Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/12/07 00:00

Presidente Uribe autoriza zona de encuentro de 150 kilómetros para acuerdo humanitario con las Farc

Sin embargo, insiste en que esta debe estar ubicada en un sitio en donde no haya que remover fuerza pública y que los guerrilleros que acudan a ella deberían estar desarmados. Iglesia católica facilitará los contactos y gobierno francés está al tanto de la propuesta.

El presidente Álvaro Uribe en el momento en que hace el trascendental anuncio, en la mañana de este viernes en la ceremonia de ascensos de generales de la Policía Nacional realizada en Bogotá. FOTO: PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA

Tras cinco años continuos de condicionar cualquier contacto con la guerrilla de las Farc a la imposibilidad de una zona de encuentro para los acercamientos, el presidente Álvaro Uribe modificó su posición y ahora está dispuesto a crear una en cualquier parte del país. Así lo confirmó en la mañana de este viernes el propio Jefe de Estado, quien dijo que se trata de un nuevo paso de su gobierno en busca de la libertad de los secuestrados.

El viraje en la postura presidencial es la consecuencia de la intensa presión política nacional e internacional a favor de los plagiados, cuyo impulso se acrecentó hace una semana, tras la divulgación de las más recientes pruebas de supervivencia de 16 de los plagiados, entre ellos la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt.

Trascendió que aunque todos los medios de comunicación sabían desde el jueves el sentido de la propuesta e incluso se rumoró que Uribe la anunciaría ese día, una molestia suya ante el envío de un mensaje del presidente francés, Nicolás Sarkozy, a las Farc obligó al mandatario colombiano a aplazarla. Finalmente, este viernes, en una ceremonia de ascensos en la Escuela de Policía José María Córdova, se la comunicó al país.

El anuncio fue consultado previamente con los mandos militares y comunicado al gobierno francés, especialmente interesado en el caso, dado que la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt también es ciudadana de ese país. Según el jefe de Estado, la nueva propuesta le fue planteada el viernes en la mañana por la Iglesia católica y la comisión de conciliación nacional para aceptar la zona de encuentro.

“El gobierno manifiesta la disposición de aceptarla”, dijo Uribe, quien aclaró que lo hará con condiciones. Deberá tener una extensión, dijo el mandatario, de no más de “150 kilómetros, en zona rural, donde no haya puestos militares o policivos que sea necesario remover, preferiblemente sin población civil o con muy poca población”. También indicó que “tendría la presencia de observadores internacionales y allí los presentes para definir el tema del intercambio humanitario no deberían estar armados”. Es importante el uso del condicional en el tema de las armas porque anteriormente Uribe siempre había sido categórico y tajante a rechazar la presencia de guerrilleros armados.
 
El aporte de la Iglesia 

El Presidente autorizó al comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, “para que con la Iglesia católica busquen la manera de juntarse con las Farc y dentro del marco expresado encontrar la zona indicada”.

La propuesta tiene las mismas condiciones que una que hace dos años había sido presentada por los facilitadores de Francia, España y Suiza y que en su momento fue acogida por el gobierno colombiano, pero rechazada por las Farc.

Uribe también anunció que el Ministerio de Defensa “ha definido un presupuesto de 100 millones de dólares para estimular desmovilizaciones de miembros de las Farc que traigan consigo secuestrados y los liberen”.

En su discurso ante los oficiales, el Presidente enunció los que califica como “innumerables” avances hacia la paz: la liberación unilateral de 21 guerrilleros presos, la de Rodrigo Granda (por petición de Sarkozy) y hasta la remoción del condicionamiento de que liberaran los secuestrados antes de cualquier acercamiento o diálogo. Para las Farc, la sola liberación de secuestrados requiere un acuerdo para el cual se debe hacer la desmilitarización de los municipios de Pradera y Florida. Según analistas de distintas vertientes, aunque la postura inicial del no despeje de Uribe era respetable, parecía más un punto de honor que otra cosa, pues la correlación de fuerzas actual en el conflicto armado colombiano hace impensable que la guerrilla pueda aprovecharse de un despeje temporal como lo hizo en ocasiones anteriores.
 
Uribe también recordó que ha buscado mediación a través de varias personalidades nacionales e internacionales, siempre con resultados fallidos.
 
Luz de esperanza 

Más que un simple cambio de posición, la decisión de Uribe le da un impulso al movimiento por el acuerdo humanitario, del cual se beneficiarían unos 40 secuestrados, entre ellos la ex candidata Betancourt, tres cooperantes militares de Estados Unidos, y más de 30 militares, policías y políticos colombianos. A cambio de ellos, la guerrillla solicita la liberación de los guerrilleros presos en las cárceles del país e incluso ha incluido a alias ‘Sonia’ y ‘Simón Trinidad’, quienes fueron extraditados a Estados Unidos.

La noticia fue recibida con optimismo tanto por los familiares de los rehenes como por dirigentes políticos de diversas corrientes porque puede ser una salida a la actual situación. Sin embargo, aún falta conocer la respuesta de las Farc y las posibles condiciones que solicite. (Ver vídeo columna de León Valencia: Farc deberían cogerle la caña).
 
Astrid Betancourt, hermana de la ex candidata presidencial secuestrada, dijo que se trata de una nueva esperanza que se abre para las familias afectadas y que espera que las Farc la acojan. En el mismo sentido se pronunció el padre Darío Echeverri, quien lleva varios años trabajando en el tema de los secuestrados y dijo que el regreso de ellos a sus casas sería una excelente noticia de Navidad para el país.

El senador Gustavo Petro, del opositor Polo Democrático Alternativo, indicó que lo más importante es que las partes no se vayan a enredar ahora con asuntos como la extensión de la zona o la duración de la misma. “Es una puja de soberbias como la que tenían el gobierno y las Farc: el que diera el primer paso, la primera muestra de humildad, iba a ganar. Y en este momento el que gana es Uribe”, aseguró el legislador.

Camilo Gómez, ex comisionado de paz del gobierno de Andrés Pastrana y conocedor de la estrategia de las Farc, dado que negoció con ellas durante el frustrado proceso de paz de san Vicente del Caguán, dijo en Caracol Radio que lo único que espera ahora es que las Farc “tengan los cojones” para dar el siguiente paso y evitar que los plagiados se mueran en una selva olvidada.






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