Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2003/08/11 00:00

¡Qué bonita familia!

Con dos nominaciones a los premios Emmy y próximo a cumplir 14 años al aire 'Los Simpsons' se han convertido en el programa animado más exitoso del mundo.

¡Qué bonita familia!

En 1990 la entonces primera dama de Estados Unidos, Barbara Bush, dijo que Los Simpsons eran la cosa más tonta que había visto en televisión. Como ella cientos de personas criticaron el programa por su lenguaje irreverente y lo acusaron de estar corrompiendo a las nuevas generaciones al mostrar a una familia de adefesios amarillos de cuatro dedos y ojos saltones como la base de la sociedad norteamericana.

Su enojo no era para menos. Durante décadas la televisión se había encargado de promover la imagen de la familia perfecta en la cual las relaciones entre padres, hijos, hermanos y esposos eran idílicas.

Pero en diciembre de 1989 llegaron Los Simpsons y la historia cambió para siempre.

Los personajes creados por Matt Groening le demostraron al mundo que en cualquier hogar que se respete hay diferencias entre sus miembros y que no se necesita ser perfecto para ser amado. Homero es torpe, perezoso, un empleado incompetente, glotón, amante de la cerveza y no sabe manejar su ira. Marge es algo regañona, cuida el dinero y como cualquier ama de casa se queja de la poca colaboración que recibe de su esposo y sus hijos.

Bart, por su parte, es un estudiante vago, hace travesuras y siempre se mete en líos mientras Lisa es sabihonda, perfeccionista y algo aburrida para el promedio de niñas de su edad.

Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia. Desde el comienzo los creadores del programa quisieron mostrar todos los matices que existen en la vida cotidiana y contaron con el apoyo del canal FOX, que hasta el momento no ha censurado ninguno de los más de 300 capítulos que tiene la serie. Es por eso que Los Simpsons hablan del divorcio, la infidelidad, el porte indebido de armas, la homosexualidad, la avaricia, la religión, la política y la muerte. Pero al mismo tiempo -y sin el propósito de dejar una moraleja- refuerzan valores como el respeto, la tolerancia, la amistad, la reconciliación, el amor, el perdón y, por extraño que parezca, la unión familiar pues, a pesar de todos los problemas que han tenido que afrontar a lo largo de 14 temporadas al aire, Los Simpsons siguen juntos y felices.

Este equilibrio entre 'el bien y el mal', cargado de altas dosis de humor, ha convertido al programa en la serie animada de mayor duración en la televisión norteamericana. Prueba de ello son los 18 premios Emmy que ha recibido y a los que ahora se suman dos nuevas nominaciones y una al Globo de Oro como mejor serie cómica de televisión. El canal FOX ya firmó con los realizadores para producir dos temporadas más que serán vistas por 60 millones de personas en 60 países.

Su influencia en la cultura popular es tan grande que en la Universidad Siena Heights de Estados Unidos enseñan un curso de filosofía y teología basado en los episodios de Los Simpsons. Los profesores aseguran que las historias que les ocurren a los habitantes de Springfield sirven de ejemplo para introducir las bases del pensamiento de Aristóteles, Kant, Marx y Nietzche. Algo similar creen los docentes del Harvey Mudd College, quienes utilizan en sus conferencias ejemplos de conceptos matemáticos que fueron usados por Los Simpsons como aquel episodio en el que Lisa asiste a un colegio para niños superdotados y sus compañeras juegan a recitar los dígitos del número Pi.

La fama también alcanzó al propio Ned Flanders, quien se ha convertido en el modelo a seguir de los católicos en Estados Unidos en donde el piadoso personaje animado es un ejemplo de vida religiosa. La fiebre es tal que en Gran Bretaña todos los años se celebra el festival Greenbelt y una de las noches la reservan para la fiesta de Ned Flanders en la que sus seguidores se visten como él.

¿Cuál es el secreto del éxito? Para los críticos de televisión la razón es muy sencilla. A diferencia de las demás comedias, Los Simpsons son personajes animados que nunca envejecen y por lo tanto pueden soportar el paso del tiempo. Lo anterior explica porqué después de 14 años al aire Bart sigue teniendo 10 años. Además el hecho de ser 'muñecos' les da más libertad para decir lo que quieran pues no pueden ser juzgados por sus comentarios cosa que sí ocurre con las personas reales. A lo anterior se suma el talento de los guionistas (la mayoría son personas graduadas de la Universidad de Harvard) y la excelente voz de los actores.

Estas razones han convertido a Los Simpsons en la familia más divertida de Estados Unidos y, quizá, del mundo.

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