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| 2/12/2006 12:00:00 AM

Los grupos armados como burocracias

Elkin Velásquez, a propósito del libro 'Burocracias Armadas', explica cuáles son las debilidades y las fortalezas internas de las Farc, el Eln y las AUC, y propone avenidas para buscar negociaciones con cada grupo.

Fue presentado recientemente el libro de Fernando Cubides sobre 'Burocracias Armadas' en Colombia. El investigador de la Universidad Nacional hace una excelente síntesis de las características de las Farc, el ELN, las AUC y de las Fuerzas Armadas. Se trata de un análisis, con referente histórico importante, desde una perspectiva desapasionada (la de la sociología de las organizaciones), lo que desde el inicio lo convierte en un valioso documento no sólo para los conflictólogos, sino para los decisores.

El análisis explica rasgos organizacionales y de las estrategias características de los grupos armados, que conducen a asemejarlas a burocracias (en el sentido racional del término).

Las farc, presas de su propia inercia de crecimiento

El intento de pasar de una guerra de guerrillas a una guerra de movimientos ha implicado para las Farc un aumento considerable de frentes y de combatientes, con una contracara: la mayor flexibilidad en la iniciativa operacional en los comandantes de frente. Esta organización ha privilegiado en los últimos años una centralización de recursos, doctrinas y objetivos y ha desconcentrado la operación y la táctica, no solamente para el combate, sino para las actividades conexas: la relación con la población, la obtención de recursos, etc.

De esta situación se desprende, paradójicamente, la encrucijada de las Farc: ¿cómo establecer una organización que combine crecimiento con control de sus frentes?
Dado que en los mandos medios se encuentra la clave de la operación actual de las Farc: ¿Cuál es la alternativa que deben imaginarse el Estado y la sociedad civil, para ofrecer a bases y mandos medios de esta vieja guerrilla, en un futuro proceso de paz? En cualquier caso, la política de reinserción actual no parecería ser la acertada, sino todo lo contrario.

Adicionalmente, este esquema de organización de esta guerrilla pareciera alimentar el dilema del prisionero: la imposibilidad de que las Farc ganen la guerra, lo que se suma a la imposibilidad demostrada hasta ahora por el Estado de dominar militarmente, de manera sostenible, todo el territorio (a diferencia de lo preconizado por Alfredo Rangel como asesor del Gobierno Uribe en sus inicios).

La estrategia actual, sustentada en sólo acción militar, más un componente importante de comunicación gubernamental, es necesariamente susceptible de modificaciones. Una nueva visión que debería sustentar la estrategia es una combinación de todas las formas de Estado en el territorio. Es decir, la presencia militar, a la que se debe sumar la de los aparatos de justicia, social y económico del Estado.

La pobreza del ELN, su mayor fortaleza

En cuanto al ELN, guerrilla que no tomó parte preponderante de una nueva economía de la guerra en Colombia sustentada en el gramaje y en el narcotráfico, ha sufrido en su estructura los efectos del crecimiento inusitado de los otros dos grupos ilegalmente en armas. También, la acción de la Fuerza Pública ha minado su mayor potencialidad: la imbricación social y política en los territorios en los que ha actuado.

Su mayor debilidad para la guerra de grandes recursos acaso se pueda convertir en su mayor fortaleza para un eventual proceso de reincorporación a la democracia electoral: su estrategia de "parecerse a la comunidad y al territorio" puede permitir un proceso de negociación sustentado en el conocimiento real de una problemática social y económica de unas porciones específicas del territorio colombiano. El Comando Central puede tener allí una oportunidad. Depende del Gobierno Nacional pasar de la caña a la realidad.

El marketing político de las AUC

Otro punto interesante del análisis de Cubides, para el caso de las AUC, aparece al referirse a la estrategia de marketing político de esta organización. En efecto, la estrategia más importante de las AUC ha sido la imaginada por Carlos Castaño: asumir un discurso político, comunicar políticamente, enviar mensajes políticos, todos destinados a satisfacer lo que la opinión pública quiere oír. Tal vez la obsesión de Castaño por la política lo llevó a dotarse de la asesoría necesaria en ese campo, cuyo éxito además encontró en el gobierno de Uribe una caja de resonancia.

Sin embargo, si el marketing político es el fuerte de esta organización, aún hoy en plena negociación con Uribe, la cohesión de su estructura, de su pensamiento, de su actuación, no es precisamente el elemento más sobresaliente. Y he aquí uno de los elementos clave que determina las debilidades que sigue revelando este proceso.

Posibles salidas

Un elemento transversal aparece al mirar estas tres burocracias armadas: el territorio ha sido determinante en el desarrollo de sus estructuras organizacionales. Estructuras y estrategias dependen en mucho, tanto de las dinámicas sociales, políticas y económicas del territorio, como de la fase en la que se encuentre el grupo en ese territorio: simbiosis con la población, consolidación del dominio o depredación económica y social en las fases de expansión.

Si el conflicto colombiano es diferente de un territorio a otro, no es ilógico plantear que un futuro proceso de negociación política no debe desestimar la componente regional; al contrario, negociaciones regionales son necesarias y posibles. He ahí uno de los problemas de la negociación de la Administración Pastrana.

Cabe finalmente, así sea para el futuro, la reflexión sobre la racionalidad y los imaginarios de la negociación. La negociación entre una racionalidad política y de combatiente, propia del alzado en armas o del paramilitar, frente a una racionalidad exclusivamente política, presenta si no desequilibrios, al menos la posibilidad alta de desencuentros. ¿No será que en los procesos de negociación debe aparecer, del lado del Estado, la racionalidad militar? Militares en retiro podrían perfectamente participar y contribuir de manera importante en los futuros equipos negociadores del Estado y la sociedad civil.

*Investigador Universidad Externado y consultor

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