Viernes, 20 de enero de 2017

| 2003/01/12 00:00

Lo bueno, lo malo y lo feo de la inflación en 2003

El que la inflación de 2003 se haya situado casi un punto por encima de la meta no puede ser catalogado como un fracaso del Ejecutivo. Pero tampoco como un éxito. El asunto es tan complejo, que el Banco de la República no puede apresurarse a tomar decisiones que afecten el devenir de la economía colombiana. Análisis de Corredores Asociados.

Lo bueno: El resultado de la inflación en 2003 es positivo teniendo en cuenta que para los últimos 13 años la inflación ha presentado una tendencia a la baja desde 32,37 por ciento en diciembre de 1990 hasta alcanzar niveles de 5,65 por ciento anual en abril de 2002. Si se analiza el comportamiento de 2003 puntualmente, hacia principios de año existía el temor de que la inflación rompiera la tendencia decreciente que había marcado desde finales de 1998. Esto, debido en gran parte a los efectos inflacionarios que produjo la devaluación del peso frente al dólar sobre el nivel general de precios hacia finales de 2002 e inicios de 2003: i) Catapultó el crecimiento de los precios hasta un 6,99 por ciento, hecho que impidió que el Banco de la República cumpliera la meta de inflación del año ii) activó los mecanismos de intervención del Banco de la República con un incremento de 200 puntos básicos en las tasas de interés de los repos y mediante la convocatoria de opciones "call" por US$1.000 millones a ejercerse entre marzo y diciembre y iii) disparó las expectativas inflacionarias de los agentes hasta el punto en que sus pronósticos llegaron a bordear el 7,5 por ciento. La historia reciente es otra, teniendo en cuenta que el efecto inflacionario de la devaluación (pass trough) se redujo significativamente por la revaluación de la tasa de cambio y también porque las expectativas de los agentes (uno de los componentes que generan presión sobre los precios de los contratos) también logró reducirse en más de 100 puntos básicos hacia agosto de 2003. Si se analiza el resultado puntual de diciembre, no es preocupante la variación mensual de 0,61 por ciento, no obstante que fue superior en 21puntos base al promedio de las variaciones de este mes para los últimos 4 años. Este resultado, superior a lo esperado por el promedio de los analistas (0,31 por ciento), se presentó debido a factores circunstanciales relacionados con fuertes incrementos en los precios de los alimentos, causados por adversidades del clima y del paro de transportadores. También debe resaltarse que la inflación de 2003 fue la más baja para el cierre del año desde 1962, año en el que la inflación en diciembre fue del 6,30 por ciento y que también fue inferior a la inflación presentada en 2002 en 50 puntos base. Y quizás lo más importante es que el descenso de la inflación se dio en un contexto de un repunte en el crecimiento económico y de una reducción simultánea en la tasa de desempleo. Lo malo: En 2003 el Banco de la República no cumplió la meta de inflación establecida según su modelo de inflación objetivo. La inflación básica, que está compuesta por los precios de la vivienda, vestuario, salud, educación, cultura, diversión y esparcimiento, transporte y comunicaciones y gastos varios, es decir, aquella que no contempla los precios de los alimentos, se mantiene estable en niveles del 7 por ciento, cuando en diciembre de 2002 fue del 5,35 por ciento y en diciembre del 2001, de 6,48 por ciento. En 2003 el componente que presentó una mayor presión sobre los precios fue el de transporte, con una variación anual de 11,66 por ciento. La tendencia alcista que presentó en el año desde una variación de 8,35 por ciento en enero continuará ejerciendo presión sobre el nivel general de precios debido al desmonte de subsidios de la gasolina y el Acpm programado por el gobierno. Adicionalmente, no solo el transporte sino también los precios de la vivienda han presentado variaciones anuales que cambiaron de tendencia para el segundo semestre del año. El promedio del primer semestre de la variación de precios de este subgrupo fue de 5,44 por ciento, mientras que para el segundo fue de 6,03 por ciento, superior en 53 puntos base a la meta fijada por el emisor. Para 2003 los subgrupos que presentan incrementos frente a la inflación de 2002 son alimentos (5,31 por ciento en el 2003), vivienda (6,26 por ciento), vestuario (1,48 por ciento), transporte y comunicaciones (11,66 por ciento), de los cuales vivienda y transporte y comunicaciones superan los niveles de la meta fijada por el emisor, lo que preocupa en términos del anhelado descenso de la inflación básica. De otro lado, un aspecto negativo es que según las proyecciones para 2004 realizadas por Corredores Asociados, la inflación no tenderá a reducirse sino a estabilizarse en niveles promedio de 6,26 por ciento con variaciones que oscilan entre 5,91 por ciento y 6,53 por ciento en el año, para cerrar en diciembre de 2004 en 6,14 por ciento. Lo feo: Teniendo en cuenta lo anotado respecto a la inflación básica y a las proyecciones para 2004, lo feo resulta ser el descontento del Banco de la República por el incumplimiento de la meta en 2003 y la posibilidad que existiría de que la autoridad monetaria se anticipe con un incremento de tasas de referencia de los repos en 50 puntos base, lo que dejaría la de los repos expansivos en 7,75 por ciento efectivo anual y la de los repos en reversa en 6,75 por ciento efectivo anual. A pesar de que este incremento en las tasas no sería excesivamente nocivo para la economía, sí incentivaría aún más la entrada de capitales con una consecuente mayor revaluación del peso.

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