Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/09/17 00:00

¿Qué le espera a Lara?

Eduardo Lara tiene que preparar en menos de un mes los partidos con Paraguay y Brasil ¿La decisión de sacar a Pinto fue apresurada?

¿Qué le espera a Lara?

Aunque nadie discute el papelón de la Selección Colombia frente a Uruguay y Chile, y la notoria responsabilidad de Pinto en los resultados conseguidos, muy pocos creían, en el fondo, que los dirigentes de la federación de fútbol lo sacarían del banco nacional.

Y es que en 20 días, Colombia enfrenta los dos partidos más difíciles de las eliminatorias: de local contra el líder Paraguay y de visitante contra el siempre temido Brasil. El Comité Ejecutivo de la Federación decidió que esa responsabilidad le recae al técnico de las selecciones juveniles, Eduardo Lara.

Lara fue campeón del suramericano de 2005 con la entonces selección sub 20 y ahí dirigió a gran parte de los jugadores que hoy juegan en la actual selección mayor (Camilo Zuñiga, Falcao García, Hugo Rodallega, Fredy Guarín, Wason Rentería). Además, como Pinto, Lara es muy exigente con la disciplina. No acepta pelo largo en sus jugadores, ni aretes, ni decoraciones. ¿Seguirá así de estricto? ¿Se lo aceptarán los jugadores? El tiempo lo dirá…

Aunque el presidente de la Federación, Luis Bedoya, insiste en que Lara es el “técnico interino” no es claro si él continuará a lo largo de todas las eliminatorias. Eso lo definirán los resultados contra Paraguay y Brasil. De ganar uno y empatar otro, seguramente lo ratificarán en el cargo.

Con resultados negativamente diferentes, se buscará nuevo técnico. ¿Candidatos? Por un lado, Hernán Darío Gómez, actual técnico de Santa Fe, aunque él ha declarado en varias oportunidades que el puesto no le interesa. El otro, el ex técnico argentino y actual comentarista del Gol Caracol, Gustavo Alfaro, pero que hoy suena para dirigir a Huracán en el fútbol argentino y quien a manifestado no tener intenciones de dejar la Argentina.

También empezarán a llegar las hojas de vida de otros técnicos, especialmente extranjeros, que están desempleados o que viven momentos difíciles en sus equipos: José Pekerman, Ramón Díaz, Américo Gallego.

La decisión de la Federación

La Federación se jugó una carta muy arriesgada. Ponerse a probar al técnico Lara para afrontar dos partidos tan determinantes es muy peligroso. Nadie asegura que Pinto lo logrará pero ahora Lara tiene pocos días para estudiar los rivales, buscar jugadores y jugar los encuentros sin tener por lo menos un amistoso de por medio para probarlos. Colombia tiene que sacar mínimo cuatro puntos para seguir en la pelea, de lo contrario se acercará al sótano de la tabla y se aleja de la ilusión de un nuevo mundial.

Además, Lara puede correr la misma suerte de Reinaldo Rueda, el técnico de las selecciones menores durante las eliminatorias a Alemania 2006 y que en plena crisis lo nombraron como reemplazo de Francisco Maturana. En ese entonces, recibió al equipo en el último lugar y lo dejó a un punto para clasificarse al mundial. Igual, los directivos no reconocieron su trabajo y lo sacaron del cargo.

¿Qué pasó con Pinto?

Pinto sale de la Selección por los penosos resultados contra Uruguay y Chile, por el mal juego mostrado hasta ahora y por lo que es un secreto a voces: su fuerte temperamento. Negó algo que era muy evidente: trataba mal a los jugadores. Confundía disciplina con agresividad y eso no se lo aguantan jugadores veteranos como Fabián Vargas que han lidiado con entrenadores más experimentados que Pinto.

Tampoco tuvo capacidad para agachar la cabeza. Pinto es un técnico estudioso y responsable pero con muy poca capacidad de autocrítica. Sus declaraciones después de la humillación en Santiago fueron muy desafortunadas y bastante prepotentes. Negó que maltratara a los jugadores, es más “los tratamos como unas reinas” dijo de modo sarcástico. No aceptó que la defensa haya jugado mal después de que había recibido cuatro goles en un partido, y responsabilizó a los jugadores de no seguir sus instrucciones.

Con esa misma arrogancia llegó Pinto a la reunión del Comité Ejecutivo de la Federación. No tenía intenciones de cambiar su temperamento ni de acaptar los errores cometidos. Lo juzgaron y lo sentenciaron.

Ahora, Colombia tiene que improvisar y planear dos partidos que son definitivos para el futuro de la Selección con miras a Sudáfrica. Ojala, Lara no termine pagando los platos rotos por una decisión apresurada y terminemos conformándonos con preparar la participación de Colombia al mundial del 2014.

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