Viernes, 20 de enero de 2017

| 2003/09/15 00:00

Los caleños responden

El turno para responder el cuestionario de Semana.com fue para los candidatos a la Alcadía de Cali, Miguel Yusty, Apolinar Salcedo, Francisco Hernández, Francisco Lloreda, Gustavo de Roux y Juan Manuel Pulido, quienes hablaron sobre sus propuestas frente a los temas de seguridad, inversión social, salud, educación y desplazamiento. Lea además un análisis del foro 'Elige bien', realizado la semana pasada y organizado por SEMANA y la Cámara de Comercio de Cali.

FORO

Cali elige bien

Por: Fabio Poasada*

Con la presencia de los ocho candidatos a la alcaldía de Cali, un auditorio de 350 personas y la más amplia audiencia que acompañó la transmisión por televisión se llevó a cabo el pasado viernes 12 de septiembre el foro: "Elige Bien" promovido por la Cámara de Comercio y Foros Semana, en asocio con El País, Caracol Radio, Telepacífico, tres noticieros regionales y Asocámaras.

Si algo estaba claro, aun antes de iniciar el foro, es que la situación por la que atraviesa la ciudad en materia social, financiera, de seguridad y desarrollo es bastante crítica. De ahí que el objetivo principal de esta campaña sea brindarles a los caleños un espacio serio y masivo donde conozcan las propuestas de los aspirantes al primer cargo del municipio para que de esta forma puedan ejercer un voto razonado el próximo 26 de octubre. En la opinión general de los asistentes al evento destacamos la importancia que tiene escoger al candidato que demuestre mayor comprensión sobre los problemas de la ciudad y plantée las mejores alternativas para solucionar cada uno. A toda esa expectativa se suma la necesidad sentida de la gente por ubicar un candidato que represente con amplitud cualidades que se extrañan desde hace tiempo en la administración pública caleña como la honestidad, la transparencia y las buenas prácticas gerenciales.

Radiografía de una sociedad

La importancia del foro fue reconocida también por los ocho candidatos quienes muy puntuales estuvieron en sus puestos: Miguel Yusty, Apolinar Salcedo, Alejandro Baena, Gustavo de Roux, Francisco Lloreda, Juan Manuel Pulido, Francisco Hernández y Haumer Vargas ocuparon sus asientos en la mesa principal dándole comienzo al foro y a la transmisión televisiva.

Si bien es cierto que el marco del foro no podía ser mejor también hay que decir que los ánimos entre las barras de los candidatos estaban caldeados. Sobre todo las barras que apoyan a los candidatos Apolinar Salcedo y Francisco Lloreda, quienes según las encuestas de opinión lideran la intención de voto de los caleños. Pero es precisamente por los resultados inverosímiles que han arrojado las múltiples encuestas en Cali, oscilando siempre entre un empate técnico o el supuesto liderazgo del uno sobre el otro con una distancia grande, que las barras estaban calientes. La consecuencia clara de esta variación constante de las encuestas es que, de dientes para afuera, nadie crea en ellas aunque los seguidores fervientes de cada campaña se mortifican con la aparición de cada una de ellas.

Tal vez por eso lo primero que se rompió dentro del protocolo fue la condición que se le impuso al público asistente de no dar muestras a favor ni en contra de ningún candidato. A pesar de los esfuerzos de la reconocida presentadora, Patricia Villegas, por contener estas manifestaciones y exabruptos, ellos se hicieron presentes desde el principio y hasta el final del foro. La pelea por ver quién aplaudía más a su candidato que dieron las barras de Kiko y Polo, como les dicen cariñosamente a Francisco Lloreda y Apolinar Salcedo, contrastó con el buen comportamiento y la sobriedad que mantuvieron estos dos candidatos.

Pero esa lucha entre las barras vivida en medio del foro da cuenta de una división profunda que existe y se agrava en la sociedad caleña durante los últimos años. Cali es una ciudad dividida entre la urbe tradicional por un lado, y el Distrito de Aguablanca y la zona de ladera, por el otro. Esa división es clara desde las pasadas elecciones para la Alcaldía cuando el voto de las maquinarias clientelistas y las propuestas populistas le ganaron por ostensible margen al voto de opinión. Aunque esto no es tan blanco y negro porque para ser fieles a la realidad política que vive Cali la mayoría de los candidatos buscan arañar votos en ambas franjas, la de opinión y la clientelista. A pesar de que la problemática de Cali es muchísimo más compleja y requiere un análisis a fondo esta división de vieja data, que permanece y se quiere eternizar en este nuevo siglo, aparece como el punto de partida del caudal de problemas y podría estar en el centro estructural de las causas.

Además, después de los esfuerzos que han realizado tanto el sector fundacional, así como el municipio y la empresa privada por menguar la división existente en la ciudad, la fragmentación de la sociedad caleña expresa la incapacidad que han tenido sus gobernantes, sus empresarios y sus habitantes en general por conciliar y tender puentes entre las clases sociales cada vez más concentradas en los extremos de la pobreza y la riqueza. Esta es entonces la primera conclusión seria del foro: Cali está dividida y esa situación genera desconfianza y temor en cada sector social que lucha por llevar al poder el candidato que lo representa mejor.

Entonces, si hubiera que valorar las respuestas y actuaciones de estos dos candidatos, Polo y Kiko, habría que reconocer que volvieron a empatar. Ambos demostraron conocimiento y preparación para enfrentar temas inaplazables para la ciudad como lo son: Emcali, la disposición final de residuos, la inseguridad, la falta de empleo, la vivienda, la educación y la salud, entre otros. Aunque se les vio tensos en algunos pasajes del foro estuvieron sobrios y concretos a la hora de comentar sus propuestas de gobierno.

Sin voz en el medio

Por otro lado la polarización que se está dando en esta campaña para la Alcaldía tiene a los demás candidatos sumidos en el drama de no encontrar acompañamiento ni eco para sus propuestas. Su voz no se escucha por los medios masivos y la atención del electorado se concentra en ver cómo se resuelve la lucha entre los punteros. El foro para ellos fue una gran oportunidad y no faltaron los reconocimientos en este sentido.

A estos seis hombres debe reconocerles la ciudadanía caleña el valor civil y la buena voluntad por lanzarse en una campaña solitaria y heroica creyendo que sus propuestas pueden ser alternativas para sacar adelante la ciudad. Para muchos de los asistentes y los televidentes fue una sorpresa agradable escuchar los planteamientos serios y contundentes de Gustavo de Roux: un candidato muy bien preparado en los temas más difíciles de la ciudad pero que desde las pasadas elecciones, en las que también puso su nombre a consideración, no consiguió el favor del electorado. Tal vez porque en las encuestas siempre se ha mantenido en el tercer lugar estuvo más relajado y pudo mostrar su gran sentido del humor cuando contó, como introducción a su respuesta sobre seguridad, la anécdota de un campesino colombiano al que un periodista le pidió su opinión sobre la pena de muerte, a lo cual el campesino contestó: deberían abolirla.

Gustavo de Roux es sin lugar a dudas el más beneficiado con su presentación durante el foro. Aunque las barras no eran propias comenzaron a aplaudirlo después de su primera respuesta y de acuerdo con lo manifestado por el público asistente se ganó su confianza.

Para Alejandro Baena, Francisco Hernández y Juan Manuel Pulido el foro también fue una buena oportunidad para darse a conocer masivamente. Los dos primeros estuvieron muy acertados en la mayoría de sus respuestas pero pecaron en algunas de ellas porque no alcanzaron a desarrollar bien el tema. Pulido sufrió mucho por el tiempo para responder y de todos los candidatos fue al que más veces le sonó el timbre antes de terminar sus intervenciones. Además, descargó contra el diario El País, señalando directamente a su director Eduardo Fernández de Soto, una diatriba porque según él han sacado información de sus actuaciones en campaña que no corresponde a la realidad y se amparó en el derecho a la réplica ya que no han querido publicarle una carta aclaratoria.

Miguel Yusty y Haumer Vargas no aprovecharon la gran oportunidad que era el foro para ellos por diferentes motivos. Yusty sorprendió porque de todos los candidatos fue el que más utilizó el estigmatizado tono de voz del político tradicional y además su discurso estuvo demasiado elaborado con tendencia al academicismo y el lenguaje técnico. La gente no le pudo entender bien cuál es su verdadera posición frente a los temas importantes.

Haumer Vargas reconoció desde un principio que él no estaba preparado como sus contendores en el manejo político de su discurso y que debido a su humilde procedencia haría lo que mejor que pudiera por responder cada interrogante. Eso se le abona, además del típico señalamiento de no tener presencia en los medios ni en las encuestas. Pero lo que desubicó a la gente por completo fueron sus novedosas y temerarias propuestas sobre el manejo del medio ambiente. Ya que sugirió la idea de sembrar 5.000 árboles frutales en los cerros tutelares para conseguir con estos canalizar el viento y refrescar la ciudad, además habló de construir un teleférico hacia esos mismos cerros para atraer el turismo de regreso a Cali y propuso, por último, que durante su gobierno institucionalizaría un pito universal para los carros en la ciudad que sonará, según él, muy bajito logrando con esta medida erradicar la contaminación auditiva de las calles.

La segunda conclusión del foro testimonia como debido a la polarización de la intención de voto de los caleños algunos candidatos, que representan una tercera opción válida para regir los destinos de la ciudad, se quedan cada vez con menos voz y participación. Además, es dramático que por este motivo el electorado caleño no tome un espacio para analizar críticamente otras propuestas de gobierno. En ese sentido el foro cumple su cometido como espacio de información para el ciudadano pero será la historia la que indique cómo utilizaron los caleños está herramienta democrática.

El futuro es esto

Para quien asistió o miró el foro por televisión despegado del creciente fervor y la polarización política que crece en el ambiente de la ciudad surge un interrogante capital: ¿Por qué no pueden los ocho candidatos a la Alcaldía de Cali, una ciudad que definitivamente necesita el equipo de gobierno que la saqué adelante, unir sus voluntades, las bondades de sus propuestas de gobierno y si verdaderamente están preocupados y dolidos por la situación de su ciudad, conseguir que más allá de quien sea el que se posesione como alcalde el primero de enero de 2004, todos se comprometan por ese futuro ideal y tan anhelado comenzando a derrotar la división en que se encuentran? Porque hasta ahora el futuro es esto.

*Corresponsal de SEMANA en Cali




¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.