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| 5/30/2004 12:00:00 AM

Paso a paso

El cumpleaños número 50 de la televisión es la mejor excusa para recordar personajes y episodios que quedaron grabados en la mente de los colombianos.

Después de 29 años de haber sido creada por un escosés y tras varios intentos fallidos de traerla al país, el domingo 13 de junio de 1954, la televisión colombiana emitió su primera señal. La figura del gestor del proyecto, el entonces presidente Gustavo Rojas Pinilla fue la primera imagen que un muy reducido grupo de colombianos pudo ver a través de la pantalla chica.

La llegada del aparato y la señal tuvo que pasar por una serie de pruebas y obstáculos que tenían a Colombia en una desventaja considerable frente a otros países como Alemania, que en 1936 transmitió los XI Juegos Olímpicos Internacionales. Rojas Pinilla asistió a la transmisión y desde ese momento se propuso traer la televisión. Fue hasta 1953 cuando el sueño comenzó a consolidarse, pues el militar asumió la presidencia de la República. Entonces funcionarios de su Gobierno comenzaron a hacer las gestiones del caso. En los primeros días de enero del 54 se iniciaron las obras civiles para la construcción del primer estudio de televisión en los sótanos de la biblioteca Nacional y se importaron cuatro cámaras Dumond de Estados Unidos y los equipos transmisores de la Siemens de Alemania, que fueron inicialmente instalados en la terraza del Hospital Militar de Bogotá y en el cerro Gualí, cerca de Manizales. Las obras y los equipos tuvieron un costo de un millón de pesos y se anunció que el Gobierno importaría inicialmente 15,000 televisores que tendrían en costo entre 600 y 1000 pesos.

Luego se empezó la tarea maratónica de contratar técnicos -algunos se trajeron de Cuba- y formar actores. Todo estuvo listo para el 13 de junio, cuando se cumplía el primer aniversario del golpe de estado que llevó a Rojas Pinilla al poder.

La primera transmisión se registró a las nueve de la noche. Primero se presentó el himno nacional interpretado por la Orquesta Sinfónica de Colombia, luego el presidente dio un discurso y más tarde se presentó el noticiero internacional Tele News. Además, un recital desde los estudios; un documental en el que actuaron Guillermo Rubiano, Teresita Quintero y Bernardo Romero Pereiro; una película; un programa musical de Álvaro Monroy Guzman con la participación de Los Tolimenses; una película enviada desde Nueva York con reportajes de colombianos residentes en esa ciudad; un recital de danzas folclóricas y el cierre con el Himno Nacional. La primera transmisión duró tres horas y 45 minutos y pudo ser disfrutada por los habitantes de Bogotá, Manizales y Medellín. La mayoría no tenía aun televisores, pero pudieron ver los programas a través de aparatos puestos en las calles por los comerciantes. Meses después, el Gobierno estableció préstamos para que los colombianos pudieran comprarlos.

A partir de ese momento, se empezó a ganar audiencia y a pulir la programación. Además se comenzó a crear la 'farándula criolla', en la que Gloria Valencia de Castaño y los presentadores Álvaro Monroy Guzman y Alejandro Michel Talento eran las estrellas. El 'Teleteatro' de Bernardo Romero Lozano fue el género del momento. 'Hoy es mañana', de Holoway Horn; 'El responso', de Rafael Guizado; 'El cadáver del señor García', de Jardiel Pónsela; 'El cartero del Rey', de Rabindranath Tagore; y 'La niña del faro', de Andrés Pardo, entre otras obras acapararon la atención de los televidentes en 1955 y consolidaron en género.

El programa 'Yo y tú' merece renglón aparte. Salió al aire el 22 de marzo de 1956 y desde ese momento fue uno de los más vistos, apreciados y duraderos de la televisión colombiana. La locutora y actriz española Alicia del Carpio era su libretista y directora. Los mejores actores y actrices de la época actuaron en él, entre ellos Carlos Muñoz, Carmen de Lugo, Leopoldo Valdivieso, Hernando Latorre, Fernando González 'Pacheco' y Álvaro Ruiz.

Luego llegó la telenovela (1959). 'El 0597 está ocupado' fue la primera que se presentó. La protagonizaron Raquel Ércole y Elisa de Montojo. A partir de ese momento, el género se convirtió en el más visto por los colombianos y programadoras como Punch, RTI y Caracol se especializaron en su producción.

El 20 de diciembre de 1963, el Gobierno creo Inravisión para ponerle orden a la producción y financiamiento de cada una de las producciones. Una de sus primeras creaciones fue la televisión educativa que en 1964 ya contaba con una de las redes más extensas de Latinoamérica. En 1968, los programas llegaban a 11 departamentos y más de 100 mil alumnos en 400 aulas. El propósito de educar a través de la pantalla chica continúa hoy por Señal Colombia.

En 1964 la televisión celebró su primera década. Para ese momento, ya casi todo el país contaba con señal, pues se habían construido las bases en el cerro Majuí, que era el eje central de la red; El Rosal se terminó en 1959; El Madroño, en el Valle, en 1956; La Horqueta en Cali; Las Palmas en Medellín y en el páramo del Ruiz en 1964. La Costa Atlántica había tenido su primer enlace en 1961, pero recibía la señal en diferido a través de una repetidora en Santa Marta. Posteriormente se construyeron seis repetidoras que permitieron llevar la señal a los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena y Norte de Santander.

Mientras ampliaba la cobertura, Inravisión buscaba los medios para financiar la televisión. Desde el principio se vio obligado a recurrir al sector privado para la producción de programas. Por eso, desde su creación, ha utilizado el sistema mixto, es decir, la intervención simultánea del Estado y los particulares en los mismos canales. El sistema tiene aun vigencia en canales como Señal Colombia y el Uno.

Paralelo a eso fue creado el primer canal privado, Teletigre, que contó con el apoyo de la red estadounidense ABC. La propuesta de presentar concursos y series de ese país fue bien recibida. Fue a través de ese canal que los niños y adultos pudieron ver series como 'Flipper', 'Los Monstruos', 'La Familia Adams', 'Maverick' y 'Yo amo a Lucy'.

En ese entonces se producían en el país telenovelas, concursos, series y noticieros que se presentaban a través de las programadoras como RTI, Punch y Caracol. 'La abuela', 'Los cuervos', y 'Kundry' xson algunos de los títulos más recordados de esa época. Desde 1980 la televisión tuvo un nuevo aire y las novelas comenzaron a acaparar la atención del público internacional por su calidad y por presentar historias diferentes. 'Gallito Ramírez', 'Música maestro', 'Quieta Margarita' y 'En cuerpo ajeno' son algunos de los productos más recordados y con ellos sus realizadores y protagonistas. Directores como David Stivel y Pepe Sánchez y los libretistas Julio Jiménez y Bernardo Romero Pereiro crearon una empresa sólida y prestigiosa. Por el lado de la actuación, las estrellas eran Maria Cecilia Botero, Amparo Grisales, Carlos Muñoz, Víctor Mallarino, Margarita Rosa de Francisco y Fernando González 'Pacheco', entre muchos otras.

En la década siguiente, 1990, la historia no es muy diferente, salvo por dos excepciones. La primera, la telenovela Café, que en 1997 cambió la manera de hacer televisión en Colombia, pues presentaba una historia nueva, con alta dosis de drama, pero también de comedia y música. Además mostró un mundo hasta ahora desconocido para los colombianos: la producción del café, las chapoleras, las grandes haciendas y la colombianeidad en su máxima expresión. Tenía en su elenco a los artistas del momento: Margarita Rosa de Francisco y Guy Ecker como protagonistas, actuaban también Dora Cadavid, Gerardo de Francisco, Myriam de Lourdes, Silvia de Dios y Constanza Duque. Además contaba con una fórmula infalible: Pepe Sánchez en la dirección y Fernando Gaitán en los libretos.

El segundo momento fue también en 1997, cuando aparecieron en escena los canales privados: RCN y Caracol. Para los televidentes fueron dos nuevas alternativas, para los demás canales, la perdición. Sus propuestas: series extranjeras, noticieros modernos y nuevo formato, hicieron que la televisión tuviera un nuevo aire y el público volcara su atención hacia ellos. Pero, por el otro lado, los canales públicos tuvieron que reevaluar sus contenidos y buscar la forma de subsistir ante la escasez de audiencia y presupuesto. Hasta hoy, siete años después, están logrando convertirse en una alternativa, tuvieron que pasar por una reestructuración que resultó en la adjudicación a concesionarios privados de los espacios del Canal Uno, la conversión del Canal A en Señal Colombia Institucional y una propuesta cultural, recreativa y educativa en Señal Colombia. Por eso el escenario está dividido, por un lado se trata de educar y fomentar la cultura ante la gran oferta de novelas y realities. Y por otro, se le ofrece a los colombianos el escenario para que sean testigos de primera mano de lo que sucede en el escenario político. Y los demás le apuestan a una televisión donde las telenovelas, las series extranjeras, los realities y los noticieros están a la orden del día, como sucede en RCN y Caracol.

Ese es el resultado de un proceso que comenzó hace medio siglo. Mientras tanto, Colombia se prepara para festejar el aniversario 50 de la caja mágica, aquel invento que, aunque atrasado, llegó a cambiar la idea que los colombianos tenían del mundo. La celebración correrá por cuenta de programas de aniversario en algunos canales públicos, revistas, como la que sacó Inravisión y este especial, que pretende mostrarles cómo es y ha sido la televisión desde todos los puntos de vista, con fotos y homenajes a algunos de los que han contribuido a hacer de la pantalla chica la mejor fuente de entretenimiento.
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