Lunes, 16 de enero de 2017

| 2007/10/18 00:00

Masacre en Chocó: siete mineros asesinados en Istmina

Hombres armados llegaron a una finca del corregimiento de Basurú y con machete en mano acabaron con la vida de siete hombres que trabajaban en el lugar. Solo tres personas sobrevivieron

En el 2002, las Farc lanzaron un cilindro bomba a la iglesia de Bojayá. Mataron a 119 personas, 44 de ellas menores de edad. (Foto: Archivo SEMANA)

Otra vez al departamento del Chocó lo golpea la violencia. Esta vez, a 10 minutos del municipio de Istmina, un grupo de hombres vestidos de camuflado y armados con machete, cuchillos y pistolas, asesinaron a siete desplazados que el pasado fin de semana llegaron al lugar supuestamente para trabajar en una mina. A la matazón sobrevivieron tres.

Uno de ellos, mientras era atendido en el hospital San Francisco de Asís en Quibdó, contó que los asesinos llegaron el miércoles al mediodía a la finca del corregimiento de Basurú, donde se encontraban los otros labriegos del barrio Samper de la capital chocoana. “Nos dijeron que eran del Ejército y nos pusieron en fila. Comenzaron a darnos machete a unos y a otros los echaban para el monte y les daban plomo”, relató.

Juan Bautista Moya, Juan Rodríguez y Édison Chaverra lograron salvarse mientras se encontraban en la finca La Matraca de la vereda de Paitó. “Aún no se sabe cuáles fueron las causas de este crimen, porque en el lugar donde ocurrió la acción violenta confluyen grupos paramilitares, guerrilleros y de narcotraficantes”, aseguró Víctor Mosquera, defensor regional del pueblo en el departamento.

Los hombres fueron llevados con engaños hasta Basurú para trabajar en minería, pero desde que arribaron al lugar fueron obligados a trabajar en actividades de siembra y recolección de cultivos ilícitos.

Según la Defensoría del Pueblo las personas que murieron en la matanza son José Chalá, Guillermo Santos, Roque Bamboa, Damilson Palacios, un ingeniero aún sin identificar, un hombre conocido como Heiler y su padre, quien tampoco ha podido ser identificado.

Aunque por el momento se desconoce quiénes fueron los autores y el móvil de esta masacre, las autoridades creen que podría tratarse de “Los Rastrojos”, el ejército privado del cartel del Norte del Valle.

El Defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, pidió a los cuerpos de investigación “adelantar con la eficacia que se requiere, la investigación correspondiente para esclarecer estos hechos lamentables y evitar que queden en la impunidad”.

Un informe de este organismo de control señala que el pasado febrero se emitió una alerta sobre nuevos escenarios de riesgo en los municipios de Sipí, Medio San Juan e Istmina, al tiempo que se le pidió a las autoridades encargadas de mantener el control en ese lugar mantener tanto la Alerta Temprana como las recomendaciones formuladas por el Sistema de Alertas Tempranas, SAT “especialmente las que tienen que ver con la adopción de medidas integrales efectivas para disuadir, alejar o mitigar el riesgo y garantizar la plena vigencia de los derechos fundamentales de la población civil”.

Además, el SAT hizo una serie de recomendaciones al Alto Comisionado para la Paz, a la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, al Ministerio de Educación y a la Agencia Presidencial para la Acción Social. Pero todo indica que no se atendieron las recomendaciones de la Defensoría.

Chocó, uno de los departamentos más desprimidos del país, ha sido víctima de varias matanzas, entre ellas la ocurrida hace cinco años en Bojayá, donde las Farc asesinaron a 119 personas, entre ellas 44 niños.

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