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| 11/1/2007 12:00:00 AM

‘Reelección o hecatombe’, el nuevo dilema de Uribe

Acostumbrado a socializar sus ideas con mensajes cifrados, el presidente Álvaro Uribe le dijo al país que ya no descarta su postulación para un tercer periodo. ¿Qué está pensando?

La hecatombe es una tragedia que generalmente precede a la aparición de los superhéroes en las tiras cómicas y novelas de ficción. Definida por la Real Academia de la Lengua como “desgracia, catástrofe o mortandad de personas” solía asociarse entre los atenienses al sacrificio de cien bueyes a algunos de sus dioses, especialmente a Apolo.

Pero en la política colombiana actual parece tener una nueva acepción que, aunque no muy clara por el momento, está ligada a la posibilidad de un tercer mandato del presidente Álvaro Uribe. Según les dijo el lunes a los miembros de su bancada, el Presidente podría lanzarse nuevamente si se produce la mentada “hecatombe”, pero no aclaró si esta es un terremoto, un crecimiento inusitado de la violencia, o un triunfo del Polo Democrático en las urnas, tema que por estos días sí que le ha parecido grave.

Aunque algunos de los asistentes a la cita entendieron sus palabras como un no a la nueva postulación, otros se dieron cuenta de que por primera vez el Jefe de Estado acepta que hay un escenario en el que se lanzaría de nuevo al ruedo. El senador Gustavo Petro, del Polo Democrático, dijo que la verdadera hecatombe sería que Uribe lograra un tercer periodo y hasta algunos funcionarios del gobierno indicaron en voz baja que no suena bien eso de buscar una nueva reelección cuando hasta ahora está comenzando su segundo periodo de gobierno.

Un tanto confusa y fatalista, la fórmula planteada por Uribe resultó ser de impacto mediático en momentos en que las huestes políticas del Presidente necesitan reponerse de los malos resultados obtenidos en las elecciones del domingo. Es una carta que todos los demás competidores saben que tiene, pero que prefiere guardar para cuando el juego esté más avanzado, lo cual no significa que deje de amagar con usarla de una vez.
Ni que se abstenga de preparar el terreno para cuando decida hacerlo.

Conveniente o no, respaldada o no, la sola mención de la idea le sirvió a Uribe para volver a ser el centro del debate político en plena euforia del Polo y del liberalismo por los resultados electorales del domingo pasado. Como cuando el ex asesor presidencial Fabio Echeverri echó a andar la idea de la reforma al “articulito” o cuando Fabio Valencia retomó la idea del paso al parlamentarismo, el presidente volvió a poner sobre el tapete el dilema de lo que sería el país con él y sin él. Y, dados sus recientes ataques contra el Polo Democrático, el asunto no viene a ser más que la prolongación de la disyuntiva gobierno vs. Polo, planteada por Uribe durante la pasada contienda electoral, en la cual resultó perdedor.

El tema de la segunda reelección comenzó a ventilarse desde hace varios meses y recientemente el jefe del Partido de la U, Luis Guillermo Giraldo, propuso, cuando Uribe apenas completó un año de su segundo gobierno, que se hiciera un referendo para que el país decida sobre el particular. El mandatario, entre tanto, no salía de su eterno “Lina me prestó por cuatro años y ahora por cuatro más”.

Es otra muestra de su inteligencia superior, diría el asesor presidencial José Obdulio Gaviria, quien este jueves salió a los medios a aclarar que “no va haber hecatombe” porque todo está muy bien.

¿Qué persigue el Presidente?

Algunos analistas piensan que ni más ni menos que mantener en primera línea de discusión el tema de su nueva reelección para garantizar la unidad de sus huestes de cara a las próximas votaciones, así no sea él el candidato. O se postula o unge a su sucesor. Pero para hacerlo debe mantener vigente también la confrontación con el Polo Democrático, al que considera su opositor político. De ahí que casi simultáneamente la haya emprendido, en época electoral, contra ese partido y contra algunos de sus candidatos, como Samuel Moreno, el alcalde electo de Bogotá.

Además de que la idea no gusta en la oposición, en esta oportunidad hay líderes del uribismo a los que de dientes para adentro tampoco les sirve que el tema tome fuerza. El Conservatismo, quizá para valorizar su apoyo ante la dura realidad de no tener un peso pesado para el 2010, ya dijo que no ha tomado una decisión sobre el particular. Cambio Radical tiene a su líder, Germán Vargas Lleras, en la carrera por la Primera Magistratura, y en el Partido de la U hay varios precandidatos aunque con menor peso electoralmente hablando.

Además de recordar las historias de superhéroes y tragedias, el dilema planteado por Uribe también se asemeja en la forma al expuesto hace más de 120 años por el conservador Rafael Núñez quien buscó la reelección presidencial bajo el lema “regeneración o catástrofe”. A Núñez, como a Uribe, le parecía que el periodo presidencial era demasiado corto para consolidar sus ejecutorias. Finalmente fue elegido en 1880, 1882, 1886 y 1892.

Y al anteponer el destino del país a la presencia de un mandatario la idea también suena semejante a la ola de esfuerzos reeleccionistas que vive el continente. Desde el reciente anuncio nicaragüense de buscarlo por medio del tránsito al parlamentarismo, hasta el referendo que Venezuela votará dentro de un mes para decidir si aprueba o no la reelección indefinida del presidente Hugo Chávez.

Aun cuando Uribe le dijo a la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez, que la segunda reelección “no era factible porque se podría presentar como un intento por perpetuarse en el cargo”, al ser presentada ésta como una necesidad para el país la idea resulta más fácil de vender dentro y fuera del país. En palabras de los congresistas del Polo Democrático esta nueva estrategia presidencial no es más que la confirmación del espíritu “mesiánico” de Uribe. “Así como Batman y Superman aparecen cada que hay una hecatombe en Ciudad Gótica y Metrópolis, Uribe se cree el súper héroe sin el cual Colombia no tiene sentido”, dijo un congresista del Polo.

La forma como lo expresa el legislador suena exagerada, pero Uribe sí ha demostrado su constante preocupación por el lugar que ocupará en la historia de Colombia. El asesor Gaviria ha dicho que “ya tiene un lugar asegurado, al lado de personajes como Rafael Uribe Uribe”. Suponiendo que esa afirmación fuera cierta, ¿logrará también la misma cantidad de victorias que Núñez?

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