucede cuando los seres queridos parten. Al terminarla sentí la necesidad de poblar mi panorama con muchos personajes”.

De ahí se desprendió Historia de un abrigo, en la que una mujer que busca el abrigo de astracán de su madre abre paso a otros personajes y otras historias que se cruzan, dispuestas en forma de quince capítulos como cuentos que su pueden leer independientes o como un todo. “Soy cuentista, y ese entusiasmo por el cuento es lo que seguramente me llevó a construir una novela con una estructura como esta”.

Puértolas es blanca, muy blanca, y ayer parecía tener frío dentro del Salón Rey del Claustro Santa Domingo. El público, conformado principalmente por mujeres, le preguntó sobre la poesía, sobre su generación, sobre otros escritores y sobre su rutina de trabajo. “Tengo dos perros –dijo- una perra labradora fea y cariñosa y un perro guapo. Entre ellos se me pasa la mañana y escribo de diez a dos, tomo una cerveza, o café. Escucho jazz y música clásica por la radio, aunque me aburre que siempre hacen sonar a los mismos tres o cuatro por la emisora Radio Tres”.

Cuatro preguntas

¿En qué está trabajando?
Actualmente pretendo reaccionar ante lo que fue Historia de un abrigo. Allí un conjunto de historias y de personajes diferentes alcanzan una unidad. Ahora busco fragmentar a un personaje, porque la vida de todos nosotros se compone de fragmentos. No sé cuándo podré alcanzarlo.

¿Tiene algo que ver con aquello que mencionó sobre la ausencia de linealidad en el tiempo?
Claro, precisamente el tiempo no es lineal, se compone de recuerdos que te sacan del momento que vives. No hay orden en la aparente sucesión lineal de los días.

¿Cómo es su relación con la escritura?
Es tal vez la relación más sana que tengo. Sana para mí, claro. No pienso en este momento en los resultados de mi escritura, pero sí se que me relaciono con el mundo a través de ella. No lo sé hacer de otra manera.

¿Y su relación con el éxito?
Tengo un estatus que es muy cómodo. No soy una escritora de best seller, no tengo el peso de grandes tiradas de libros, ni de campañas publicitarias. Entonces no veo el éxito: estoy apartada de él. Viajo debido a mi trabajo, sí, pero puedo conocer los lugares sin tener la presión de alguien famoso.
 
(*) Revista Arcadia

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