Martes, 17 de enero de 2017

| 2003/09/29 00:00

Los niños también son desterrados

En San Roque, un municipio al nordeste de Antioquia, más de 767 personas han tenido que dejar sus tierras, sus cultivos y sus animales para salir huyendo de los combates entre las Autodefensas Unidas de Colombia y el Bloque Central Bolívar contra el Bloque Metro, una disidencia del grupo paramilitar.

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San Roque - Antioquia

El conflicto no sólo ha desterrado a familias enteras de veredas, como La Candelaria, La Mora, San Juan, La Floresta, Santa Bárbara y Patio Bonito, entre otras, sino que también ha truncado las ilusiones y anhelos de todos los niños que tenían su futuro inmediato resuelto. Son 293 niños de 207 familias, que comenzaron a perder su identidad, pues nadie les puede decir cuándo regresarán a sus casas con sus gallinas, sus marranos y a las correrías en las montañas que los vieron crecer.

A los niños de San Roque, como a los otros niños que han tenido que vivir el sufrimiento del destierro, les quedan sus juegos en la memoria y la ilusión de poder tener en un futuro, todo aquello que por la guerra han perdido, como el derecho a una familia, la educación, a la salud y lo más importante: a la alegría.

*Fotógrafa de SEMANA

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