Martes, 24 de enero de 2017

| 2006/05/15 00:00

Muchas leyendas urbanas

Burros que hablan, diablos en discotecas y hombres a los que les roban los riñones. Estas son las historias de terror, humor y misterio que nuestros lectores enviaron a semana.com

Muchas leyendas urbanas

Más túneles en Bogotá
Había escuchado la historia de los tuneles del centro de Bogotá, y les contaba a unos amigos de ésta cuando el mesero que nos atendía se acercó a contarnos y a reforzar mi historia. Él había trabajado en el Congreso y decía que los túneles van desde la Catedral hasta la iglesia de San Francisco, del Congreso hasta el Palacio de Nariño y del Palacio hasta el Batallón de reclutamiento en la plaza de los mártires. También que fueron empleados en las revueltas del 9 de abril.
Leonardo López

El ladrón en la moto
Pasó que una vez un ladroncito se robó una moto en Barranquilla. El tipo se encaminó hacia Puerto Colombia, una población a 30 minutos de Barranquilla, después de una corta persecución por "quilla" . En la carretera se encontró con un retén y aceleró mucho. Cuenta el ladronzuelo que en ese momento sintió un escalofrío y un peso en la parte de atrás de la moto, como si llevara pasajero... Llegó a su casa sano y salvo. No lo podía creer: ni siquiera le dispararon. Uf... Al día siguiente le hicieron un allanamiento, le encontraron la moto y cuando se lo llevaban uno de los tenientes reconoció a la señora que estaba en una foto de la sala y dijo: "por esa señora no disparamos. Iba con usted". El ladrón se desplomó y minutos después se recuperó eufórico, acelerado, diciendo que su abuela lo había salvado porque ella estaba muerta hacia dos años.
Peter Victoria
 
Un link
En este "web" encontrarán una gran cantidad de "leyendas urbanas": www.snopes.com. Se pueden suscribir a este sitio: updates@snopes.com
Saludos,
Fernando Vallejo

 
San Tato, milagro post-electoral.
Las apariciones nunca han pasado de moda, tampoco las estatuas que lloran, que sudan, que sangran, que guiñan un ojo… Yo he sido incrédulo ante estas santas manifestaciones, porque de niño veía como una tia metia a un San Martin de Porres dentro de un congelador y lo sacaba cuando los devotos habian llenado la sala con velas, vaho, gas carbónico y tantas “fragancias” que se mezclaban con el olor de las empanadas, los hervidos de chancuco y la neftalina de los mantos y pañolones que vestian la devoción de las matronas, el olor a lana mojada de las ruanas de los pecadores que acudian a enmpapar el sudor del Santo. El Padre Enrique no tenia explicaciones ante lo evidente, el Santo sudaba, algunos dias con sabor a lulo, otros a tomate de árbol, mi tía Maclovia habia salido de la crisis económica; las limosnas aumentaban a pesar de que le tocó repartirlas con la Parroquia.
Mi tia vendía helados de las pocas frutas que llevaban los domingos; un día no llegaron las frutas al mercado y el congelador se quedó vacio, la estatua de San Martín ocupaba un lugar en el reducido espacio de la tienda y ella la guardó en la caja fria sin desconectar la energía, cuenta mi tia que cuando el cansancio la habia tirado a su lecho soñó a San Martín que le rogaba, le imploraba lo saque de esa caja fría, ella corrio y lo sacó y al poco rato San Martín sudaba copiosamente. Se supo primero entre los vecinos luego en el pueblo y todo el altiplano, y todavia miro la romeria de los viernes sin que nadie se entere que ese sudor es el fruto de una noche de frio al que San Martín de Porres es sometido. El 15 de Enero del 89 se le regaron unos mortiños en el rostro del Santo y en la noche sangró...
Otro fenómeno lo vivieron los conductores que transitan en la noche por la vía hacia el sur, habian mirado la silueta de un rostro en una roca cercana de la Quebrada la Humeadora, se hizo un altar, se establecieron los primeros vendedores de velas, agua de la quebrada, algodón, pedazos de la peña y practicamente era una parada obligatoria para los pasajeros que utilizamos esa via, pero el sábado sucedio algo inesperado ... se desprendio una piedra que obstaculizaba mirar la segunda parte del hermoso Rostro ante la sorpresa de encontrar una inscripción que decia TATO SENADOR, claro no faltaron los chistes y comentarios de que se aparecio San Tato y hasta milagros se le habian adjudicado al distinguido politico de la tierra.
Es hora de que las autoridades ecleseásticas hagan claridad en los fieles ya que hay mucha gente que abusa de la fé de los creyentes y ponen en peligro a los viajeros que tienen que parar en la curva mas peligrosa ante la aparición de una santa silueta y los lectores pueden desconfiar ya que la próxima vez no será San Tato, sino San Navarro Wolf, San Dario o San Juvenal, San Eladio, San Albornoz todos ellos miembros de un Nuevo santoral pastuso.
Un nuevo peligro azota nuestras carreteras: la aparición de una nueva generación de Virgenes y Mártires, no me refiero a los políticos, sino a los que por devoción o curiosidad descuidamos el volante ante los “santos” rostros plasmados en las enormes peñas que adornan nuestras vias nacionales y sin ser el momento ni la hora podemos ir a parar a las tormentosas aguas del Guáitara o del Juanambú.
Francisco Estupiñán

 
Baño compartido
Me atrevo a decir que asusta, porque lo viví en carne propia...
Los salones del edificio el Lago en la Universidad Javeriana Cali, son famosos por sus lúgubres lucecitas de pasillo y por los salones taciturnos, pero esto en las clases de cuatro de la tarde en adelante cuando el sol ya ha encontrado su horizonte. Salí de clase a las seis de la tarde sintiendo la necesidad de visitar el baño, éste queda al sur del edificio en la parte más alejada de los pasillos centrales y menos concurridos. Me matriculé en un orinal de pared muy relajado hasta que oí a alguien más en el baño, pensé que era otro estudiante, no me preocupo mucho esa situación, sin embargo me causo curiosidad, pues no había visto a nadie entrar antes que yo, ni depués. Acabe feliz me pare frente al lavabo y me examine en el espejo, inmediatamente cruzo a mi espalda una sombra negra con un aire escalofriante y mal oliente, impregnando todo el baño con un ambiente enrarecido que no facilito mucho mi huida, no sabia si salir corriendo, ponerme a llorar o esconderme en una ducha, porqué el estudiante que yo había creído que estaba conmigo en el baño no existía. Quede estupefacto, medio embobado y cuando pude recuperar mis cabales y retornar al mundo de verdad estaba blanco, pálido, parecía anémico. Salí raudo y atropellado al mundo, ahora yo reemplazaba la sombra. Vaya sustico tan…
Cuando compartí la historia con mis compañeros supe que ya la conocían. Pero me había pasado a mí. Verídico espanto.
Mauricio Rojas P., estudiante.

 
El Batman Negro
Al finalizar un paseo a San Andres un universitario bogotano tuvo que volar un día después que sus amigos, porque su tiquete de avión era para el siguiente día. Sin nada que hacer, fue a tomarse una cerveza al bar de Kela para aprovechar su última noche en el caribe. Allí conoció una linda muchacha que al parecer estaba en las mismas… después de hablar y bailar la muchacha invito al atento universitario a su cuarto de hotel en donde ella le ofreció su sensual compañía. Después de un rato la muchacha le dijo al heroe de nuestra historia que ella tenia unas esposas policíacas con las que le gustaba jugar. El atento universitario quiso y acepto hacer el sueño de todo universitario realidad, jugueteo así con la muchacha una vez mas, estando esposado a la cama. Unos minutos después la muchacha se paro de la cama y abrió la puerta del closet. De allí, salio un Batman negro o un hombre negro disfrazado de Batman que ni corto ni perezoso hizo de las suyas con el atento universitario.
Leyenda urbana de la universidad de los Andes 1997.
Jose L. Pardo
 
El diablo en persona
Aunque no lo crean, vi al diablo en persona, estaba debajo del puente de la
boyaca con ochenta sentido sur norte, mas adelante digamos treinta metros
una mujer de aparincia normal esperaba bus, fue en cuestion de un instante
cuando se le acerco un hombre y de manera intempestiva cruzo rauda los
carriles de la avenida sin mirar que autos ciculaban, de milagro no la
arrollo ninguno,por un momento pense que se trataba de un atraco y que dicha
mujer habia huido del bandido por instinto de conservar sus
pertenencias,siguio el avanzando hacia mi observando que su caminar parecia
como si flotara en el aire, a medida que se aproximaba senti temor ,ya a una
distancia suficiente sus ojos eran blancos y extraños, su boca parecia una
llamarada de fuego con colores fuertes,solo cruzo junto a mi y el olor a
azufre fue inmediato, dije el diablo,quede paralizado, a los tres segundos
voltee a mirar y ya no estaba,no hubo sensacion mas extraña y desde ese dia
jamas volvi a coger bus en ese lugar.
Julián Romero
 
La monja del taxi
Hola. Pues la del diablo en medellin, estuvo primero aqui en cali, en juanchito hace ya bastante.
Falto la de la monja aqui en Cali, hasta en telepacifico y el periodico caleño salio. Se trata supuestamente de un taxista que la recogio, la llevo hasta una funeraria donde esta salio ,subio para traer la plata de la carrera , pero ya era difunta cuando el conductor fue a ver si es que le haia robado. Fue hace como 8 a 10 años + o - . El conductor tuvo un colapso psiqiiatrico. Si les interesa mas informacion me comentan, o desarrollenlo. Saludos. Gracias.
At Rizoma

 
Cómo se vivia el mes de los fieles difuntos
en ituango
El mes de noviembre en Ituango,por tradición ha sido un mes dedicado a recordar a nuestros fieles difuntos, se acostumbraba visitar el camposanto con flores para recordar a familiares y amigos,el mes se iniciaba con una solemne ceremonia que se oficiaba en el camposanto del pueblo, allí los sacerdotes de la parroquia encabezados por el párroco Luis Carlos Jaramillo Arango celebraban misa de difuntos y los feligreses de manera piadosa recordaban y pedían por sus deudos.
Pero hubo una costumbre muy bonita que se ha perdido en el pueblo y es la del animero, la cual consistía en salir durante todo el mes de noviembre, por todo el pueblo rezando por los difuntos, según la creencia popular se sacaban las animas del cementerio, para recorrer el pueblo de sur a norte, después de recorrer las calles y carreras pidiendo un Padre Nuestro por las venditas Animas del Purgatorio, ya en la madrugada hay que regresar al cementerio ha llevar las animas de regreso,se cuenta que se ha dado el caso de una o varias personas (animeros) que sacaron las animas del cementerio y ya tarde de la noche o en la madrugada se han entrado a sus casas de habitación, por pereza de bajar de nuevo al camposanto ha llevarlas de donde las sacaron, se cuenta que estas personas al acostarse ya en su cama empiezan a sentir fríos, ruidos y es tanto el malestar que se han visto obligados a levantarse y bajar de nuevo al cementerio a llevar a las animas, una vez cumplido lo anterior han podido regresar a sus casas y dormir tranquilamente.
 
Los entierros
En Ituango sus gentes eran muy respetuosas de sus difuntos ,había Ituanguinos como “SUSO” López persona que aunque no tenia dinero estaba siempre presto a colaborar con la persona fallecida y si la familia no tenia dinero se encargaba de conseguir el ataúd, lo amortajaba, le rezaba y no descansaba hasta dejarlo en el cementerio, otros Ituanguinos que no se perdían velorio fueron “La Mona Madrid” , Héctor Sánchez y Toño López (fue sacristán)
Hubo Ituanguinos que compraban con anterioridad su ataúd y lo guardaban en el zarzo de la casa mientras les llegaba la hora, iban donde el carpintero este les tomaba la mediada y les hacia un ataúd a su medida, es el caso de don Chano Porras que compro su ataúd con muchos años de anticipación
 
El hábito
El cuerpo se revestía con un traje a la manera de hábito talar de color café, que simulaba el de un monje franciscano, dicho hábito se denominaba escapulario de la Virgen del Carmen, que en la religión -católica-romana- era la santa patrona de las ánimas del purgatorio, a quien se le encomendaba el alma del difunto en su paso al más allá
En los entierros denominados por los canónigos y el pueblo “de primera”, los coristas de la época interpretaban música fúnebre sacra del repertorio universal W.A. Mozart, Pergolessi, cantatas de Bach y el Ave María de Schubert, eran coristas don Antonio Tamayo,Don Mario Ortega Lopera y don Manuel Cano.
Los sacerdotes asistían al encuentro del cortejo fúnebre revestidos con capa pluvial de luto en procesión precedida de una cruz romana y ciriales, entonaban rezos en latín en que oraban para que el difunto fuera liberado de las puertas y las llamas del infierno. La procesión iba desde la casa del difunto hasta el templo.
 
El entierro
Terminada la ceremonia religiosa la sepultura se hacía en el cementerio ubicado en la parte baja del pueblo en el antiguo camino que llevaba al río Ituango,los sacerdotes acompañaban al difunto hasta el barrio Cuatro Esquinas, más exactamente donde hoy empieza la carrera Quindío, éste sitio se conoció con el nombre del “Botadero”, tal vez porque hasta allí llegaba el sacerdote y el difunto era “botado”
 
El luto
La ropa de luto (NEGRO) y morado se llevaba por cerca de tres años. Las madres, viudas y demás dolientes expresaban con ropa de esos colores su dolor. Los varones, sino llevaban vestido negro, expresaban su señal de duelo con una cinta negra de raso ceñida al antebrazo izquierdo.
Después del sepelio, las familias siguiendo una tradición similar a la judía “caían en cama” durante ocho días, los demás parientes y amigos les visitaban y llevaban alimentos.
La puerta de la casa permanecía cerrada por unos tres meses incluyendo las ventanas y las gentes decían “es que allá están de luto”
Los rezos en casa del difunto eran entonados por matronas ataviadas con mantillas negras que en coro lúgubre y monótono entonaban las unas en el lenguaje monacal, el latín: “ Réquiem Aeternam, dona eis Domine ”, a lo cual otras respondían:” Et lux perpetua luceat eis ” y todas en conjunto: ” Requiescat in pace ”, Amén.
 
La novena
Durante los nueve días siguientes a la inhumación hacían un rezo diario denominado por el devocionario católico: “Novena y padre nuestros por las benditas almas del purgatorio”, la iconografía religiosa y los gozos de la mencionada novena dejan entrever las ideas del medioevo tardío sobre el terror del fuego a que se ven sometidas las almas de los difuntos:
“…Aquí estoy en este purgatorio
Del fuego en cama tendido
Siendo mi mayor tormento…”

“…! Ay de mi ay Dios severo!
Ay llama voraz activa!
Ay bien merecido fuego!…”

 
El pésame
Igualmente, las manifestaciones de condolencia eran expresadas en lujosos pergaminos llamados sufragios, ilustrados con imágenes religiosas que representan el dolor de la Pasión de Cristo. En ellos se lee que por esa compra se ofrecerían misas diarias por el eterno descanso del difunto. La comercialización de los sufragios lo hacia el almacén Parroquial de la señorita Amanda Agudelo,ubicado donde doña Ruby tuvo por muchos años su almacén diagonal a la casa cural .
También existían las visitas de pésame, donde se visitaba la familia del fallecido
Los restos
La costumbre era enterrar en bóvedas de ladrillos cocidos que formaban arco inglés o romano y retirar los restos a los cuatro años; después llevados a osarios donde permanecían a perpetuidad.
 
Los animeros estudiantes
El mes de noviembre coincidía en Ituango con los exámenes finales que debían presentar los alumnos y alumnas de liceo Pedro Nel Ospina y de la normal de señoritas Patrocino San José, para poder aprobar el año electivo, lo anterior llevaba a que muchos de los estudiantes utilizaran el mes de noviembre para preparar sus exámenes y a la vez salían por todo el pueblo en las horas de la noche haciendo las veces de animeros.
El día que se iban pedir los padrenuestros, empezaba muy temprano para los alumnos del liceo Pedro Nel Ospina,se terminaban clases a las 5 de la tarde, se iban a casa y después de las 8 de la noche, empezaban a reunirse en la casa de algún compañero, como era víspera de exámenes se llevaba el cuaderno de la materia a presentar,ayi empezaban a repasar y a preparar la prueba del día siguiente, se acostumbraba entre los estudiantes poner una cuota para hacer una merienda,la cual incluía una taza de oloroso chocolate y parva fresca comprada en cuatro esquinas donde Mariela Alvarez,o en el alto de doña chinca en la panadería de los Guerra.
En las primeras horas de la noche se estudiaba, se repasaba y se tomaba chocolate con parva, como en ese tiempo en Ituango no habia luz o esta era muy escasa, se estudiaba a la luz de una vela de cebo, o dé una lámpara de caperuza; ya a eso de las 11 de la noche, los estudiantes empezaban a dejar sus casas y salían hacia el cementerio local, como era época de invierno lo hacían abrigados en sus ruanas.
En el llamado plan del cementerio se podían juntar unas 50 personas,normalmente el cementerio estaba cerrado, pero detrás de su ancha puerta de dos alas, con solo meter la mano se podía sacar una larga llave de color negro oxidado, con la cual se abría la puerta, la entrada al cementerio contaba con el beneplácito del párroco de la época padre Luis Carlos Jaramillo Arango y de los sepultureros de la época don Amos Posso y después don Miguel Arango, que Vivian a un lado del santo lugar.
Al entrar al campo santo se hacia de manera callada y con mucho respeto,se empezaba a recorrer el cementerio de atrás hacia delante, encabezando la ceremonia iba un campanero que tocaba en forma lúgubre y triste su campana de mano, mientras se entonaban padrenuestros y oraciones fúnebres, cuando empezaban a sonar las doce de la noche en el reloj de la iglesia de Santa Bárbara, los estudiantes se arrodillaban y en medio de la oscuridad abrían sus cuadernos de la materia a presentar al día siguiente y con un lápiz se marcaba donde el cuaderno abriera,supuestamente donde el estudiante rallaba hay estaban las preguntas del examen;era tanta la fe con la que se hacia lo anterior, que al otro día en el liceo preguntaban en el examen donde se habia hecho la raya.
Al terminar las doce campanadas, todos salían del cementerio y al unísono de la campana se empezaba a recorrer todo el pueblo en medio de la oscuridad, tocando tres golpes en cada una de las puertas del pueblo “tun,tun,tun,animas del purgatorio quien las pudiera aliviar” y desde adentro de la casa alguien contestaba “que Dios las saque de penas y las lleve a descansar”,entonces el animero decía “Padre Nuestro” y seguía hasta la próxima casa, así se recorría todo el pueblo, sus calles,carreras,se subía hasta el Carmelo, la Plazuela, mientras la campana seguía tañendo su lúgubre canto, los animeros seguían recorriendo el pueblo con mucho silencio y devoción, pidiendo un Padre Nuestro por las Animas Benditas.
Aunque no podía faltar el borrachito o los borrachitos que a esa hora botella en mano se incorporaban a los que pedían el padre nuestro y a veces había que llamar a la policía para que los hiciera retirar y en muchos casos terminaban en el calabozo
Una vez terminado el recorrido por todo el pueblo a las dos o tres de la mañana, se volvía a bajar al cementerio a llevar las animas de donde se habían sacado, cuando .los animeros subían al parque del pueblo a eso de las 5 A.M,iban a tomar tinto o aromática al billar de don Millo Zapata, o a los cafés de Rafael Calle o de Pipe Zuluaga (vendía una rica y olorosa aromática de manzanilla), y al café de José Arroyave, que eran los primeros negocios que se abrían en el pueblo.
El animero se iba a casa se bañaba, desayunaba y luego se preparaba para presentar el examen final en el liceo Pedro Nel Ospina,pero los estudiantes-animeros iban tranquilos y confiados al examen,pues las “animas” la noche anterior le habían soplado los puntos del examen.
El animero (s) salía todos los 30 días del mes de Noviembre y las gentes de Ituango, en sus hogares hacían novenas, rezaban rosarios, honrando la memoria de sus difuntos.
Carlos Mario Gallo

 
Que los hay los hay
Tendria 12 ans o menos y asistia a una escuela inprovisada en un viejo establo en lo que hoy es el barrio la fortaleza de Cali.El profesor de religion era un hombre muy suersticioso y aunque lo respetabamos nos parecia demasiado exagerado que creyera tanto en el duende y decidimos jugarle una broma .Al principio le arrojabamos pequenos pedazos de tisa y se las
atribuiamos al duende; luego con hilos casi transparentes las atamos a las cuerdas de energia que estaban sobre nuestras cabezas y las moviamos mientras simulabamos entrar panico.El profesor nos hacia salir de la clase y nosotros aprovechavamos ese recreo inusual para jugarnos un picadito de futbol a pie limpio en la cancha de cemento que existia alrededor.Pronto el rumor del duende se extendio por los otros salones y nosotros nos encargabamos de que el profesor siguiera creyendo que el pequeno enano con los pies para atraz y gran sombrero nos visitaba de vez en cuando.En el barrio no se hablaba de otra cosa que de el duende en la escuela. algunas madres dejaron de enviar sus hijos mas pequenos a y cuando el cuento se volvio noticia en la prensa y el cura de la parroquia de aguablanca asistio para exorcisar el lugar y espantar al pequeno demonio,nosostros no habiamos convertido en buenos comediantes.La historia termino cuando un dia el profesor no volvio a la escuela y al preguntar porque, el director nos dijo con una sonrisa de oreja a oreja que la ultima vez que lo habian visto, un hombre pequeno lo llevaba de la mano por el camino que conducia al limite de la ciudad.
Nallim Itsaras
 
El final de la rata de Massai
La historia de la rata de Massai es mas espeluznante de como la relatan porque yo me entere por fuentes primarias, es decir de los medicos que la antendieron, que la jovencita tenia la menstruacion y la rata la mordio y ella del horror y el susto se desmayo y la rata se le introdujo por su vajina por lo que los medicos debieron dedicar varias horas de cirugia para retirar tan espeluznante animal de sus entrannas.
Norah Chandler
 
Respuesta endemoniada
Conducia un taxi en cali y un hombre relativamente joven lo abordo y me pidio que lo llevara al sur.De pronto, comenzo a preguntarme si yo habia visto el domonio alguna vez: al principio yo no le pare bolas ese dia estaba yo de mal genio y la verdad era que no queria conversar con nadie;como seguio insistiendo y al volver hacer la pregunta yo le respondi solo por desembarazarme del tipo y su cantaleta que estaba hablando con el demonio mismo.No alcance a darme cuenta del momento en que este hombre abrio la puerta del carro y se tiro.No se como salio ileso, pero desde entonces creo que hay gente que se cree el cuento de que el demonio existe y que lo toma en serio,muy en serio!
Jamil
 
La joven del cementerio
Cuenta la leyenda que un apuesto joven Barranquillero se dirigia a una fiesta en el Club Campestre de esta ciudad. El club se encuentra en las afueras y justo en el camino se encuentra el Cementerio Jardines del Recuerdo. El iba en su carro y cuando paso por este lugar una linda chica elegantemente vestida le hizo señas con la mano, el se detuvo y ella le dijo que su carro se habia varado, que ella tambien iba para la fiesta y el se ofrecio a llevarla. Pasaron la noche mas espectacular de sus vidas, el quedo completamente enamorado. Ya en la madrugada el llevo a la chica a su casa en el barrio El Prado de Barranquilla, como hacia frio, el le presto la chaqueta de su smoking. Al dia siguiente el joven fue a la casa de la chica a buscar la chaqueta y los papas de ella le dijeron que eso era imposible por que ella tres dias antes habia muerto en un accidente en su carro y que la habian enterrado en el cementerio Jardines del Recuerdo. Entonces el joven fue hasta alla con los papas de la chica y encontro su chaqueta justo encima de la tumba de ella.
Veronica Espinosa H.
 
La monja y los taxistas
Cuentan que en la Terminal de Transporte de Cali, a eso de las 9 o 10 de la noche aparece una monja de piel morena, que se acerca a algún desventurado taxista y le pide que por favor la lleve hasta el municipio de Puerto Tejada, a unos 25 kilometros de Cali al Norte del Cauca, luego de regatear el valor de la carrera acuerda con el taxista el precio e inician el viaje, a mitad del viaje cerca al puente sobre el rio cauca el taxista mira el retrovisor y descubre que su pasajera ya no esta, el se encuentra solo en la carretera.
Dicen que ya han sido muchos los taxistas han vivido la experiencia incluso un noticiero de Tv hizo un reportaje del tema…….
Carlos Chamorro.
 
El diablo anda en un Trooper negro
Aquí en en Pereira tambien se presento el diablo -al menos eso dicen-, y que andaba en un trooper negro, que lo veían venir y luego desaparecía. Además, que marcó a una joven en una nalga mientras bailaban por medio de una quemadura luego de que el hombre le dijera quemirara sus pies (sí, eran pezuñas). Se presento en la badea (zona rosa de Pereira y Dosquebradas), y en un cuchitril llamado Gato Pardo del barrio Cuba de Pereira.
Tamabien hay otra que habla sobre un cura en una de las vias del Valle del Cauca. Se dice que pedía a taxistas intermunicipales que lo lleven desde Cartago hasta Anserma Nuevo (Norte del Valle), luego de estar viajando, en una curva especifica este desaparece haciendo que los conductores volteen a mirar sin tener en cuenta la curva para despues accidentarse y morir.
Alejandro Hurtado
 
La bruja
Durante mi servicio militar, me toco la seguridad en una garita donde anteriormente se decia q una bruja ahorco un soldado, por ende pusieron una cruz bendecida, yo la quite y la cogi en mis manos para observarla, al lado de la garita habian unos guaduales q empezaron a sacudirse fuerte y repentinamente escuche un aleteo como una ave gigante, me sali de alli y al asustarme empeze a gritar miles de groserias pues me dijeron q asi se auyentan las brujas, y grite q si era tan verraca q se presentara fisicamente. En un abrir y cerrar de ojos habia un perro negro frente ami y sus ojos eran rojos, me paralize hasta q llegaron unos compañeros al oir mis gritos.....
Héctor Grisales
 
Historias de carretera
Decían a principios de la década de los 90, que una tarde en una carretera cualquiera cerca de alguna ciudad había una pareja con su carro averiado y haciendo el pare a los demás carros. Otra pareja se detuvo y los recogió. Se subieron y el señor, que iba con su madre, dijo que iban hacia la ciudad pero el carro se les había descompuesto y necesitaban llegar pronto. La señora se veía agotada, llevaba una pañoleta cubriéndole el pelo y parte del rostro, y unas gafas oscuras. No emitía ningún sonido. El único que animaba la charla era su hijo. Al llegar a la ciudad se bajaron del carro. El señor le abrió la puerta a la mamá y se despidió como de afán, seguramente para ir buscar ayuda. Los buenos samaritanos siguieron su camino y cuando llegaron a su casa se encontraron con que en el asiento trasero había una bolsa. Cuando la examinaron encontraron varios millones en fajos de billetes y una carta a mano que decía: "Acaban de transportar al señor Pablo Escobar... muchas gracias por su ayuda!"

Otra: Un conductor de camión va por una carretera casi de noche y bajo la lluvia. En esas ve un hombre joven haciéndole señas. El conductor se apiada del joven, para y lo recoge. Inician conversación, y cuando el conductor le pregunta por qué estaba allí, el joven responde: "Me acabo de accidentar. Me maté, justo en esta curva", y se desvanece. El conductor casi desmayado detiene el camión, se baja y ve un risco al lado de la carretera. Al fondo se ve una moto y el cuerpo del joven sin vida.
César Niño


El burro que habla y el túnel de la DEA
En las faldas del cerro de Monserrate, donde viven algunas personas en especies de fincas, se oye muy a menudo que vive un burro que habla. En los vagos recuerdos de mi infancia, cuando existía el noticiero de televisión TvHoy, alcanzo a recordar que hicieron un reportaje al respecto y ya en una edad mayor conocí a alguien que vive en esa zona y quien me habló también de la existencia del burro parlante.

Otra leyenda urbana que he oído y que vi reseñada en un libro titulado Los jinetes de la cocaína, habla de la existencia de un supuesto túnel desde el edificio UGI (Cra 13 con calle 40), en donde hace mucho tiempo funcionaba la oficina de la DEA en Colombia, hasta la antigua sede de la embajada norteamericana (Cra 13 con calle 36), en donde ahora funciona el ministerio del medio ambiente.

Lastimosamente no conozco muchos detalles de estas leyendas urbanas. Precisamente esa curiosidad me lleva a contárselas, quién quita que ustedes decidan hacer una investigación al respecto y se desvelen estos "misterios". Muchas gracias por poner al alcance del lector la interacción con la publicación.
Luis Eduardo Morales

Carne cocinada, el hombre al que le robaron un riñón y demás
Amigos, en un país donde un Hombre se inventó un cuento con pueblo, espacios y todos los personajes inimaginables para el resto del mundo, antes de que aparecieran el Señor de los anillos o Harry Potter, hay como es natural un millón de leyendas urbanas, incluidas las cartas de ese escritor desde su lecho de enfermedad o las cadenas de “Microsoft le regalará un riñón al hijo de alguien” (espero que no sea el hijito de Ufo).

Aquí me despacho algunas de las que yo he conocido:
1. Carne cocinada. Cuentan que una niña fue repetidamente, al parecer en vísperas de casarse, a tomar baños de rayos UV para broncearse. Esta niña, según la leyenda, se extralimitó y murió de manera extraña. Cuando le practicaron la autopsia descubrieron que sus órganos internos y demás tejidos estaban cocinados como carne al vapor. Tiempo después en Discovery Channel presentaron el mismo mito pero en San Francisco, y acto seguido demostraron que tal fenómeno no se puede dar.
2. El Hombre del hotel. Dicen que un hombre de negocios llegó a Medellín, se alojó en un hotel y se fue de rumba a una de las discotecas de la ciudad. Como es natural en Medellín, conoció a una hermosa y gentil niña con la cual se fue a pasar la noche. Cuando se despertó estaba en la bañera de la habitación cubierto de hielo. Una nota decía que le habían extraído un riñón y que se comunicara en cuanto despertara con un número de emergencias. (Aclaro que nada que ver con el riñón del hijo de Ufo).
3.El señor sin mano. Un señor manejaba de Medellín hacia la costa y perdió una mano al cercenársela un camión. Lo extraño es que no se dio cuenta (mi mujer dice como corolario que se dio cuenta cuando iba a poner la direccional y tuvo problemas).
4.El diablo en Mango’s. Una niña se va para Mango’s (famosísima discoteca de Medellín) y la saca a bailar un apuesto caballero que baila delicioso. En algún momento él le dice a la fascinada niña que no le vaya a mirar los pies. Ella, claro, se los mira y descubre para su horror que tenia garras. Resultó que era dizque el señor don Diablo, que rayó el piso de Mango’s y que todavía están buscándolo para que pague el daño. Hasta que no lo pague no lo vuelven a recibir ni van a arreglar el piso. Dicen, además, que antes hizo el mismo daño en Mister Babilla, pero como ese queda Cartagena, allá sí le dieron una puñetera, el señor sacó el billete, pagó el daño y hasta se hizo socio.
5.El pescao numerao. En el diario El Colombiano apareció un día la noticia de una señora que se ganó la lotería. Lo extraño es que ella aseguró que su fuente de información fue un bocachico que tenía los números escritos en las escamas. Vaya Usted a saber dónde se puede encontrar uno un graffiti en un lugar más raro que la cola de un pescado. Pienso que este fenómeno o leyenda esta íntimamente ligado con eso que dicen de que es mejor enseñar a pescar que regalarle un pescado al hambriento. El resto del problema económico se lo dejo a las beneficencias departamentales para que lo solucionen porque, eso sí, harta lotería no se paga nunca, y tanto pescao numerao por ahí nadando...
Juan Giraldo

Los túneles de Bogotá
Estudié en el Instituto Técnico Central de Lasalle, que queda en centro de Bogotá, y desde que entré al colegio nos contaban historias sobre los túneles antiguos de la ciudad y cómo el sótano del colegio estaba conectado con ellos.
Nos decían que existía un túnel muy largo que conectaba la Casa de Nariño con la Estación de la Sabana y el Colegio, y que hace mucho tiempo fue utilizado como salida de emergencia para algún presidente y sus funcionarios. Además, servia para salir hacia la parte alta del Parque Nacional.
También nos contaban que cuando el Bogotazo, la chusma mató a varios Hermanos de Lasalle y que éstos fueron enterrados en el sótano. Puede que sea cierto, pues el colegio fue fundado en 1905 y sus construcciones son antiguas..
Fredy Guacaneme

Un pollo bajo el sombrero
En Tuluá un señor entro a robar a un supermercado Mercafé (así se llamaba en esa época). Tomó un pollo congelado de una de las neveras, se lo puso en la cabeza y lo tapó con el sombrero. Salió caminando por la puerta principal y cuando ya estaba en la salida se murió de repente porque el cerebro se le había congelado.
Rodrigo Chaves

El hombre araña
En el barrio Manrique, al nororiente de Medellín, una familia aseguraba que en su casa vivía el Hombre Araña. Cobraban una tarifa de 1.000 pesos por persona para ver al súper héroe, una módica suma que fue mejorando los erarios de aquella familia. Con el tiempo, el Hombre Araña de Manrique se fue haciendo popular, y hay quienes aseguran que hasta vino gente de Ecuador y Venezuela para conocerlo. Gente de todo Medellín acudió al popular barrio medellinense para saciar su sed novelera y apreciar con sus propios ojos el fenómeno. Yo fui uno de ellos.
No pasaron muchas semanas para que algún envidioso pusiera un denuncio ante la fiscalía y ordenara una inspección a la casa de aquella emprendedora familia. Así fue. Un sábado a eso de las 3 de la tarde, cuando la casa estaba infestada de curiosos que venían a ver al Hombre Araña, un comando de la Policía Metropolitana tocó a la puerta dizque con el fin de inspeccionar la actividad lucrativa que allí se llevaba a cabo.

-Vinimos a conocer quien es el tal Hombre Araña -dijo el Capitán Garnica.
-Bien pueda pase, señor agente -respondió la dueña de la casa.

Pero oh sorpresa, sacaron al tumulto de gente de la casa y vieron, en el patio donde daba casi directo el sol, una mesa de comedor. Encima de ésta había una bola de sábanas blancas y negras. El Capitán Garnica procedió a desenvolverlas y al terminar se llevó el mayor susto de su vida al ver un enano con la cara embetunada de negro, unos colmillos de plástico y pedazos de pelo negro sintético pegados al cuerpo, además de ocho patas también con el mismo pelaje. Era el Hombre Araña, y emitía unos sonidos aterradores. Sonidos nasales pero en un tono altísimo.
Yo lo vi con mis propios ojos, varios amigos de mi universidad también lo vieron. Y no me arrepiento, ni mucho menos me siento estafado por haber pagado 1.000 pesos.
Juan Sebastián Gómez

La mujer del "Estambul"
Existe la leyenda de una mujer muy atractiva, que está vestida de blanco y que pide a los automovilistas que pasan por el balneario Estambul –iniciando la recta de Cali hacia Palmira– que la lleven haciendo señas con su dedo pulgar,,, La recogen, ella se sube al asiento trasero del carro, y después de unos minutos de conversación, el conductor mira por su espejo retrovisor y lo que ve es un esqueleto. Por el shock, el conductor termina accidentado. De ahí tantos accidentes en una época en la recta Cali-Palmira.
Maria Isabel Caicedo

La Rata de Massai

Se dice que una mujer estaba de rumba en una disco de la Calera (Bogotá), y despues de tomarse unas cervezas sucumbió a la necesidad perentoria de evacuarlas. Ella va a la baño (estaba en aquellos días), se sienta en la letrina y súbitamente una rata sale del inhodoro. Ella ve al roedor, se desmaya, cae al suelo y pasa lo inevitable, un apetito profanador.
Nelson Burgos

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