Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/11/02 00:00

Los intensos aguaceros que caen en todo el país han dejado 13 personas muertas y más de 100.000 damnificados

Según el Sistema Nacional de Emergencias, hay 120.000 damnificados en 62 municipios del país. Los daños más severos se registran en la zona Caribe. Entre tanto, en México se vive una emergencia nacional por las inundaciones.

Los intensos aguaceros que caen en todo el país han dejado 13 personas muertas y más de 100.000 damnificados

Los muertos por las lluvias en el último mes en Colombia llegaron a 13. Las autoridades prevén que la cifra puede aumentar dramáticamente porque los aguaceros se prolongarán durante varias semanas y con mayor intensidad. El invierno que azota al país han provocado, además, inundaciones, el desbordamiento de ríos y derrumbes de laderas y la destrucción de 340 casas. La Dirección de Atención y Prevención de Desastres (DAPD) emitió un comunicado el viernes que también detalla que hay una persona desaparecida y 21 heridos por las lluvias.

El presidente Álvaro Uribe recorrió en las últimas horas varias de las zonas afectadas y pidió a las instituciones del gobierno desplegar esfuerzos para atender a las víctimas. El subdirector de la Cruz Roja Colombiana Carlos Iván Márquez informó que actualmente “tenemos afectados 400 municipios (de un total de 1.100)... en 29 departamentos del país, pero las mayores dificultades se presentan en los departamentos de la costa norte”, como Magdalena, La Guajira, Atlántico y Bolívar.

Pero también hay emergencias en Antioquia, Caldas y Risaralda, que conforman la zona cafetera, en el montañoso centro del país y Chocó en el litoral Pacífico.

Las pérdidas de cultivos y hatos ganaderos aún no han sido cuantificadas, aunque el Ministerio de Agricultura informó que dispuso de 7,5 millones de dólares para entregar a los afectados.

Según Márquez, aparte de las viviendas destruidas, otras 4.000 sufrieron daños y sus habitantes debieron acudir a albergues temporales. Importantes carreteras están cerradas por derrumbes, como la que conduce de Cali. En Bogotá se han presentado numerosos y prolongados trancones.

También en México

Pero si la situación en Colombia es angustiosa en México es extremadamente dolorosa. Las autoridades intentan rescatar y evacuar a miles de familias que aún permanecen varadas en el estado de Tabasco, azotado por severas lluvias que desbordaron ríos, inundaron el 80 por ciento del territorio y han afectado a casi un millón de personas.
 
El agua potable comienza a escasear y las autoridades sanitarias han advertido de posibles brotes de enfermedades, mientras miles de habitantes tratan de salir de Tabasco y buscar refugio en estados vecinos.

El gobernador de esta región mexicana Andrés Granier informó que los afectados podrían ascender a casi un millón de los poco más de dos millones de habitantes y que los cultivos habrían sido destruidos prácticamente en su totalidad.

Se ha reportado que 300.000 personas seguían atrapadas en sus viviendas. Tabasco, con amplias zonas selváticas y cruzado por muchos ríos, está situado a unos 655 kilómetros al este de la capital mexicana.

El gobierno estatal ha reportado que varios accesos por tierra se encuentran bloqueados. Las autoridades intentan llevar la mayor ayuda posible por el Golfo de México y vía aérea.

Una catástrofe
 
“Esta no es sólo la peor catástrofe natural en la historia del estado, sino me atrevo a asegurar, una de las peores, por lo menos en la histórica reciente del país”, dijo el viernes el presidente de México Felipe Calderón durante una reunión de evaluación en Villahermosa, la capital del estado, y una de las localidades más afectadas.

El secretario de gobierno de Tabasco, Humberto Mayans, advirtió que la situación en el estado presenta “un altísimo riesgo para la estabilidad social”, mientras Calderón llamó a sus habitantes a no perder la calma y les aseguró que tendrán toda la ayuda que necesiten.

El mandatario instruyó a las fuerzas armadas y a la policía federal a preservar el orden y evitar actos de pillaje. También pidió la solidaridad de las aerolíneas comerciales mexicanas para que contribuyan con sus aviones a que llegue la ayuda a Tabasco, pero también para que puedan salir las familias de ese estado.
 
“Una vez pasada la situación crítica... vamos a reconstruir Tabasco cueste lo que cueste”, dijo Calderón, un día después de que su secretario de Gobernación, Francisco Ramírez, señalara que el desastre rebasó a todas las autoridades.

Debido a la gravedad de la situación, Calderón canceló una gira que tenía prevista a partir del martes por Panamá, Colombia y Perú, aunque aún tiene previsto asistir a la Cumbre Iberoamericana que se realizará en Chile del 8 al 10 de noviembre.

El agua lo cubre todo
 
Villahermosa es una de las localidades más afectadas con el agua corriendo por varias de sus calles que en algunas zonas llega a cubrir casas de dos niveles.

Militares, marinos y socorristas buscan llegar con lanchas y helicópteros a viviendas donde aún permanecen familias enteras.
Los que pudieran dejar sus casas buscan refugio en cualquier lugar y otros esperan salir del estado. Vehículos con personas que buscaban ir a otros estados hacían largas filas en algunas de las escasas vías no inundadas.

Las ciudades de Coatzacoalcos y Minatitlán, en el estado vecino de Veracruz, reportaban la recepción de unos 6.000 habitantes de Tabasco.

“El sur de Veracruz está lleno de tabasqueños; cuando el gobernador Fidel Herrera se dio cuenta de la enorme tragedia envió camiones del estado a recoger a la gente”, dijo a la AP el alcalde de Coatzacoalcos, Alfonso Morales. Varias personas no pudieron más que acudir a refugios.

“Nuestra casa se inundó y nos fuimos con un señor a una colonia alta, pero nos avisaron que el agua llegaría también y decidimos venirnos; todas nuestras cosas se perdieron, pero lo importante somos nosotros”, dijo Manuela Narváez, una señora que se encontraba en el Centro de Convenciones de Villahermosa habilitado como refugio.

Se perdió todo
 
“Nosotros queríamos estar en la ciudad, pero eso ya no es posible. Hemos decidido irnos hasta ver qué va a pasar donde vivíamos, porque hemos perdido todo”, dijo Jorge Rodríguez, un residente de Villahermosa de 43 años.

Los hoteles que se encuentran abiertos están a su máxima capacidad de hospedaje e incluso algunos han habilitado sus salones como refugios para familiares de sus empleados o de gente que se ha acercado a pedirles ayuda.

“Toda el hotel está con gente de Tabasco; estamos apoyándolos”, dijo a la AP vía telefónica Patricia Zurita, gerente del Hotel Tabasco Inn, que tiene 102 habitaciones.

Militares y policías han intentado detener el flujo del agua con sacos de arena colocados como barreras, pero en las últimas horas se ha reportado que han sido desbordados en algunos puntos.

Varios estados del país, empresas y bancos han comenzado a enviar ayuda en especie o financiera.

Textos y fotos de AP
 

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