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| 8/11/2003 12:00:00 AM

Participar: si no es ahora ¿cuándo?

Jorge Enrique Gómez, miembro de Colombianos por el Referendo, escribe sobre por qué participar en las elecciones para votar el referendo es un deber de los colombianos.

Por primera vez en nuestra historia, los colombianos tendremos la oportunidad de decidir directamente sobre el tipo de país que queremos para nosotros y para las generaciones venideras. Del resultado de la votación del referendo el próximo sábado 25 octubre se colegirá en gran medida lo que será la Colombia de los próximos años. Por lo tanto, es un deber de todos los colombianos participar responsablemente en esta cita con la democracia, en la que el papel de los jóvenes será fundamental.

La Constitución de 1886 señaló que Colombia era un Estado de Derecho en el que la soberanía residía en la nación de la que emanaban los poderes públicos (Art. 2), por lo que teníamos una democracia representativa. En otras palabras, esto quiere decir que la participación política de los ciudadanos se limitaba a la posibilidad de elegir y de ser elegido.

Con la Constitución de 1991 dicha situación cambió. Pasamos de tener un Estado de Derecho a un Estado Social de Derecho, lo que significa, entre otras cosas, la consagración de una serie de principios y derechos que inspiran la interpretación constitucional. Uno de esos principios fue el de la soberanía popular, consagrado en nuestra Carta Política de la siguiente forma: "la soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público. El pueblo la ejerce de forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que la Constitución establece"(Art. 3). La soberanía paso de ser nacional (de los representantes) a ser popular (del pueblo).

Por lo anterior, pasamos de tener una democracia representativa a una participativa y, en consecuencia, la participación política ciudadana dejó de limitarse a la facultad de elegir y ser elegido a la oportunidad de tener un mayor control de todo lo referente a la cosa pública. Es decir, que constitucionalmente se nos dio a todos los colombianos la posibilidad de definir directamente los destinos de la nación si las circunstancias políticas así lo ameritaban. La figura jurídica del referendo es entonces uno de los instrumentos de participación ciudadana creados en la nueva Constitución para llevar a la práctica el nuevo tipo de democracia que hoy nos rige.

Desde la consagración de este mecanismo de participación ciudadana, es la primera vez que un Presidente de Colombia tiene la fuerza política y el apoyo popular para poner en marcha esa expresión de la democracia participativa llamada referendo. Cumpliendo lo que prometió en campaña, el Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, el 7 de Agosto de 2002, día de su posesión, radicó ante el Congreso nacional un referendo que tiene como propósitos fundamentales luchar contra la corrupción y la politiquería, así como buscar un ahorro en los gastos del estado con el fin de destinarlos a inversión social y en particular a la educación y al saneamiento básico. Las reformas allí contenidas no son la panacea, como en reiteradas ocasiones ha lo ha señalado el Presidente Uribe, pero sí son necesarias.

Si el referendo del Presidente Uribe sale derrotado por la abstención traería como consecuencia el que ningún colombiano que asuma ese cargo en el futuro próximo (30 años inclusive opinan algunos expertos) se le medirá a ponerlo en marcha de nuevo. Esto significará que los avances logrados en la Constitución del 91 en el sentido de pasar de una democracia representativa a una participativa habrán sido simples saludos a la bandera. No perdamos de vista que lo que aquí está en juego es ni más ni menos que la conservación de la posibilidad real de que los colombianos tengamos en la práctica la facultad de decidir directamente sobre los cambios de fondo que en determinado momento histórico requiera nuestro país.

Cómo participar

1. Informarnos y abrir espacios para que los demás lo hagan.

No importa si nos gusta el gobierno Uribe o no, debemos indagar sobre el tema. Es responsabilidad de todo colombiano informarse sobre los distintos temas que giran entorno al referendo pues, como se mostró, lo que está en juego es bastante. Sin embargo, muchos dirán que quieren informarse pero no han tenido la oportunidad de hacerlo.

Pues bien, Colombianos por el Referendo está implementando un programa educativo a escala nacional en el que se espera capacitar a 6.000 personas diarias. Este solo hecho hace que la reforma constitucional impulsada en el referendo que será votado el próximo sábado 25 de octubre sea la más responsable de la historia de Colombia desde el punto de vista del conocimiento popular de lo que se está cambiando. Por lo tanto, nadie en este país podrá disculparse de participar aduciendo que no tuvo el espacio para informarse sobre el tema. No es sino que alguien llame a las oficinas de la mencionada organización y les diga que tiene un grupo de personas que quieren saber del tema para que ellos le envíen a un capacitador.

2. Segundo paso, actuar en conciencia.

Después de habernos informado correctamente, lo responsable es que votemos SÍ por lo que estemos de acuerdo y NO, por lo que no. La opción del "todo SÍ" o del "todo NO" sería correcta pero no como producto de un ciego respaldo o rechazo al Presidente, según sea el caso, sino como una decisión consciente en el sentido de estar o no de acuerdo con todo el temario aprobado por el Congreso nacional. En este orden de ideas, la opción de la abstención podría ser válida, pero por el futuro de la democracia participativa no es lo más recomendable.

Dentro de ese contexto, la opinión de los jóvenes es hoy más importante que nunca, pues es un hecho que nuestro potencial electoral en el ámbito nacional es de alrededor de 10'000.000 de votos. En términos prácticos esto quiere decir que en nuestras manos está la supervivencia de este esencial mecanismo de participación para la democracia participativa. Por lo tanto, a la vuelta de un par de años sencillamente ya no será válida la disculpa de que "ese fue el país que nos dejaron". La juventud de hoy tiene entonces literalmente la oportunidad de escoger el tipo de país que quiere recibir. Los hechos así lo demuestran.

*Miembro de Colombianos por el Referendo.
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