Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2004/04/25 00:00

Reelección a partir de 2010

El representante Rafael Amador, escribe sobre las prioridades que deben tener tanto el Congreso como el Ejecutivo y los Partidos Políticos ahora que comienza el debate sobre el tema de reelección.

Reelección a partir de 2010

"El reto del Partido Liberal será construir una propuesta que elimine el sesgo individual y grupista de la iniciativa. y la transforme en un proyecto que verdaderamente sea la expresión de la voluntad nacional".

Es equivocado pensar que sólo a través de la reelección inmediata del presidente Álvaro Uribe Vélez se estaría garantizando la continuidad de su política de seguridad democrática; en cambio, sí es cierto que, de insistir el gobierno en esta propuesta, pondría en grave peligro el Acuerdo Político, y arriesgaría los avances que hasta el momento se han obtenido en el país en materia económica, política y social.

El gobierno ya jugó sus cartas. Ahora les corresponde al Congreso y a los partidos políticos decidir, autónomamente y sin ningún tipo de interferencias, la conveniencia de aprobar una reforma constitucional que permita la reelección presidencial. Al Ejecutivo le corresponde, por su parte, ratificar el acuerdo suscrito con los partidos políticos y fijar sus prioridades dentro de la agenda legislativa, para no continuar creando falsas expectativas que muy seguramente traerán nuevas frustraciones.

El liberalismo no puede desconocer que la iniciativa cuenta con un gran respaldo de la opinión nacional. Oponerse, sin antes abrir el debate y elaborar su propia propuesta, sería una pésima señal para los colombianos, y lo dejaría por fuera de las grandes discusiones y transformaciones que está demandando el país.

Por eso, el Partido Liberal debe revisar la iniciativa y abrir la discusión, pensando más en una reforma de carácter institucional, no personal, que permita la reelección inmediata, pero a partir del 2010, con lo cual el Congreso tendría el tiempo necesario para asumir sin apresuramientos las reformas complementarias que requiere un cambio institucional de tal magnitud, con el objeto de restablecer el equilibrio entre los poderes públicos, como, por ejemplo, el referendo revocatorio del Presidente, el fortalecimiento de la moción de censura al Ministro del Interior, como coordinador de la política gubernamental, y el aval del Congreso para la designación de ministros y embajadores.



Adicionalmente, el Partido, respetuoso de la soberanía popular y de su ejercicio directo mediante los mecanismos de participación ciudadana, debe considerar la propuesta de someter esta decisión, tan trascendental para el orden institucional del Estado de derecho, al Constituyente primario, a través de la convocatoria de un referéndum constitucional de iniciativa popular.

En ese orden de ideas, la Dirección Nacional Liberal debe garantizar escenarios de discusión y análisis en la colectividad que permitan, a través de una sana discusión, estudiar objetivamente la iniciativa y establecer tanto sus ventajas y desventajas como su oportunidad. Dentro de este marco, el reto del Partido Liberal será construir una propuesta que elimine el sesgo individual y grupista de la iniciativa presentada por los amigos del Presidente, y la transforme en un proyecto que verdaderamente sea la expresión de la voluntad nacional y que propicie el logro de los más altos intereses y anhelos de los colombianos.

rafaelamador_2002@yahoo.com

*Representante a la Cámara

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