Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/04/25 00:00

Respuesta de TELECOM a la columna de Rafael Amador

Respuesta de TELECOM a la columna de Rafael Amador

La venta de Telecom y la importancia de un socio estratégico.
Este documento, escrito por Anif, fue enviado por Telecom para responderle a Amador.


El gobierno nacional anunció recientemente las bases de la convocatoria para intentar buscarle nuevamente un socio estratégico a Telecom. Como es sabido, la Controlaría General de la República (CGR) había objetado, en septiembre de 2005, el “memorando de entendimiento” que había logrado Telecom con el empresario Carlos Slim de México. La estrategia de ese momento consistía en aprovechar la favorable coyuntura por la que atravesaba el sector de las telecomunicaciones a nivel regional para tener una base concreta sobre la cual inducir un benéfica puja con otros potenciales socios, a la manera de una “subasta tipo europeo”. La CGR parece que nunca la entendió.

Aunque se ha perdido tiempo precioso (y en el área de las telecomunicaciones esto es especialmente gravoso), por lo menos ahora se tienen unas bases de convocatoria transparentes y equitativas. Esto ha sido públicamente reconocido hasta por EPM-ETB y, esperamos, por la CGR. Otra cosa es que EPM-ETB se lamenten de tener entuertos internos y falta de capital, razón por la cual han manifestado que no estarán entrando en esta nueva puja.

El problema fiscal que se tiene entre manos es de gran envergadura y requiere de una exitosa ingeniería financiera para asegurar que la “quebrada Telecom” no se convertirá en un lastre fiscal para las magras finanzas del gobierno central. Recordemos que, en 2003, se declaró la quiebra de la antigua Telecom y se procedió a crear “Colombia Telecomunicaciones” como la nueva empresa (sin el gravoso problema laboral). La idea básica es que la nueva Telecom use de forma más eficiente su estructura instalada y logre generar utilidades que permitan atender un pasivo pensional que ha sido estimado en casi $8 billones (2.8% del PIB), ver gráfico adjunto. Esto implica que 16.200 pensionados tendrán derecho a una pensión promedia de aproximadamente $2 millones mensuales (equivalente a 5.2 salarios mínimos legales vigentes), que ahora todos los colombianos estamos viendo cómo es que la vamos a honrar.

El problema es que, en este sector como en casi ningún otro, las utilidades dependen de forma crucial de la inversión tecnológica. Es evidente que la nueva Telecom no tiene el músculo financiero para ello y el presupuesto de la Nación tampoco, luego la supervivencia de todo este esquema requiere de un gran socio internacional. En la convocatoria se ha ofrecido que dicho socio pueda hacer capitalizaciones que le permitan contar con la mayoría accionaria (51%).

A cambio de este control operativo de la nueva Telecom, el nuevo socio estratégico se estaría comprometiendo a fondear el pasivo pensional por sumas equivalentes a $350.000 millones entre 2006-2011 y $480.000 millones entre 2012-2022. Es claro que este compromiso sólo lo puede adquirir un socio que esté dispuesto a tomar “riesgos-calculados” sobre el potencial de nuevos negocios, donde los relacionados con telefonía móvil y banda ancha de navegación en la WEB parecen ser los de mayor potencial.

Cabe recordar que, en la actualidad, el 92% de los ingresos de Telecom provienen de la telefonía fija y de la larga distancia. Precisamente estos son los negocios “más amenazados” por las nuevas tecnologías móviles y de banda ancha. El número de suscriptores de teléfonos móviles pasó de unos 2.2 millones en 2000 a cerca de 22 millones en 2005, acercándose a su potencial. El número de accesos de banda ancha se elevó de 34.000 a unos 205.000 en ese mismo lapso. En cambio, el uso de minutos de larga distancia decreció un 34%, mientras que el total de líneas fijas apenas se ha mantenido estable en 7.5 millones en los últimos cinco años.

Así las cosas, el principio de asociación es “cuestión de supervivencia” para la nueva Telecom y no existe espacio para más caprichos jurídicos. Es claro que el nuevo socio debe escogerse con criterios de conocimiento del sector y su voluntad para realizar inversiones agresivas que permitan que la nueva Telecom asegure utilidades para enjugar el pasivo pensional dejado por los descalabros sindicales del pasado.

En Anif, aplaudimos la inteligente decisión del gobierno de continuar con la urgente búsqueda de un socio estratégico, a sabiendas de que las nuevas tecnologías (telefonía móvil y banda ancha) requieren de grandes inversiones, que la Nación no está en capacidad de adelantar. Esperamos que los organismos de control público (CGR-Procuraduría) entiendan este delicado equilibrio intertemporal que representa, de una parte, tener un pasivo pensional cierto y, de otra parte, ingresos inciertos que deben asegurar el cumplimiento de tales obligaciones. Si en el ínterin se generaran más faltantes, la sociedad colombiana como un todo debe estar consciente que eso implicará más cargas tributarias para las nuevas generaciones.

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