Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/05/28 00:00

Se consolidará el Estado comunitario (Por Gina Parody)

La congresista Gina Parody piensa que en los próximos cuatro años se cosecharán los frutos de la Seguridad Democrática y habrá mayor bienestar social.

Se consolidará el Estado comunitario (Por Gina Parody)

El presidente Álvaro Uribe Vélez propuso en el 2002 la política de Seguridad Democrática, distinta a la doctrina de seguridad nacional de los años 70, como base fundamental para alcanzar las metas del Estado Comunitario. Según esta propuesta, mejorando los índices de seguridad, lograríamos altos niveles de confianza que cambiarían las tendencias económicas del país. Con más seguridad en la Nación, generaríamos más empleo, más educación, más afiliados a la seguridad social, más inversión extranjera, más exportaciones y, por consiguiente, mayor crecimiento económico.

La meta la logramos. Colombia, que venía acostumbrada a bonanzas específicas como la cafetera, la petrolera y, hasta ilegales, como la “marimbera”, hoy cuenta con la bonanza de la confianza, gracias a grandes transformaciones: la tasa de homicidios no solo cambió su tendencia, sino que se salvaron 10.726 vidas y se redujeron los secuestros en un 72%, cifra nunca antes lograda.

La consecuencia directa de lo anterior es que el crecimiento de la economía llegó al 5%; que el comercio creció en un 19.8%; que la inversión extranjera directa llegara a 10.192 millones de dólares en 2005, lo que significó un incremento del 227% frente a lo registrado en 2004, y cifra que a su vez equivale al 8.3% de PIB. Además que el desempleo se redujera en casi la mitad, que las exportaciones pasaran de 11.975 millones en 2002 a 21.187 millones en 2005. Sin embargo, nos falta y mucho. Y por eso la importancia de la continuidad.

El futuro

¿Qué es lo que lograremos en los próximos cuatro años con el presidente Uribe? Consolidar el Estado Comunitario que busca mejorar la equidad del ingreso, reducir el desempleo, lograr la cobertura universal en seguridad social y no confundir el tamaño de la nómina con la fortaleza del Estado. ¡El Estado no es una agencia de empleo! El Estado Comunitario tiene un enfoque eficiente del gasto: lo focaliza, identifica los sectores que debe subsidiar y fija las prioridades en las que el Gobierno debe invertir. Por esto, el reto es grande.

Como primer objetivo, en los próximos cuatro años tendremos que seguir generando resultados en materia de Seguridad Democrática que, sin duda, es la más social de todas las políticas, porque protege derechos fundamentales del ser humano como la vida y la libertad. Pero el reto que debemos asumir es el de introducir los mínimos de una política pública de seguridad y convivencia ciudadana en los principales centros urbanos, con el fin de consolidar un clima de confianza en las ciudades que produzca niveles de crecimiento anuales del 6%, con lo cual comenzaremos a generar equidad.

Será inminente aprobar la tan nombrada, pero nunca vista, Reforma Tributaria Estructural que permita una real redistribución del ingreso, aunque esto genere resistencia en algunos sectores, y los ponga en contra del propio gobierno. Igualmente, impulsar efectivamente el Banco de las Oportunidades, que será un elemento indispensable para promover la equidad, porque impacta directamente la masificación del crédito, permitiendo el acceso a los sectores que nunca habían tenido esta posibilidad: los más desfavorecidos. Aquí tendremos que darle prioridad a los créditos sin fiador para las madres cabeza de familia y para los jóvenes emprendedores que no tengan historia laboral ni crediticia.

El Congreso de la República aprobará el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y el gran reto del Gobierno será dotar al país de las herramientas necesarias para ser competitivos. La infraestructura vial será decisiva para este fin. Tendrá que mejorarse la existente en los puertos, rescatar los corredores ferroviarios estratégicos, continuar con el crecimiento del transporte fluvial de los ríos Magdalena y Meta.
En el campo

Por otro lado, se implementará el programa “Agro ingreso seguro” como mecanismo de compensación directa para algunos productos agropecuarios. En el campo energético se tendrá que aprovechar el TLC para masificar la producción y exportación de combustibles biológicos en zonas francas. Para esto el país tendrá que incrementar la producción de 550 mil litros de alcohol carburante diarios a 3 millones 500 mil litros diarios en el 2010.

En el campo de las telecomunicaciones, no sobra recordar que después de años de pérdidas generadas por Telecom, hoy tenemos una empresa competitiva: Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP, que produjo utilidades por $945 mil millones en 2004 y $912 mil millones en 2005.

Para frenar la brecha educativa entre ricos y pobres es básico masificar el uso del Internet. De lo contrario, algunos pocos podrán tener el mundo a su alcance y otros con dificultad encontrarán los textos adecuados para sus estudios. Siendo así, en el próximo cuatrienio se impulsará una línea especial de crédito del ICETEX, para que todo estudiante cuente con su propio computador y pueda costearse el servicio de acceso a Internet.

Defenderemos la educación como pilar del Estado Comunitario por cuatro razones fundamentales: primero, porque a través de ella se mejora la competitividad frente a la economía global; segundo, tiene una incidencia directa sobre la paz; tercero, las grandes revoluciones se producen teniendo como sostén la educación y ciudadanos formados y, por último, porque juega un papel primordial en la redistribución del ingreso a través de la mejora de la movilidad social. Asimismo, no sólo volveremos a cumplir con las metas de ampliación de cobertura y de disminución de la deserción escolar, sino que la Revolución Educativa profundizará en el conocimiento científico y en el uso masivo de las tecnologías de la información y de la comunicación para la enseñanza y aprendizaje.

En materia de salud, la Ley 100, después de 13 años de prueba, sufrirá unas modificaciones que permitirán mejorar el acceso a los servicios –especializados o no-, a los medicamentos y a los médicos especialistas. Con respecto a la calidad del servicio de los médicos, implementaremos el Sistema Obligatorio de Calidad para los programas de salud, pues hoy en día existe un Sistema Nacional de Acreditación voluntario. Estableceremos un único Plan Obligatorio de Salud –POS- para acabar con la discriminación actual. Con relación a las enfermedades prevenibles, en las que Colombia, por ejemplo, tiene uno de los índices más altos de detección de cáncer de seno en estadio 3, cuando las posibilidades de cura son mínimas, hay que desarrollar una política de promoción y prevención en salud, a partir de una combinación de políticas educativas y de salud pública. Además, se garantizará el aseguramiento universal en salud para las poblaciones de Sisben I, II, III. Hoy, ocho departamentos ya lo tienen: Antioquia, Huila, César, Guajira, Casanare, Arauca, Boyacá y Caldas y se seguirá trabajando para incrementar los índices de personas que ingresen al régimen contributivo.

El Congreso, de la mano del Gobierno, aprobará reformas para mejorar la eficiencia del Estado. Además de la reforma al sistema de salud y la reforma tributaria, sacará adelante una reforma a las transferencias, porque con la fórmula de distribución actual el premio se lo llevan los departamentos corruptos, así como la reforma a la administración de justicia. Ojala después de 15 años logremos sacar la ley de Ordenamiento Territorial, que elimine los entes politiqueros burocráticos poco operativos y promueva el funcionamiento y reagrupamiento de los municipios en provincias.

Se pondrán todos los esfuerzos en aprobar y poner en práctica, la Ley de Infancia, que permitirá que todos los niños y niñas de Colombia tengan forma de ejercer y exigir sus derechos, y se nos quite el estigma de ser el país más atrasado en legislación de infancia en Latinoamérica. También vendrá la reforma a la Ley 80 para evitar la contratación arbitraria, eliminar la tramitología y promover la contratación de PYMES. Y por supuesto, si se da una negociación de paz con las guerrillas, nuevamente estaríamos frente a una ley de Justicia y Paz, ojalá esta vez de Verdad, Justicia y Reparación reales.

Para Bogotá, toda la solidaridad desde el Gobierno Nacional, todo el apoyo, sobretodo en dos de sus apuestas: la descontaminación del río Bogotá y la consolidación de la reorganización del transporte Público, a través de la cobertura total del transporte masivo. En las nuevas licitaciones de Transmilenio se exigirá el uso de combustibles limpios, porque los actuales, tristemente y, hay que reconocerlo, por la calidad del diesel que utilizan, son altamente contaminantes: 1000 partes por millón de azufre, mientras que en Europa están llegando a 50 partes por millón.

Se me quedan muchos temas por fuera: el medio ambiente, que será parte de la agenda social del próximo Gobierno de Uribe; el turismo nacional e internacional, incrementado como consecuencia de la confianza; los discapacitados, que tendrán que visibilizarse y reconocerse como personas primordiales para la sociedad; la vivienda, que aun se encuentra en déficit, entre muchos otros.

Parafraseando al presidente Álvaro Uribe cuando finalizaba la Gobernación de Antioquia, podremos decir dentro de cuatro años: “Nosotros quisimos reinventar el Gobierno Nacional, pero apenas pudimos empezar. El camino es mucho más largo”.

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